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ABC VIERNES 19 5 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA PAPARRUCHA ROPUESTA de investigación para fenomenólogos de la cultura de masas: el mecanismo sociológico en virtud del cuál una paparrucha de la mínima envergadura literaria y el nulo rigor histórico del Código da Vinci se ha convertido en objeto de un apasionante debate mediático global. -Oiga, esa paparrucha tiene casi 50 millones de lectores. -Una paparrucha con éxito sigue siendo una paparrucha. No me haga usted recordarle cuántos lectores tenía Corín Tellado, y al menos ésta no pretendía engañar a nadie con teorías esotéricas y pseudocristológicas. -Pues esas teorías tienen bien preocupados al Vaticano y al Opus Dei. -Vamos por partes. Plato de gusto no debe de ser para nadie verse retratado como una secta de asesinos, pero me parecería un IGNACIO error entrar a discutir ese CAMACHO libro sobre bases de seriedad. Es una forma de convertir en respetable lo que no es más que trivial y oportunista quincallería literaria. ¿Oportunista? En todo caso, arriesgada... -Oportunista. Y con más trampas que una película de chinos. En primer lugar, va a favorde corriente al denunciar elsupuesto antifeminismo dela Iglesia. Y en segundo, se beneficia de una tolerancia que niega. ¿A que no se le ocurre a nadie escribir un libro así sobre Mahoma y el Islam? No tendría donde esconderse, ahí sí que hay sectas asesinas... -Pero si hasta se está hablando en medios religiosos de una espiritualidad no convencional -Eso es desenfocar el asunto, a mi modo de ver. En todo caso, la cuestión genérica, de fenomenologíaespiritual, podríaser la del auge del esoterismo, el ocultismo o las teorías conspirativas, materias en las que por otro lado tampoco es ninguna eminencia el tal Dan Brown, que no es más que un escritor avispadillo, peromuy mediocre. Como lo que cuente del Vaticano sea igual de verosímil que lo que escribió en otra novelita sobre Sevilla... Mire, a mí me importa lo filosófico, lo científico, la especulación intelectual. Los Códigos Da Vinci, los Caballos de Troya y todo eso están muy bien para cubrir la demanda de gente que huye de la profundidad cultural. Si Cristo tuvo hijos, hijas, hermanos o primos es un asunto que no me estimula en absoluto, y además es más antiguo que el hilonegro. Puestos a ahondar en la cristología apócrifa, me quedo con Papini o con Saramago, que tienen hondura filosófica, complejidad moral y calidad literaria. Y para fábulas neoesotéricas, prefiero El péndulo de Foucault a la que debe mucho este engendro. -Es el mismo género. -Con una diferencia incuestionable de calidad, de elaboración, de intencionalidad, incluso. Se trata de una cuestión de jerarquía. -Pues hablando de jerarquías, la eclesiástica anda de cabeza. -Algún ultra habrá que se escandalice, siempre los hay, pero por lo que yo sé, la Iglesia y el Opus han tomado con cierta filosofía este delirio. Insisto en que es una pérdida de tiempo discutir sobre la seriedad y el alcance de esa superchería, y menos entrar a rebatirla. Como dicen los anglosajones, es mejor no discutir con un tonto, porque la gente puede no darse cuenta de la diferencia... P ¿CONTRA CATALUÑA? en la calle que ocupan los desheredados, los transeúntes, los infecundos... los malos catalanes, en suma. Para desgracia de la sociedad del Principado, el partido de los socialistas sintió el frío repentino de las encrucijadas históricas y decidió entrar en ese viciado círculo de confianza: se convirtió en un partido nacionalista que, aún bien de abominar formalmente del concepto, asumió plenamente los reglamentos del mismo hasta llegar a la praxis política actual, en la que parece competir por que nadie le arrebate la antorcha con la que los guías iluminados conducen el devenir histórico de los pueblos. El lema de la campaña del PSC- El PP usará tu No contra Cataluña -no es más que la desfachatez ideológica de quien busca el golpe bajo para asegurarse la victoria en el cuadrilátero. En el seno de esa amalgama de oportunistas integrados cunde el nerviosismo ante la reválida popular de su proyecto estelar: una participación escasa para refrendar el Increíble Caso Del Estatuto Menguante supondría un revés demasiado duro para quienes han confiado a ese disparate sus próximos veinticinco años de vida, razón suficiente de por sí para sacar a pasear al viejo dóberman que llevan dentro y justificarlo como quien está alerta y vigilante de la inviolabilidad de la burbuja. Es bastante probable que la ley no les permita manejar ese aserto. La Coca- Cola no puede decir en sus anuncios que la Pepsi- Cola es mala y viceversa. Pero, con todo, el veneno ya está suelto. Retrata más a quien lo sintetiza en el laboratorio y puede que hasta salpique a su propio creador, pero ante la desconcertada- -y a veces desconcertante- -sociedad catalana puede tener efectos hipnóticos. Se trata de convencer a la ciudadanía de que el nirvana social al que están llamados como pueblo diferenciado puede verse afectado por aquéllos que viven fuera de la fortaleza. Si algún día esos menesterosos son capaces de crear vida más allá de las murallas de lo nacionalmente correcto, el cuento podría acabarse. De ahí la urgencia. A mugre general que recubre las capas principales de la política catalana ha ofrecido en las últimas horas uno de sus más marronaceos destellos: el PSC citará implícitamente al PP en el lema de su campaña para excitar el voto afirmativo en el referéndum del Estatuto catalán, y lo hará acusándole de maniobrar contra Cataluña y de desear poco menos que su desaparición. Contra Cataluña, obsérvese. No es nuevo. Arcadi Espada titulaba así un libro imprescindible, publicado al calor de la reacción arrebatada y visceral con la que los políticos nacionalistas catalanes reaccionaron al intento de fiscalizar la relación de Jordi Pujol con el caso Banca Catalana- -una caja B a través de la que desaparecieron unos cuantos miles de millones de la época- En aquella ocasión, como bien recordarán, el presidente de la Generalitat optó por la vía más directa hacia el intestino de la reacCARLOS ción popular, envolviéndose en la HERRERA bandera- -para lo cual siempre demostró una especial destreza- y proclamando ante una masa entregada que la querella no era contra él, sino contra Cataluña Cataluña soy yo y si me atacan a mí, ya saben. En esta ocasión, el Pacto del Tinell lo ha puesto a huevo para establecer el paso final, el oficial, el institucional, consistente en proclamar a los cuatro vientos que el PP maniobra no contra ellos, sino contra Cataluña, las dos palabras mágicas. La burbuja creada por el nacionalismo catalán durante más de veinticinco años de machacona insistencia en la educación sentimentalmente correcta de la población ha hecho que todo lo que quiera ser válido, expeditivo, integrado deba estar dentro de ella. Fuera de la misma está el vacío, la nada. Si no te muestras como un nacionalista que analiza pormenorizadamente cada uno de sus actos para validar la catalanidad de los mismos, estás fuera del sistema, L