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ABC MARTES 16 5 2006 67 Toros San Isidro EL APUNTE DE HUMBERTO PARRA César Rincón y Alberto Ruiz- Gallardón se saludan, ayer en Madrid JAIME GARCÍA La seria corrida fue peor que mala: mentirosa. Fijeza cero. Y guasa diez. Sordo peligro y revirada movilidad cargada. A las figuras siempre hay que esperarlas con una vara distinta de medir. Por eso son figuras. Mas el injusto trato que recibió no lo justifica nada. Julián López, de momento, todo lo que ha hecho ha sido apostar esta feria por ganaderías que merecen un respeto. Y, ya que los hierros seleccionados lo merecen, a priori también lo merecía El Juli. Las palmas de tango se cargaron sobre su actuación, que en los saludos capoteros contuvo lo más positivo. Muleta en mano sucedieron desabridos momentos. Juli planteó las faenas en los me- dios, y ni una ni otra hallaron una respuesta mínimamente alentadora. Ni de los toros ni del público. El quinto, un tío, quería coger a la chita callando; el rajado segundo no paraba de escarbar y seguirle las zapatillas. Quizá pesó Madrid, o su comportamiento, a la hora de matar sin ninguna fe, perdiendo la muleta de fea manera. La resolución de los problemas no la abordó con la raza y el descaro de otras veces. Miguel Ángel Perera salió indemne de un volteretón cuando le presentaba, un tanto ingenuamente, la izquierda a otro toro rajado que miraba a todas partes menos a la muleta. Mal trago pasó también con el sexto cuando regresó de la enfermería. Coladas geniudas y navajazos pendencieros. Perera sumó más sufrimiento con su valeroso estar a la pesada carga de Gallardo, clavado al madero de la humildad, allí en el callejón. La contundencia de la espada evitó males mayores. Se equivocaron quienes pronosticaron el fin de la Fiesta: los tendidos se llenan hasta la bandera Alberto Ruiz- Gallardón hizo una defensa del arte del toreo en el día grande de Madrid de la capital entregó los premios a los triunfadores del pasado San Isidro: Rincón, El Cid, Álvaro Justo y Adolfo Martín ROSARIO PÉREZ MADRID. Un año más, en el día grande de Madrid, su alcalde reiteró el compromiso de la ciudad con el mundo de los toros En un tiempo en el que los políticos no suelen exhibir su defensa de la Fiesta, Alberto Ruiz- Gallardón plantó la muleta por delante y lanzó un mensaje de optimismo: Se equivocaron aquéllos que hicieron pronósticos pesimistas, aquéllos que escribieron que en el siglo XXI no se celebrarían corridas y que, en caso de que se dieran, los tendidos, grada y andanadas estarían vacíos. Los toros han sido protagonistas en tiempos difíciles, lo son hoy y lo serán en las próximas décadas. No tengo duda. Porque éste es un mundo en el que no caben las mentiras ni los artificios, puesto que nace de la más honda autenticidad Gallardón no ocultó su profunda admiración y amor por el arte del toreo durante la entrega de los premios a los triunfadores del pasado San Isidro: César Rincón, El Cid, Álvaro Justo y el ganadero Adolfo Martín. Debemos sentirnos profundamente orgullosos- -subrayó- -de la extraordinaria estética, belleza, inteligencia y riesgo que existe en el mundo que vosotros cultiváis. Madrid encuentra en el lenguaje de los toros una identificación, no sólo con su pasado, del que nos sentimos muy orgullosos, sino con su futuro Y continuó: Ésta es una ciudad que ha hecho un discurso de la modernidad y la vanguardia, que se sitúa a la cabeza del pensamiento de España y de una parte muy importante de Europa. Lo que ocurre aquí muestra las tenb El alcalde dencias más avanzadas, las de las nuevas generaciones. Y nuestra plaza ha sido capaz de desmontar y desmentir los malos augurios, pues se llenan hasta la bandera todos y cada uno de sus asientos Coincidiendo con el 75 aniversario de Las Ventas, el alcalde quiso resaltar la importancia del coso en la Villa: Esta plaza, templo del arte, constituye no sólo el referente del mundo de los toros, sino de nuestra ciudad. Madrid no sería Madrid sin sus plazas de toros. En ellas se ha tomado el pulso de la vida madrileña. Fue el lugar donde muchos quisieron escapar de la penuria, un lugar capaz de consagrar a figuras y de crear leyenda Gallardón rememoró con nostalgia su primer paseíllo en la Monumental: Iba de la mano de mi padre. Corría el año 66. Antoñete hizo aquella emocionante faena al toro blanco de Osborne Y concluyó: Ojalá toreros y ganaderos sigan brindándonos tardes tan apasionantes REUTERS El Rey presidió la corrida del Santo Patrón Su Majestad El Rey presidió ayer la corrida de la festividad de San Isidro desde una barrera del 9 Don Juan Carlos (en la imagen) mostró una vez más su apoyo a la Fiesta de los toros y recibió el brindis de los tres toreros: Finito de Córdoba, El Juli y Perera. Tampoco faltaron a la cita los Duques de Lugo, que presenciaron el festejo desde el palco del 4