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ABC JUEVES 18 5 2006 101 Deportes Rakocevic, baja del Madrid ante el Barça para los playoff que arrancan hoy con tres duelos en la cumbre Los jugadores del Barça levantan la Copa que tanto les costó ganar en una final muy complicada AFP Un Barça insaciable remonta a lo grande Eto o y Belletti, en cuatro minutos, dieron la vuelta a una final que el Arsenal complicó en extremo ENRIQUE ORTEGO, ENVIADO ESPECIAL PARÍS. Éstas son las que mejor saben. Las que más valen. Las que siempre se recuerdan. El Barça, un equipo exquisito, de buen gusto y mejor técnica, se tuvo que trabajar la Champions a pico y pala. No había podido imponerse con sus creencias ante un un Arsenal indomable que, subido a los lomos de Henry, se había adelantado en el marcador con un hombre menos y tuvo que echar mano de la heroica cuando eran muchos los que comenzaban a dudar y a recordar infortunios de la historia. En ese momento, cuando el cielo de París jarreaba a mares, un actor secundario, Larsson, se ponía a disposición del equipo y dejaba a sus compañeros Eto o y Belletti el placer de la gloria que siempre bendice a los goleadores de la final. En cuatro minutos, visto y no visto, el Barça dio la vuelta a una final que no defraudó. Tiene más mérito el triunfo azulgrana porque enfrente tuvo un equipo bravo que no se amedrentó al quedarse con diez y mantuvo el tipo y la vergüenza hasta que el Barcelona impuso su ley. El doblete ya es suyo. Quisieron los entrenadores tener su protagonismo hasta el último momento. Y dejaron su sello al formar los on- ces. Dos sorpresas. Una por bando. A Rijkaard le salió la vena italiana de sus años en el Milán y le raspó técnica y por lo tanto fútbol a su equipo para darle músculo y fuerza. Fuera Iniesta. Dentro Van Bommel. Wenger quiso dar su homenaje particular a Pires y sacrificó a Reyes. BARCELONA ARSENAL 2 1 Una jugada crucial La salida del Arsenal recordó a la del Bernabéu, donde este equipo se reencontró consigo mismo y con el fútbol allá por el mes de febrero. En los cinco primeros minutos, dos ocasiones de Henry. ¡De quién iban a ser! Valdés respondió como un jabato. Mientras, el Barcelona andaba colocándose. Eto o pegado a la izquierda. Ronaldinho, de falso delantero centro. Espabiló a la fuerza el equipo azulgrana y fue metiéndose poco a poco en la final. Lo justo para forzar la expulsión de Lehmann en una de esas jugadas que están llenas de confusión. Acabó en gol de Giuly, pero el árbitro no concedió la ley de la ventaja. Pitó la falta al borde del área y propició que otro español (Almunia) saltara al campo por el expulsado Lehmann. Con tanto partido por delante, el Barcelona lo tenía todo a favor. Y se puso a Barcelona (4- 3- 3) Valdés; Oleguer (Belletti, m. 70) Puyol, Márquez, Gio; Van Bommel (Larsson, m. 60) Edmilson (Iniesta, m. 46) Deco; Giuly, Ronaldinho y Eto o. Arsenal (4- 1- 4- 1) Lehmann; Eboué, Touré, Campbell, Cole; Gilberto Silva; Hleb (Reyes, m. 84) Ljunberg, Cesc (Flamini, m. 74) Pires (Almunia, m. 20) Ljungberg; y Henry. Árbitro Terje Hauge (Noruega) Expulsó a Lehmann (m. 18) por derribar a Eto o, en una juagada que acabó en gol de Giuly, pero no dio la ley de la ventaja. Tarjeta amarillas a Eboué- -debió ser roja- Henry y Oleguer. Goles: 0- 1 m. 37. Campbell. 1- 1. m. 76: Eto o. 2- 1. m. 80: Belletti. ello. El Arsenal cedió muchos metros. Nada que ver con su arrancada a galope, y hasta Henry estaba más pendiente de defender que de atacar. Sólo en un córner o una falta tenía que tener cuidado... y no lo tuvo porque el minuto 37 Campbell remató a placer una falta lateral magistralmente tocada por Henry- ¡qué sutileza! Sintió Rijkaard el puñal en el corazón y lo primero que hizo fue cambiar a Eto o y Ronaldinho de posición y en la acción siguiente, el camerunés se inventó una finta preciosa y su remate se estrelló con violencia contra el palo, desviado por Almunia. Hasta el final del primer tiempo el Arsenal no salió de su área, como premonición de lo que vendría después del descanso. Lo primero, la entrada de Iniesta. Pero no por un Van Bommel que había estado espeso, espeso, sino por el golpeado Edmilson. Iniesta se plantó en el centro. Como el empate no cayó pronto, Rijkaard metió más voltaje: Larsson por Van Bommel. Y ahí fue cuando el Arsenal demostró que se había ganado la final a pulso. Aprovechó que el Barça se había quedado con dos centrocampistas (Deco- Iniesta) para salir de su guarida de forma inesperada. Dos ocasiones de Henry y una Ljungberg estuvieron a punto de sentenciar, pero Valdés estuvo inmenso y con la entrada de Belletti llegó la ofensiva final. Cargó con todo el Barça y encontró premio. Fue clave Larsson, que participó en los dos goles. El primero se lo dio a Eto o; el segundo, a Belletti. En cuatro minutos se cuajó la remontada. En cuatro minutos el Barça se subió a una Champions que había trabajado desde el mes de septiembre.