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34 Internacional JUEVES 18 5 2006 ABC Todos los partidos holandeses piden que no se despoje de la nacionalidad a Hirsi Alí La ministra de Inmigración, Rita Verdonk, promete revisar el caso E. SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Diputados holandeses de todas las tendencias han pedido a la ministra de Inmigración, Rita Verdonk, que busque resquicios legales para impedir que se despoje de la nacionalidad a la emigrante de origen somalí Ayaan Hirsi Alí. El debate sobre el caso de esta peculiar militante de los derechos Ayaan Hirsi Alí REUTERS de la mujer, azote de los ortodoxos musulmanes, ha sacudido a la sociedad holandesa en su punto más sensible, el problema de la emigración y su integración en una sociedad hasta ahora apacible. La ex diputada liberal de 36 años ha renunciado al escaño y abandona el que ha sido su país de adopción. Se va a Estados Unidos, dejando a la clase política holandesa en el mayor desconcierto. Hirsi Alí se había convertido en ejemplo emblemático de cierto tipo de integración, muy popular en los sectores más radicales de la sociedad holandesa: de refugiada política ha pasado a ser diputada, célebre por sus opiniones vitriólicas contra la religión musulmana de la que procede, lo que le obligaba a vivir de manera permanente bajo protección policial. Pero más interesada que ella por la popularidad, pensando en su carrera política, estaba la ministra de Inmigración, Rita Verdonk, que había prometido usar con mano de hierro y guante de acero las leyes de inmigración. Y siendo ambas del mismo partido político, el liberal, Verdonk no tuvo más remedio que cumplir su palabra cuando un programa de televisión publicó que Hirsi Alí no dijo la verdad sobre su nombre real y el periplo exacto que siguió para llegar a Holanda cuando hizo su solicitud de asilo político, huyendo de un matrimonio forzado, en 1992. La diputada nunca lo negó, dijo que lo había hecho por miedo, e incluso lo había utilizado como argumento para explicar las peripecias que tiene que afrontar alguien que huye de la persecución política o religiosa. Pero la ley es clara y al que haya mentido en los trámites se le retira la nacionalidad. Buscar resquicios legales El Parlamento holandés mantuvo el martes hasta bien entrada la noche un apasionado debate en el que todos los grupos políticos atacaron a la ministra Verdonk y le pidieron que buscase resquicios legales para mantener la nacionalidad de Hirsi Alí. Verdonk no tuvo más remedio que prometer una revisión del caso. La ministra se defendía diciendo que, en realidad, se trata de una consecuencia automática del hecho de que el nombre que consta en el pasaporte holandés no se corresponda con el real, por lo que la diputada en realidad nunca ha estado en posesión de la nacionalidad holandesa Sin embargo, a medida que arreciaban los ataques, tuvo que reconocer que en las seis semanas que Hirsi Alí tiene para recurrir, sigue siendo holandesa Pero la diputada ha decidido ya irse de Holanda, también porque sus actividades estaban tremendamente limitadas por las medidas de seguridad: al cineasta Theo van Gogh, que hizo un documental con ella, le degolló un musulmán en plena calle. Con un documento de refugiada, tiene asegurada la entrada en Estados Unidos y el trabajo en una fundación de Washington. La comisaria europea de la Competencia, Neelie Kroes, que es también holandesa, ha llegado a decir que se siente avergonzada de lo que ha hecho su país. Sin embargo, ayer por la tarde, algunas páginas web constataban un aumento de la popularidad de la ministra Verdonk.