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ABC MARTES 16 5 2006 Deportes 97 LIGA DE CAMPEONES MAÑANA, ARSENAL- BARCELONA El brasileño entró en Europa por la puerta de la Ciudad de la Luz y jugó dos años en el PSG con más penas que glorias. El francés nació en un suburbio de emigrantes al sur, se siente parisino, pero nunca ha jugado como profesional en un equipo de la capital Ronaldinho- Henry, una cita en París TEXTO ENRIQUE ORTEGO PARÍS. París cita a duelo a los dos mejores jugadores del mundo. No piensen. No busquen. Contra gustos no hay disputas, que dice Serrat, pero hoy por hoy no se encuentran dos futbolistas tan completos. Lucen como estrellas, con vida propia, pero dan luz a sus respectivos equipos. Juegan y hacen jugar. Marcan y hacen marcar. Son tan brillantes como efectivos. Tan estéticos como prácticos. Para los dos, para Ronaldinho y para Henry, esta ciudad tiene un pasado y un presente, porque el futuro les puede unir en Barcelona. El brasileño comenzó su aventura europea por esta plaza y se siente un enamorado de ella. El francés vino al mundo al sur de la capital, en un barrio pobre, y en los campos parisinos fue haciéndose hombre y futbolista. Sombras y luces Yo adoro París Ronaldinho asegura que cuando se enteró de que sería el escenario de la final, sus ganas de estar se multiplicaron por diez. París es su capital europea por excelencia. Allí desembarcó procedente del Gremio y comenzó su experiencia europea no sin dificultades. En esos dos años que jugó en el PSG tuvo bastantes más momentos malos que buenos, pero no olvida que allí aterrizó también las navidades pasadas para recibir el Balón de Oro que le encumbra como el mejor jugador del momento. En esta ciudad ha dejado amigos y una historia entrañable. Habla francés, se pierde en su noche y sus íntimos saben que entre el Ronaldinho que llegó con 19 años y se fue con 21 al Barça hay una gran diferencia. Aquí se fue haciendo mayor. El PSG lo compró por 4,5 millones de euros y lo vendió por siete veces más. Atrás quedaban dos temporadas irregulares, una final de Copa perdida ante el Auxerre y una relación tumultuosa con su entrenador Luis Fernández. Uno y otro nunca se entendieron. El de Tarifa pensaba que el de Porto Alegre jugaba para sí mismo y por las noches más que para el equipo y en el campo. Todo acabó tras la enésima sustitución en un partido ante el Nantes- -abril 2003- -y una ristra de insultos del jugador, que acabó en divorcio sin reconciliación de ningún tipo. Para Henry, París es su casa. No ha jugado en ningún equipo profesional de la capital, pero sabe que los parisinos sienten debilidad por él porque le consideran el exponente futbolístico de una ciudad que ahora atraviesa por unos años de depresión con el dominio del omnipresente Olympique de Lyon y la perenne crisis del París Saint Germain. Thierry (17- VIII- 77) nació en Les Ullys, un suburbio al sur de París, cerca del aeropuerto de Orly. Un año antes sus padres, Antonio y Marylese, habían aterrizado en París en busca de una vida mejor lejos de Guadalupe, la mayor isla de las Antillas francesas. El Estado les facilitó una pequeña vivienda con dos dormitorios cerca de un cementerio. Salir a la calle daba miedo y era peligroso y el pequeño se refugiaba en los dos campos de fútbol y en la pista de atletismo que tenía bien cerca. De la rabia a la sonrisa El pasado jueves Henry, en una concienzuda comparecencia ante los periodistas de toda Europa, recordaba su infancia y cuando un colega inglés le recordó que tenía un instinto matón ante los rivales, contestó: Soy lo que soy porque me pasaba todo el día en la calle. Soy del sur de París, Les Ullys. Era y es un ghetto lleno de emigrantes, de edificios grises, con un alto índice de desempleo. Los que hemos vivido ahí, nos da la sensación de que nos vamos a pasar la vida huyendo de lo que fuimos, de lo mal que lo pasamos, y siempre llevamos la rabia encima. La gente tiene miedo de la furia de otros, incluso de la de uno mismo. Estoy convencido de que este sentimiento puede llevarte lejos si lo diriges con inteligencia. ¿Ves cómo juega Rooney? Sus ojos cuando está en el campo. Eso es rabia bien dirigida, sin esa cólera que llevo dentro, pero que centro en el fútbol, en crecer, en mejorar, en ganar. Sin esa rabia no sería el mismo. Cuando las cosas me salen mal no lo pago con nadie, me guardo la rabia para descargarla en el siguiente partido. Todo esto viene de la infancia complicada que pasamos los que nacimos en Les Ullys Fue entonces cuando alguien le habló de la sonrisa de Ronaldinho, y Henry sorprendió a la audiencia. Me da que su sonrisa esconde también mucha colera. Le veo jugar y sé que es un jugador de la calle, pero que maneja sus frustraciones de otro modo al mío. Michael Jordan tampoco sonreía y eso no le impidió ser el mejor del mundo. Ese es mi objetivo y lo haré a mi manera. Soy feliz, pero nunca estaré del todo satisfecho Esta es una de las explicaciones por las que dejará el Arsenal y fichará por el Barcelona... si Berlusconi no le secuestra para su Milán. El brasileño adora la capital donde creció como hombre y tiene amigos, a pesar de vivir dos años convulsos El francés asegura que su espíritu ganador surgió de una infancia difícil en uno de los suburbios cerca de Orly Los números de Ronaldinho 25 goles esta temporada. Champions ha jugado 11 partidos y ha marcado 7 goles. Liga española: ha jugado 27 partidos y ha logrado 7 goles. Copa del Rey: 2 partidos, 1 gol. Supercopa de España: 2 partidos, 1 gol. Los números de Henry 33 goles esta temporada. Champions ha disputado 10 partidos y ha conseguido 5 goles. Premier League: ha jugado 32 partidos y anotado 27 goles. Copa: no ha disputado ningún encuentro. Copa de la Liga: 1 partido, 1 gol.