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60 Cultura MIÉRCOLES 17 5 2006 ABC Reúnen los cuentos completos de Uslar, maestro del relato y del realismo mágico A. A. MADRID. Siempre soñó con ser un gran novelista- -de hecho, en los últimos veinte años de su vida publicó La visita en el tiempo y La isla de Robinson pero Arturo Uslar Pietri- -que ayer hubiera cumplido cien años- -se la jugó en la distancia corta: fue, es y será un maestro del relato. Se anticipó, incluso, a Cortázar. Disfrútenlo en Cuentos completos una estupenda antología a cargo del uslariólogo convicto y confeso Gustavo Guerrero, editada por Páginas de Espuma. La lluvia La mosca azul El gallo El prójimo Simeón Calamaris Son piezas sublimes de un hombre de muchas voces como le definió Jorge Luis Borges. Uslar, como Mario Vargas Llosa en Perú- -aquí al lado con nueva novela- -optó a la presidencia de su país, Venezuela, en los años sesenta. Pero necesitaba la literatura para respirar. Y se puso a inventar. Y creó el realismo mágico, concepto que recibió del germano Roh, quien publicó con la Revista de Occidente a finales de los años 20, un libro que se llama Realismo mágico y nuevas tendencias de la cultura alemana Uslar, que devoraba literatura, lo leyó y utilizó por vez primera, críticamente, el término en 1948. Fue en una reseña sobre el cuento venezolano donde sostenía que lo que predomina es una adivinación poética de la realidad que bautizará Realismo mágico En los años 30- 40- -explica Guerrero- -Uslar escribe una literatura muy tocada por lo arcaico y lo primigenio, que señalará la línea a través de la cual, partiendo del criollismo, el realismo mágico se desarrollará más tarde con Juan Rulfo y luego con Gabriel García Márquez. Incluso Gabo lo reconoció alguna vez diciendo que era uno de los padres del realismo mágico A Uslar, pues, lo que es de Uslar. Sale hoy a la venta en España el último trabajo del novelista Mario Vargas Llosa. Travesuras de la niña mala representa una novela sobre el amor y su larga tradición literaria De niña mala a donna angelicata TEXTO: FERNANDO IWASAKI McCourt recoge su experiencia docente en El profesor S. GAVIÑA MADRID. Frank McCourt debutó tarde pero con gran éxito en la literatura. Cuando se cumplen diez años de la publicación de su primer libro, La cenizas de Ángela con el que ganó el premio Puliztzer, ve la luz su tercer título, El profesor (Maeva) En él, McCourt recoge sus experiencias docentes durante tres décadas y retrata el mundo de la enseñanza, una profesión que, según sus propias palabras, es la fregona en Estados Unidos. Farnk McCourt, emigrante irlándes que estableció su residencia en Nueva York, denunció ayer, durante la presentación de su libro, las deficiencias de los sistemas educativos en general, porque están basados en el miedo Si bien su experiencia como alumno, en su Irlanda natal, fue más dura- tenías miedo a la religión, al sentimiento de culpa, al pecado... en Estados Unidos, asegura, los problemas con los que se enfrenta son tres: La masificación de las aulas, los bajos salarios y la interferencia de los políticos La enseñanza es la única profesión que no está manejada por quienes la practican, sino por personas ajena, y está situada en los niveles más bajos de la sociedad subraya. Se refirió también a la manipulación que se hace de ella en los medios de comunicación, cuando no hay noticias Criticó asimismo un sistema que busca que de las escuelas salga gente preparada para obtener éxito sin preocuparse por su formación. McCourt, sin embargo, siempre ha buscado motivar la curiosidad y la iniciativa de los jóvenes: que aprendan y exploren, convertirlos en una especie de Cristóbal Colón Entre sus armas para acercarse a los alumnos, a los que ha enseñado asignaturas tan dispares como Economía de la ciudadanía, Arte o Escritura creativa, apunta una decisiva: Decirles la verdad, porque a los adolescentes todo el mudo les miente: su familia, los políticos, la publicidad... MADRID. Hoy sale a la venta en España Travesuras de la niña mala (Alfaguara) la más reciente novela del escritor peruano Mario Vargas Llosa. En Perú ya lleva unas semanas en librerías y el veredicto de la crítica peruana ha sido unánime: Travesuras de la niña mala es una novela de ambición flaubertiana que propone diversas perspectivas sobre el amor, ese estado próximo a la santidad que- -como a todo el mundo le consta- -consiente la extravagancia. Así, para Alonso Cueto- -Premio Herralde 2005- -la novela es un magnífico relato de amor y un gran retrato de la obsesión Para el escritor Guillermo Niño de Guzmán es una historia de exilio y desarraigo, en la que también se reflexiona sobre el destino del Perú Para el crítico Gustavo Faverón es una novela de amor, sí: pero ninguna ficción de Vargas Llosa acepta dócilmente una definición tan genérica. Y Vargas Llosa- -es bueno recordarlo- -sigue siendo un flaubertiano, es decir, un escritor para quien el género amoroso sólo puede ser una forma abierta y aparente, tras la cual se revelan, y se rebelan, contenidos múltiples que la ensanchan y la alimentan Finalmente, para el crítico Ricardo González- Vigil Travesuras de la niña mala entrelaza con maestría el lado romántico y el lado realista, así como lo erótico y lo tanático, lo apolíneo y lo dionisíaco, hondo y humanísimo como nunca Libresca, risueña, crítica y tragicómica, Travesuras de la niña mala narra los sinvivires de Ricardo Somocurcio- -afrancesado intérprete y traductor limeño- -por seducir a la inalcanzable y desdeñosa niña mala quien a través de sus continuos viajes, aventuras y enajenaciones, usurpa vidas y nombres de diferentes personajes lite- Mario Vargas Llosa rarios, obligando así a Ricardo Somocurcio a padecer unas metamorfósis más próximas a la de Ovidio que a la de Kafka. Ovidio, Mishima, Chéjov, Flaubert. Una novela de amor supone su tradición literaria y en Travesuras de la niña mala Vargas Llosa le da una vuelta de tuerca al arquetipo amoroso femenino por excelencia, pues la donna angelicata del tópico aquí es paradójicamente una niña mala ¿Y cómo puede una donna ser mala y al mismo tiempo angelicata Sospecho que muchos hombres comprarán Travesuras de la niña mala para regalársela a sus esposas, novias, amantes y amigas cariñosas, porque tras las flores las mujeres inteligentes prefieren los libros. Pues más les valdría a tales hombres ahorrarse un papelón y leerse antes la novela, porque las mujeres inteligentes podrían darse cuenta de cuánto se parecen a Ricardo Somocurcio sus esposos, novios, amantes y amigos cariñosos.