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ABC JUEVES 18 5 2006 Deportes LIGA DE CAMPEONES EL BARCELONA, CAMPEÓN DE EUROPA 103 Wenger felicita a Rijkaard mientras Cesc Fábregas se aleja del césped AFP RONALDINHO HENRY La final estaba abocada a un duelo entre estrellas. El francés estuvo muy activo, pero se encontró con Valdés, y el brasileño no cuajó. Fue el partido de los secundarios: Larsson, Valdés, Iniesta. Y de Eto o Magos sin ángel TEXTO ENRIQUE YUNTA Se saludaban Ronaldinho y Eto o antes de que iniciara el partido como si fueran amigos de toda la vida, conscientes ellos de que el encuentro entre el Barcelona y el Arsenal estaba abocado a las genialidades de uno y otro para desnivelar la balanza, conscientes ellos de que la Copa de Europa pasaba por sus botas. Pero fueron los secundarios (Valdés, Iniesta, Larsson, Belletti) los protagonistas. Y Eto o. El camerunés se reivindicó en la gran final, abrió el partido con su gol y fue premiado como el mejor del encuentro. El Arsenal se amparó en el criterio del francés para contrarrestar el lastre de jugar con uno menos desde el minuto 18. El capitán de los Gunners salió más enchufado que nunca- -clarísima ocasión a los dos minutos desbaratada por Valdés- presionando todos los balones divididos y los que ya se daban por perdidos. Todo casta y pundonor, Henry contagió a los suyos, que se sabían protegidos por la brujería de Titi Mientras, Ronaldinho arrancó frío, como el Barça, y fue a más a medi- da que transcurrían los minutos. Rijkaard le ubicó en el eje y volcó a Eto o a la banda izquierda. La consigna era que el brasileño conectara con las alas en diagonal y se entendió a la perfección con Giuly en la primera mitad. En cualquier caso, Ronaldinho estuvo más fallón de lo habitual. Le faltó precisión, pero jamás perdió la intensidad. Se le veía con la cara desfigurada, atenazado por la tensión y por la obligación de remontar un partido que se había complicado en exceso. Básicamente porque en el bando contrario Henry hacía lo que quería con Oleguer, Márquez y Puyol. Para colmo, suyo fue el centro para que Campbell pusieran en ventaja al Arsenal. Ahora bien, el galo estuvo errático- -incomprensible en él- -y tuvo la final en sus botas. Extenuado, se plantó solo en una contra rapidísima al filo del minuto 70 y se volvió a encontrar con un soberbio Valdés. Es un tópico, pero quien perdona... Y si en el Barça no brilla Ronaldinho lo hace Eto o, que alimentó la ilusión para que Belletti la armara.