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ABC MIÉRCOLES 17 5 2006 Internacional 31 EDWARD JUÁREZ Presidente de la Fundación Internacional del Inmigrante EE. UU. tiene que competir con Europa para atraer inmigrantes Piensa que Washington necesita un buen programa de inmigración puesto que los inmigrantes son imprescindibles. Defiende que, como en España, la población envejece y no hay suficientes niños para sostenerse por sí mismos de ahí que la necesidad sea prioritaria MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. El lunes por la noche Edward Juárez estaba pegado al televisor para no perderse detalle del mensaje del presidente George W. Bush sobre inmigración. En los 33 años transcurridos desde que crease la Fundación Nacional del Inmigrante, Juárez ha asistido a la amnistía con la que el presidente Ronald Reagan prometió solucionar el problema, pero la actual reforma que se debate en el Congreso de EE. UU. es, a su juicio, la que definirá la política migratoria del siglo XXI en el país norteamericano, enfrentado al dilema de Europa, del que no es ajeno. -Del 1 al 10, ¿qué puntuación le da al discurso? -Un cinco. ¿En qué falló? -Ha tratado de contestar a dos comunidades totalmente distintas: a la comunidad multicultural de los Estados Unidos, que por supuesto está a favor de legalizar a los inmigrantes indocumentados y se opone a su criminalización; y al grupo de ciudadanos militantes que trata de involucrarse en la vigilancia de la frontera, en concreto al grupo de los Minuteman que es muy radical, muy conservador y que desafortunadamente ignora la importan- cia que tienen los inmigrantes. ¿Qué es lo más preocupante de la militarización de la frontera? -Que no soluciona nada. No se justifica, porque si hubiera un buen programa de inmigración que contestase a las necesidades existentes para que la gente pudiera entrar legalmente a los Estados Unidos no haría falta. Sólo contesta a los votantes temerosos de un ataque terrorista. Estados Unidos, como país y como pueblo, debe entender que tiene que empezar a competir con los países desarrollados, principalmente los europeos, para atraer a trabajadores capacitados que deseen hacer los trabajos que los ciudadanos norteamericanos no van a poder hacer, no ya porque no quieran, sino porque no existe suficiente población norteamericana para hacerlos. ¿Cree que están tratando genuinamente de solucionar el problema? -Cuando se habla de los inmigrantes no hay que pensar que nos están haciendo un favor. Lo que hay que ver es que los inmigrantes en EE. UU. juegan un papel imprescindible. Tan importante que este país no puede continuar su desarrollo social y económico sin su presencia. Como vemos también en España, la población de EE. UU. envejece a pasos agigantados. No tiene el número de niños necesarios para sostenerse por sí misma. Por eso la necesidad de inmigrantes es prioritaria y va a ser aún más. -El programa de trabajo temporal que propone el presidente Bush parece una solución intermedia entre lo que proponen las dos cámaras... -Tampoco es una solución. Sólo traerá más inmigrantes indocumentados, porque se les motivará a venir legalmente, pero si no se les otorga una vía para quedarse se convertirán de nuevo en indocumentados. No podemos de- La militarización de la frontera sólo responde al temor ante un ataque terrorista Los verdaderos indocumentados en EE. UU. son los estadounidenses cirle a esa población que se establece aquí durante seis años que luego se vaya. ¿Qué porcentaje de estos inmigrantes pagan impuestos? -Yo diría que el 85 de los inmigrantes ilegales que están en EE. UU. pagan impuestos y sostienen la seguridad social. Son los mayores contribuyentes de la seguridad social y resultan imprescindibles para mantener este sistema que protege a los jubilados. ¿Se puede culpar a EE. UU. por intentar cerrar la porosidad de su frontera? -No, es obvio que necesitan saber quién entra a EE. UU. y que esa forma de entrar ilegalmente al país tiene que ser controlada. Pero tenemos que entender que la frontera es muy larga, muy grande, y que si no existe un programa bajo el cual los inmigrantes puedan entrar de forma legal para hacer los trabajos que se necesitan aquí, van a seguir haciéndolo. Son las propias corporaciones las que emplean a inmigrantes indocumentados. ¿Cree que el Gobierno de EE. UU. no sabe dónde trabajan y dónde se encuentran? Lo sabe perfectamente y, si quisiera, tiene los medios para deportarlos, pero no beneficiaría al país. ¿Le preocupa la defensa del inglés que hizo ayer el presidente? No, pienso que la única forma en la que un inmigrante pueda progresar aquí en EE. UU. es hablando inglés. Pero también es muy importante que mantengan su lengua natal y se sientan orgullosos de quiénes son. EE. UU. se ha caracterizado por la integración, y eso nos obliga a preguntarnos, ¿cuál es la cultura estadounidense? ¿Y la propuesta de un nuevo carné de identidad que controle su estatus laboral? -Eso es inminente, no solo para los inmigrantes sino para la ciudadanía estadounidense, que es quienes son los verdaderos indocumentados en Estados Unidos.