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38 Madrid LA GUERRA DE LOS PARQUÍMETROS EL GOBIERNO LOCAL MUEVE FICHA VIERNES 19 5 2006 ABC VECINOS Y OPOSICIÓN VEN LA MEDIDA INSUFICIENTE Portavoces vecinales Barrios en conflicto A los vecinos de Fuencarral, Hortaleza y Carabanchel Alto la modificación les sabe a poco: La única medida que aceptamos es la retirada total de los parquímetros Ignacio González Vicepresidente regional Felicitó a Gallardón por escuchar a los vecinos El PP de Madrid pidió al regidor que adecuase la implantación del SER a las demandas vecinales Manuel García- Hierro PSOE El alcalde se equivoca incluso cuando rectifica y discrimina a los residentes y les penaliza: son los únicos que van a tener que pagar por aparcar en sus barrios Julio Misiego Izquierda Unida El edil ve buena voluntad en la supresión de las plazas azules anunciada por el alcalde, pero cree que no servirá para solucionar este conflicto social (Viene de la página anterior) nuevos parquímetros- el alcalde aseguró que la causa del cambio es otra: Es la primera vez que se aplicaba el sistema en los cascos históricos; al hacerlo, hemos visto que es mejorable Novecientas más La desaparición de las plazas azules supone recuperar 336 espacios para aparcar gratis en las calles en Fuencarral, 190 en Hortaleza y 467 en Carabanchel. A la vez, se mantendrán las 792 plazas para residentes en Fuencarral, las 417 en el casco histórico de Hortaleza y las 1.074 de Carabanchel Alto. Esto supone que las plazas gratuitas las ocupará quien llegue primero; las verdes le supondrán un desembolso a los visitantes que no encuentren ya otro sitio donde estacionar- -estas plazas cuestan el doble que las azules, porque son de uso prioritario para residentes- y los vecinos deberán pagar por la tarjeta de residente o, de no tenerla, tendrán que estacionar en las zonas libres, cuando las encuentren, para evitar ser multados. La medida había sido ofrecida a los portavoces de las asociaciones contrarias a los parquímetros en la reunión que mantuvieron con el alcalde el martes. Sin embargo, éstos no la aceptaron. Ruiz- Gallardón decidió aplicarla de manera unilateral porque es lo mejor para los vecinos, aunque sus representantes lo hayan rechazado Ruiz- Gallardón apuntó, no obstante, que la medida no es extensible a otras zonas de la ciudad: ni siquiera se aplicará en el Barrio del Pilar, donde también han arreciado las protestas contra este sistema. Únicamente se aplicará, dijo, en los cascos históricos de los tres distritos señalados, por su singularidad Los vecinos dicen que hay suficientes plazas libres para que aparquen los visitantes En el resto de la ciudad no se aplicará porque allí los Freno y marcha atrás El Gobierno municipal ha recapacitado sobre tres decisiones recientes: Los árboles del Thyssen: tras la polémica, el alcalde ha reabierto el plazo de alegaciones sobre la reforma del eje Prado- Recoletos durante seis meses. La decisión no afecta al futuro del plan- -no iba a iniciarse hasta el próximo mandato- -y sirve para enfriar el asunto. Parquímetros. Las plazas azules desaparecen de los barrios en conflicto, tras tres meses de luchas vecinales. Botoneras. Tras entrar en funcionamiento, se eliminaron de los parquímetros porque resultaban muy complicadas para los usuarios. visitantes tienen un problema cierto de estacionamiento. Tras asegurar que los parquímetros dañados seguirán reponiéndose según sean servidos por los fabricantes, el concejal de Movilidad, Pedro Calvo, reiteró su llamamiento para que se eviten los actos vandálicos. No más SER sin petición previa Ruiz- Gallardón, por su parte, dijo: No pierdo la esperanza de que los vecinos de estos distritos acaben convencidos de la bondad del sistema Con tiempo y calma, insistió, los ciudadanos podrán evaluar sus ventajas y valorar la mejora que supone en su calidad de vida, como nos ha pasado a los demás Para el futuro, se comprometió a no extender los parquímetros a nuevos barrios si no hay previamente una petición vecinal: Si lo piden mayoritariamente, lo estudiaremos Los responsables municipales aseguran que los cambios en la proporción de plazas y la desaparición de las azules no supone una modificación del contrato con las empresas a quienes se adjudicó este servicio: la única diferencia la notarán las empresas en sus facturas, que serán menores.