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6 Opinión SÁBADO 20 5 2006 ABC AD LIBITUM DESDE MI BUHARDILLA MUCHAS DUCHAS DE AGUA FRÍA LOS POETAS E L mayor de los errores políticos del trecenario de Gobierno de Felipe González, el que arrastrará sus consecuencias durante más tiempo, fue la paralización de las cinco centrales nucleares que estaban en avanzada construcción. El cumplimiento de una torpe y demagógica promesa electoral sentó las bases de una moratoria que, además de costarnos una fortuna, nos convirtió en el país europeo con mayor dependencia energética del exterior. Tan poco favorable circunstancia repercute en nuestras economías particulares y le resta competitividad a una industria que ve notablemente incrementados sus costes de producción. Si existiera la justicia M. MARTÍN poética, habría que castiFERRAND gar a González a ducharse cada mañana con agua fría. Es lo que merece por haber limitado tanto nuestra aspiración de autosuficiencia energética. También habría que someter a tan escalofriante disciplina a José María Aznar porque, aunque ahora la cocina ideológica de FAES haga campaña a favor de las nucleares, sus ocho años de poder no modificaron el rumbo escogido por su predecesor. José Luis Rodríguez Zapatero, que también nos tiene prometida la insensata desaparición de las centrales nucleares que aún subsisten- -el 20 por ciento de nuestra producción eléctrica- también debe irse acostumbrando a la tiritona mañanera. Ducharse con agua caliente, templada cuando menos, debe ser un privilegio reservado a quienes, sin dejar de amar a la Naturaleza, entendemos que el progreso es inseparable de la autosuficiencia energética y que, en lo que hasta hoy se alcanza, sólo puede proporcionárnoslo la energía nuclear. Durante toda la semana viene martilleándome la cabeza algo que dijo en el último XL Semanal, el suplemento dominical de ABC, James Lovelock: Sólo la energía nuclear puede salvar esta civilización Algo tan rotundo dicho por un sabio de 87 años que alcanzó notoriedad mundial por su posición ecologista al denunciar la extensión de la contaminación atmosférica y la presencia en ella de clorofluorocarburos tiene, desde la ciencia, el valor de una advertencia que, a falta de mejores soluciones, debiera ser atendida. Andarse por las ramas de las energías alternativas, algo sin duda bien intencionado, es como tratar de curar el cáncer con infusiones de herbolario. Posiblemente la inercia de lo ya dicho, la natural resistencia hispana al hermoso gesto de las rectificaciones, obliga al Gobierno de Zapatero a la contumacia energética y, además, su titular para la cuestión, el bifronte José Montilla, no está en condiciones de entregarse a lo fundamental porque lo accesorio, el futuro del PSC, atrae sus mejores atenciones; pero el asunto, por su gravedad, debiera sacarse del debate político y, encarrilado por los técnicos, buscar un diseño de futuro que no nos obligue a todos al castigo que propongo, de momento, para unos pocos. ¡Qué frío! C de Venecia o de las fresas, como tengo previsto, para OMO me descuide, a esta columna sabática desnudarme- -que es lo que hago cuando leo mis poeque en su día, no sé si por hambre de distanmas- -ante un público quizás menos nutrido que el cia, sobretitulé Desde mi buhardilla voy a de Madonna, también necesito mis proteínas. Y un tener que cambiarle el nombre. Porque estoy viendo poco de previo calor humano. Y un poco de verdad que no paro en ella. Como torre de marfil, deja mupequeña y gestionable para que no se me atraganten cho que desear, y eso que al menos esta vez la abandolas otras, las verdades eternas. no para darme un garbeo por el Parnaso. Con escala Somos gente muy pobre, los poetas. Y tamen Madrid, donde se han posado los pájaros bién opulenta. Y muy valiente, y quizás muy que siempre llevo en la cabeza para despegar cobarde. Nos inventamos el mundo, como si el lunes rumbo a Almería a llevar su canto (o el mundo no estuviera ya inventado, y lo más su cuento) a la Semana de las Letras que allí curioso es que se nos termina pareciendo. Yo se celebra. Para participar en un recital de ignoro si la poesía es un arma cargada de futu Poesía trasnoche en el que algunos poetas ro. O si es nuestra la voz antigua de la tierra. decididamente noctámbulos intentaremos, y No sé si así es la rosa, y si no hay que tocarla. ojalá consigamos, jugar al amor con las palaLAURA Ni si es dichoso el árbol apenas sensitivo. O si bras. CAMPMANY es verdad que toda la luz del Universo la verá Casi por definición genérica, los poetas teun día el hombre por la ventana de una lágrima. No nemos la costumbre- -yo desde luego la cultivo sin sé si hay que cuidar lo que no importa, o si la muerte desmayo, aunque lo de poeta esté por ver- -de haes la única esperanza, o cuánto habrá de innoble en blar mucho de nosotros mismos. Con la esperanza, amarse a uno mismo. Ni siquiera sé si seremos, allá eso sí, de reflejar en nuestras emociones lo que puen la oscura huesa, un polvo mineral o enamorado. diera estar sucediéndoles a ustedes, pero con una Puede que los poetas siempre estemos a dos palformulación tan matemática que a ser posible, ya mos de la nada, pero luchamos contra ella, que ya es saben, no haya un dios que la entienda. Que sólo algo. Se nos necesita poco en las fiestas, en los despaemocione, de puro exacta. Que enamore como un chos o en las finales de Copa, y mucho en las soledapríncipe rojo o sepa a fruta verde, como una mora des. Como nuevos Hiperiones, no hallamos lugar paagraz. Que nos ponga los ojos en blanco y el alma del ra el descanso. Escarbamos la tierra con los dientes, revés, aunque sólo sea para multiplicar las pregunos retransmitimos, desde las mudas estrellas, nuestas y desordenar las respuestas. Aunque sólo sea, tros servicios informativos, ponemos palabra sobre maliciosamente, para que nadie pueda presumir de palabra, escribimos odas en la ceniza, nos llevamos haberse leído el libro de la vida sin siquiera tener un cuaderno a Nueva York, dejamos nuestras casas que descifrarlo. encendidas, vivimos en habitaciones separadas, soComo estamos más hechos de barro que de alienmos cartas abiertas, sobrevivimos a la mitad del to, a los poetas del recital nos invita la Junta de Antiempo, tomamos trenes en la estación de Francia, dalucía, antes de que suenen las once campanadas reclamamos la independencia del corazón y a veces, de una Cenicienta canaria, a un estimulante tapeo. sólo a veces, cuando arde el mar, os salvamos del Que me auguro copioso. Como diría un amigo aficioúltimo naufragio. Nunca llegamos a Ítaca, pero os nado al pleonasmo, yo no sólo no lo rechazo, sino damos a cambio una Odisea. que además lo apruebo. Sinceramente, para hablar -Esperemos que nuestra idea de las firmas haya repercutido al menos en el sector industrial de la fabricación de bolígrafos.