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6 Opinión VIERNES 19 5 2006 ABC AD LIBITUM ÍDOLOS DE LA CUEVA LA TENTACIÓN TOTALITARIA UNQUE hablar de socialistas catalanes constituye un notorio anacoluto, es evidente que Pasqual Maragall, al frente de una formación que se identifica como PSC, es la segunda de las fuerzas partidistas que- -teórica franquicia del PSOE- -operan en Cataluña. Anda ahora tan singular hibridación nacional socialista en la tarea de municionar su artillería propagandística para, a un mes vista, sacar adelante el referéndum que debe culminar el parto de los montes del nou Estatut. Roto el tripartito, el gran engendro funcional que le dio alma al Govern, excitadas las fuerzas de CiU y desorientados los socialistas, sólo el PP mantiene M. MARTÍN un mensaje lineal y consFERRAND tante al solicitar el no para un texto legal que, en el supuesto de su constitucionalidad, no ha de beneficiar en mucho al todo nacional español. El no de ERC es otra cosa, una rabieta oportunista que busca un rédito electoral ilegítimo y una diferenciación posicional más que legítima. En ese ambiente, el PSC, además de gritar visca el nou Estatut cosa que está muy bien, predica el sí diciendo que el PP utilitzará el teu no contra Catalunya Maragall, José Montilla, José Zaragoza y demás santones del nacionalsocialismo catalán se definen con el eslogan. En uso de su libertad, el PSC propugna la aprobación popular del Estatut; pero, al mismo tiempo, sabe que el no por el que clama el PP no significa una posición antagónica, razonada y razonable. El no del PP es tan perverso, lo saben los militantes del PSC, que va contra Cataluña Debe de resultar confortable, tanto como sospechoso, instalarse en la posesión de una verdad única e incuestionable, sentir que las afirmaciones propias son tan benéficas como maléficas las ajenas; pero hay que señalar que eso, que tiene tratamiento psiquiátrico, tiene también una clasificación política que no figura en el cuadro de honor de las ideas, ni acredita otra cosa que el instinto totalitario- ¿fanático? -de quienes se encasillan en el desatino como método y en la contumacia como estrategia. A pesar de sus viejas protestas, y en el supuesto de que el PSC sea socialista, el socialismo no es libertad. Aquéllos que no partan de la convicción de que todas las fuerzas presentes en el juego político buscan el bien de la Nación y de sus ciudadanos se autoexcluyen de la clasificación democrática. El no del PP al referéndum catalán es tan digno como el sí socialista y quiero sospechar que son dos formas equivalentes de entender lo mejor para la tierra cuatribarrada, sus gentes, su historia y su porvenir. Sólo el tiempo, y no necesariamente, le dará razón a una de esas dos posiciones que, por enfrentadas, buscan la adhesión de distintos segmentos de la sociedad. El PP no actúa contra Cataluña, y afirmarlo, como hace la campaña del PSC, es un alarmante tic fascistoide. SIN NOTICIAS DE MARIONA REBULL gas de la serie se despliega una visión más bien peEO que doña Rosa Cullell, directora del Liceu queñoburguesa y pesimista que viene sugerida en el y ferviente impulsora de la plataforma Estatítulo general: de árbol a ceniza, del esplendor a la tut, jo si, que pretende movilizar a los ciudadadecadencia. El punto de vista de Agustí, cuya trayecnos catalanes a favor de la respuesta positiva en el toria intelectual fue parecida a la de otros muchos refrendo del 18 de junio, afirma con desparpajo burgueses catalanes que se habían identificado con que la burguesía de hoy ya no tiene que ver con el el levantamiento del 18 de julio, es el de añoranza de viudo Rius y Mariona Rebull El Mediterráneo desun pasado paradisíaco que no tuvo lugar y cubierto, me digo. Como tampoco tiene que con el que habrían acabado los conflictos faver el proletariado de ahora- -suponiendo miliares y sociales que refleja en su libro. La que nos pusiéramos de acuerdo en su defininovela es elegíaca hasta en su forma literaria: ción- -con el de Central Eléctrica, de Jesús Agustí eligió contar la historia al modo de BalLópez Pacheco, o con el de la epopeya socialzac o Galdós, como si también en la evolución realista Así se templó el acero, de Nicolai Osdel género el tiempo se hubiera congelado en trovski. el siglo XIX. Por una de esas coincidencias de las que la MANUEL Claro que la burguesía catalana no tiene vida está repleta, el mismo día en que me fijo RODRÍGUEZ que ver con la de Mariona Rebull, aunque alen la frase recibo una nueva edición (CastaRIVERO gunos de sus representantes disfruten de pallia) de Mariona Rebull. Me sumerjo en ella co en el Liceu. Ni, posiblemente, con la de tantas con voluntad arqueológica, rastreando mis recuerotras novelas- -unas más memorables que otras- -dos de una lectura que coincidió con la serialización escritas en las dos lenguas en que se han expresado televisiva de La saga de los Rius hace ahora treinlos escritores catalanes. Entre otras cosas porque, ta años. En realidad, ya en 1944, que es cuando aparemás allá de sus intereses básicos- -los que atañen a ció la primera entrega de la pentalogía de Ignacio su propia existencia- -ninguna clase registra ante Agustí La ceniza fue árbol, la burguesía catalana no cada ocasión histórica un comportamiento homogétenía nada que ver con la que reflejaba la novela. De neo ni unitario. hecho, nunca lo tuvo. Lo que expresa Agustí- -que El 18 de junio acudirán- -o no lo harán- -a las urformó parte del grupo de intelectuales falangistas nas simplemente individuos, cada uno con sus procatalanes que fundó la revista Destino en Burgos, pios intereses y su particular visión del pasado e capital de la Cruzada -es, sobre todo, su nostalgia idea del futuro. Los habrá burgueses y no burguede una burguesía idealizada que nunca existió. ses, que hablen en catalán o en castellano, que ten Hablo de muchos años atrás dice el yo narratigan uno u otro concepto del futuro del Estado del que vo en el incipit de aquel superventas de la época del son ciudadanos. Y se podrá estar o no de acuerdo con hambre. A veces los narradores recurren a la lejanía las circunstancias o la oportunidad de la consulta. para enmascarar, hasta transformarlo, el tiempo de Pero esto es una democracia. Y lo que toca en las su historia; entre otras cosas porque el pasado es a democracias es hacer política con libertad- -antes y menudo tan sólo pretexto para filtrar otros mensadespués de las consultas- en los Parlamentos y fuejes que importan más a quien los emite. En torno a ra de ellos. Hay cosas que, aunque obvias, conviene las tres generaciones- -desde la Restauración a la no olvidar. Posguerra- -que protagonizan las sucesivas entre- A L