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ABC MIÉRCOLES 17 5 2006 59 La nueva novela de Vargas Llosa sale a la venta hoy en España: Travesuras de la niña mala Pedro Almodóvar, favorito al premio Príncipe de Asturias de las Artes, que se falla hoy en Oviedo SIR JOHN ELLIOTT Hispanista Estos gobiernos populistas de América Latina sí crean peligro: el nacionalismo demagógico MADRID. (El líder bolivariano Chávez promete suministrar petróleo barato a los pobres ingleses mientras se abraza con Ken el rojo a orillas del Támesis. El líder indígena Morales anuncia ante el Parlamento Europeo más nacionalizaciones mientras confisca acciones al BBVA. Y a Zapatero se le reprocha que abrace a líderes tan populistas... ¿Cómo definiría una autoridad americanista como usted la política iberoamericana del presidente del Gobierno? -No la he seguido porque no se publican muchas cosas sobre España en los periódicos británicos... Pero creo que estos gobiernos populistas de América Latina sí crean peligro: el nacionalismo demagógico. En cambio, también hay una falta de igualdad social muy fuerte todavía en esas sociedades. Se entiende muy bien el impulso y la razón de ser de un Evo Morales dentro de una población indígena de Bolivia marginada desde la independencia en adelante... pero como todos sabemos es peligroso tocar el mundo financiero mundial: siempre surgen consecuencias no buscadas... -Usted publicó hace tiempo La rebelión de los catalanes ¿Existe alguna paralelismo entre lo que usted narraba y la revolución tripartita que vive Cataluña hoy? (Sonrisas) Bueno, ése es un camino peligroso que no voy a seguir hasta el fondo. Hablo de mi camino; no del camino de los catalanes. Siempre he hablado mucho del sistema de la Monarquía de los Austrias, donde existían efectivamente las Autonomías. Y funcionaban bastante bien en aquella España horizontal de los Austrias. Todo eso cambió a principios del siglo XVIII con los Borbones, cuando se construyó una España vertical, que ha durado más o menos hasta 1978, con unas interrupciones importantes. Ahora estamos de nuevo en un sistema de una España horizontal, que reclama un tipo de política de consenso. Y eso depende del sentido de responsabilidad de ambos lados. Yo soy muy partidario de ese sistema: para funcionar bien hay que tener un sentido de responsabilidad en todas partes. Eso es lo que hay que reclamar de los políticos frente a la tentación de la demagogia para hacerse populares, que es el gran peligro en cualquier momento. Y el actual es difícil. Hace falta un poco de calma. -Su nuevo libro glosa los Imperios del mundo atlántico. España y Gran Bretaña en América 1492- 1830 ¿Sin la decisiva ayuda de la Corona española no hubiera sido posible la inde- Ayer habló en el ciclo de la Real Academia de Historia sobre Franklin, de quien hoy abre Congreso en la Casa de América. Tiene nueva obra. No para. Y en un hueco, Sir John desnuda la actualidad TEXTO: ANTONIO ASTORGA FOTO: DANIEL G. LÓPEZ John Elliott intervino anoche en el ciclo sobre Franklin de la Academia de la Historia pendencia de Estados Unidos? -La alianza marítima franco- española, la ayuda financiera, las municiones de pólvora... al final resultaron decisivas. El periodo comprendido entre los años 1780 y 1782 vio la gran revuelta de Túpac Amaru en los andes peruanos y la rebelión de los Comuneros de Nueva Granada en 1781. En la América española, a diferencia de la británica, se logró contener la crisis, y España conservaría su Imperio Americano durante por lo menos los próximos 30 años. -Pero el colapso del imperio español dejó un vacío político e institucional en toda América española... ...Que fue faltal. Y tuvieron que llenarlo las sociedades coloniales. En primer lugar se quiso restaurar la autoridad de Fernando VII, pero cuando regresó, no quiso saber nada del sistema de soberanía e intentó imponer de nuevo la autoridad tradicional borbónica. Y eso dio una oportunidad a los jefes militares- -gente como Bolívar- -para sacar la independencia e intentar restaurar la autoridad sobre nuevas bases. Fue muy difícil crear Estados modernos desde un principio después de tanta destrucción y tanto caos en este mundo. Y claro que salieron los militares como jefes intentando imponer en sus regiones la autoridad. Con este tipo de caudillismo toda estaba bajo el Patronazgo y el personalismo. Está claro que este personalismo ha dañado mucho la estabilidad en América Latina durante muchas décadas. ¿Qué percepción tiene EE. UU. hoy del mundo hispanoamericano? -Poca comprensión, desgraciadamente. No lo entienden. Si hay crisis en los países americanos, se publican artículos en los periódicos de EE. UU, pero pasa igual en todo el mundo: si no hay crisis, no existes. -Hablando de existir o de no existencias, ¿cómo vio la fragmentación del Archivo de Salamanca? -Yo no quise apoyar el traslado del Archivo de Salamanca cuando me pidieron mi firma porque me preocupa la fragmentación de los archivos. No es forzoso trasladar los documentos. Es mucho más fácil para un historiador tener todo en un punto y no la dispersión de los fondos. A pesar de la justicia, bajo cierto sentido, que exigían los historiadores catalanes, es más importante el acceso y la facilidad del investigador. Si, por ejemplo, los valencianos reclaman la documentación valenciana del Archivo de la Corona de Aragón, ¿dónde quedamos al final? En la dispersión total. En el caos.