Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
32 Internacional VIERNES 19 5 2006 ABC Washington estudia la apertura de negociaciones con Corea del Norte b Podría negociar un acuerdo de paz con el régimen estalinista que reemplace al armisticio de 1953 que puso fin a las hostilidades en la península coreana P. RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. A pesar de sus reiteradas nociones de idealismo democrático sin lugar para el pragmatismo en el frente internacional, la Administración Bush se está planteando la posibilidad de aplicar en el pulso con Corea del Norte una inusual dosis de realpolitik Sin esperar necesariamente a un acuerdo sobre diferencias nucleares, la Casa Blanca contempla entablar negociaciones bilaterales con el régimen estalinista de Pyongyang para formalizar un tratado de paz que reemplace al armisticio de 1953 que puso fin a las hostilidades en la península coreana. Conflicto de la Guerra Fría en el que Estados Unidos sufrió 54.000 bajas mortales. De acuerdo a las filtraciones publicadas ayer por el New York Times, el presidente Bush daría luz verde a este conciliatorio giro hacia uno de los vértices del llamado eje del mal si Corea del Norte vuelve a participar en el proceso multilateral de negociaciones para poner fin a su notorio desafío en materia de proliferación nuclear. Un proceso bloqueado desde el pasado septiembre y donde participan también Corea del Sur, China, Japón y Rusia. Tradicionalmente, Corea del Norte ha exigido un tratado de paz permanente como parte del empeño prioritario del régimen encabezado por Kim Jong Il en garantizar su supervivencia. Sin embargo, durante la primera parte de su mandato, el presidente Bush ha insistido en mantener presiones económicas y diplomáticas hasta no lograrse un verificable punto y final al programa nuclear norcoreano. George W. Bush en un momento de la visita que ayer realizó a varias zonas de la frontera entre México y EE. UU. AP El Senado de EE. UU. vota a favor de una triple valla en la frontera con México Multimillonaria inyección de tecnología para vigilar la línea divisoria b Esta decisión viene acompaña- da por el respaldo a que los indocumentados que cumplan una serie de requisitos puedan regularizar su precaria situación PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Dentro del complicado, tenso y trascendental debate político sobre qué hacer con los más de doce millones de inmigrantes ilegales acumulados por la mayor economía del mundo, el Senado de Estados Unidos ha entonado una especie de colectivo Opá, yo viazé un corrá votando por abrumadora mayoría a favor de la construcción de una triple valla de seguridad en las secciones más porosas de la frontera con México. Decisión acompañada por el respaldo a la posibilidad de que los indocumentados que cumplan con una serie de requisitos puedan eventualmente regularizar su precaria situación. La medida de seguridad fronteriza, aprobada por 83 votos a favor y 16 en contra, contempla elevar casi seiscientos kilómetros de un sofisticado nuevo muro de separación en la frontera del Río Grande, además de ochocientos kilómetros adicionales de barreras y obstáculos para impedir la circulación de vehículos. A la hora de defender esta enmienda valorada en mil millones de dólares, su patrocinador el senador Jeff Sessions, republicano de Alabama, no ha parafraseado al Koala sino al laureado poeta Robert Frost insistiendo en que las buenas cercas producen buenos vecinos Como la Cámara de Representantes Relacionado con Irán Según fuentes diplomáticas citadas por el New York Times el presentido cambio de estrategia de Estados Unidos hacia Corea del Norte estaría relacionado con el desafío nuclear de Irán, buscándose que el régimen de Kim Jong Il no se convierta en un ejemplo de emergente potencia nuclear que se puede permitir el lujo de rechazar presiones extranjeras. Durante los últimos meses, la Casa Blanca en sus pronunciamientos públicos ha intentado evitar tanto la espinosa cuestión del sospechado arsenal nuclear norcoreano como sus pronunciamientos a favor de un cambio de régimen. Con todo, no queda claro cuál sería la reacción ahora de Corea del Norte a una oferta de tratado de paz. ya se pronunció en diciembre a favor de la opción cercadora, con la aquiescencia del Senado materializada durante los debates del miércoles por la noche, se da por seguro que cualquier reforma de inmigración que pueda emanar del Congreso de Estados Unidos incluirá la opción de una valla de seguridad denigrada con vehemencia por el gobierno de México hasta tal punto que hoy enviará una carta diplomática sobre este asunto a Washington. Aunque la versión de la Cámara Alta se concentra en el segmento más transitado de Arizona y San Diego, deja abierta la posibilidad de reforzar también las vallas ya existentes en los otros 3.200 kilómetros de frontera sur. Con estas intenciones, la Administración Bush se prepara para en las próximas dos semanas abrir una licitación pública entre las grandes empresas militares de Estados Unidos para encontrar la manera de inyectar tecnología en la vigilancia de las fronteras comunes con Canadá y México. Lockheed Martin, Raytheon y Northrop Grumman, según informaba ayer el New York Times, aspiran a recolocar para uso doméstico algunos de los sistemas ya vendidos al Pentágono para su utilización en Irak o Afganistán: desde aviones no tripulados, hasta satélites de vigilancia pasando por sensores de detención de movimiento. Todo este énfasis en seguridad fronteriza, amplificado por los planes de la Casa Blanca para desplegar seis mil efectivos de la Guardia Nacional, se está presentando en Washington como la otra cara de una moneda que también debería incluir un proceso de regularización. Opción respaldada por demócratas, sectores empresariales y la Administración Bush pero vetada por los elementos más conservadores del Partido Republicano que insisten en cuestionar la legitimidad de recompensar con derechos de ciudadanía a personas que han entrado de forma ilegal en Estados Unidos. Una amnistía Según ha advertido el diputado republicano James Sensenbrenner, líder de ese núcleo duro de oposición en la Cámara de Representantes, a pesar de todo lo que diga el presidente, lo que él propone es una amnistía Posición que ilustra las dificultades pendientes en esta singladura parlamentaria para acuñar una viable reforma de inmigración ya que Sensenbrenner, como presidente del Comité Judicial de la Cámara Baja, participará en las negociaciones de una versión final consensuada. Para impulsar un elusivo compromiso en este debate, el presidente Bush viajó ayer hasta el sector fronterizo de Yuma, Arizona, considerado como la zona cero del dramático problema de la inmigración ilegal que sufre el gigante americano. El destacamento de la Patrulla de Fronteras en esa zona intercepta entre 300 y 450 indocumentados al día, con jornadas de multiplicada actividad donde se pueden registrar hasta más de ochocientas detenciones. Bush viaja hasta el sector fronterizo de Yuma, la zona cero del problema de la inmigración ilegal