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ABC JUEVES 18 5 2006 Nacional 13 CRISIS POR EL ESTATUTO CATALÁN El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, se esforzó ayer por disipar el aroma a despedida que dejó su viaje a Madrid, pero asumió que para ser candidato del PSC no sería un problema haber nacido fuera, como José Montilla Aromas de adiós (Maragall) y hola (Montilla) GONZALO LÓPEZ ALBA MADRID. Más de media docena de veces fue interpelado Pasqual Maragall en el foro Europa Press para que aclarase si quiere y si va a ser el candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat de Cataluña cuando, tras el referéndum sobre el nuevo Estatuto previsto para el 18 de junio, se convoquen elecciones anticipadas. Y más de media docena de veces se escabulló, parafraseando incluso- en algo tengo que imitarle -a Jordi Pujol para acabar refugiándose en la muletilla de hoy no toca esto que su predecesor acostumbraba a esgrimir como parapeto cuando se pretendía que dijera lo que no quería decir. Pero ni siquiera su advertencia explícita de que tendríamos que desmentir la interpretación de que sus palabras sonaban a despedida logró disipar el aroma de adiós que dejó su visita a Madrid, que incluyó dos actos diseñados como gestos de reconciliación para cicatrizar las heridas con otros pueblos de España abiertas por el proceso del nuevo Estatuto de Cataluña. -No. Y el único candidato plausible nacido fuera de Cataluña- -la vicepresidenta del PSC, Manuela de Madre, se descarta por la enfermedad que le impide una actividad excesiva- -es el primer secretario del partido, José Montilla- -Iznájar, Córdoba- postulado nada menos que por su portavoz y vicesecretario, Miquel Iceta, una apuesta que goza del apoyo de la dirección del PSOE, que guarda un silencio satisfecho y relajado con la coartada de que la candidatura ha sido lanzada por los propios dirigentes catalanes. Así, la presencia en el acto del silen- te Montilla desprendía aromas de hola, de saludo a quien no regresa por que nunca ha dejado de estar. Y, junto a Montilla, la nutrida guardia de sus partidarios- -José Blanco, Jordi Sevilla, Carme Chacón, -resultaba apabullante frente a la soledad del maragallista Santiago Torres. El precio de una reseña en la Historia Lo que quiero, deseo y voy a hacer es todo lo posible por que se cumpla mi sueño, y el de millones de catalanes: que Cataluña tenga el Estatuto que se merece y que España se lo reconozca respondió el primer y único president socialista, quien, tras proclamar que no hay nadie en Europa que tenga esto -tanta autonomía dentro de un Estado- apuntó que la norma va a pasar a la Historia como el Estatuto de Maragall Pero esto, que reflejado en su literalidad puede sonar a vanagloria, tenía en sus palabras el sabor amargo, o cuando menos agridulce, de quien en lugar del encumbramiento puede recibir la jubilación como pago al liderazgo en la conquista de una ambición colectiva Este Gobierno- -el tripartito- si se analizan los efectos de su gestión en los asuntos cotidianos de los catalanes, no tendría que plegar, que marcharse. Al contrario afirmó. Maragall se esforzó- -en más de una ocasión con sentido del humor- -por desvincular su futuro político personal del resultado del referéndum- la participación será muy alta y habrá un sí muy potente pero a la postre- -tan intenso y variado fue el acoso- -cayó en la trampa de su propio enrocamiento y expidió certificado de validez a la operación Montilla que viene fraguándose desde el otoño pasado, como desveló ABC (23 10 2005) ¿Está usted de acuerdo en que el PSC tiene banquillo suficiente para que se puedan presentar otros candidatos y no sólo usted? -Totalmente de acuerdo. ¿Sería un problema que el candidato a la presidencia de la Generalitat no sea nacido en Cataluña?