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38 MARTES 16 5 2006 ABC Madrid El Museo Thyssen trasladó 40 de sus árboles a una urbanización privada de Aravaca La Comunidad apunta que el Prado ya era Bien de Interés Cultural, con Gallardón como presidente b El Ayuntamiento de Madrid, ba- jo el mandato de Álvarez del Manzano, y los viveros rechazaron en 2002 y 2003 la propuesta de quedarse con los ejemplares retirados S. L. M. CALLEJA MADRID. El misterio sobre el destino de los 40 árboles que se trasplantaron en las obras de ampliación del Museo Thyssen, entre 2002 y 2003, quedó resuelto ayer por la tarde. Los ejemplares se encuentran en el jardín de una urbanización privada de Aravaca, después de que el Ayuntamiento de Madrid, en aquellos años bajo la Alcaldía de José María Álvarez del Manzano, declinara el ofrecimiento del Museo para quedarse con los árboles y hacerse cargo del trasplante y los viveros rechazaran la misma idea. A pesar de la protesta popular, encabezada por Carmen Thyssen, el pasado día 5 en el museo para evitar que se talen árboles con motivo de la ejecución del proyecto del eje Prado- Recoletos, sorprende saber que hace un par de años los árboles del Thyssen no tenían quienes los quisieran. Y es que el director gerente del museo, Carlos Fernández de Henestrosa, confirmó ayer a ABC que los cuarenta árboles que fueron trasplantados con motivo de las obras de ampliación sufrieron el ninguneo de propios y extraños. Una vez escayolados, como es preceptivo en estos casos, y gracias a unas grúas, se instalaron en unos camiones. Lo primero que hizo Fernández de Henestrosa fue ponerse en contacto con el Ayuntamiento para ofrecerle los árboles. Primera negativa. No hubo interés por ellos. Al parecer hay superávit de árboles en el Consistorio madrileño y no tenían dónde colocarlos. Siguiente tentativa: los viveros. El director gerente del Thyssen los ofreció gratis a varios viveros de la ciudad, pero tampoco en esta ocasión hubo suerte. Finalmente, fue el ex jefe de mantenimiento del museo (Valeriano de nombre) quien se ofreció a llevarlos a una urbanización anexa a su domicilio en Aravaca. Y allí, en el número 54 de la calle Húmera, es donde descansan los cuarenta árboles que en su día pertenecieron al Museo Thyssen. El Ayuntamiento de Madrid, mientras tanto, sigue dispuesto a abrir una doble investigación, para saber, por un lado, qué ocurrió exactamente con esos árboles y por qué han terminado en una urbanización de Aravaca, y por otro, cuántos árboles se vieron afectados por las obras de acondicionamiento del Museo hace 16 años. Así lo confirmó a este periódico la concejal de Medio Ambiente, Paz González. En la Comunidad de Madrid la orden ayer era no hacer ningún tipo de declaración pública para no alimentar más la polémica. Sin embargo, desde el entorno de la Presidencia regional se recordó un dato nada inocente: cuando se trasplantaron los 40 árboles del Thyssen en 2002 y 2003, bajo el mandato de Álvarez del Manzano como alcalde, la zona del Paseo del Prado ya estaba plenamente protegida por decreto como Bien de Interés Cultural. Y el presidente del Gobierno autonómico responsable de velar por el cumplimiento de la plena protección de ese bien era entonces Alberto Ruiz- Gallardón. Éste es el jardín de la urbanización de Aravaca donde se trasplantaron los árboles tro Fuentes y la Fuente de Neptuno y los que rodean al monumento de Héroes del Dos de Mayo El Patronato del museo se reunirá el 6 de junio para decidir el camino a seguir a partir de ahora por la Fundación, con la apertura de un nuevo plazo de presentación de alegaciones a la futura reforma del eje Prado- Recoletos. El Patronato podría insistir en esa reunión en que no le convence el proyecto de meter el tráfico por delante del museo, que es lo que más molestaba del proyecto anterior Carmen Thyssen insiste en que la solución a todo este asunto es dejar el tráfico como está en el medio. De esa manera no se estropea el proyecto divino que va a tener el Museo del Prado delante. Se puede llevar a cabo ese proyecto. Tanto en el lateral del Thyssen como en el de enfrente hay edificios singulares. Habría que dejar que estos espacios sean peatonales, sin tocar los árboles, salvo un carril de carga y descarga La baronesa afirma que, antes de elaborar las alegaciones, va a venir una veintena de expertos en botánica no sólo de España, sino también del extranjero Categoría de monumento Como el decreto que declaraba el Paseo del Prado Bien de Interés Cultural, en la categoría de monumento, estaba en vigor desde noviembre de 1999, en la Comunidad apuntan que una de dos: o la administración autonómica no se dio cuenta y el trasplante de árboles le pasó desapercibido, o lo aceptó al no encontrar ningún problema en ello. La zona afectada por el decreto abarca desde el Jardín Botánico hasta la Plaza de Cibeles, y se destacan los árboles y jardines del Paseo, con especial mención para el tramo entre las Cua- Aguirre promete plantar 15 millones de ejemplares en 5 años Cuando Esperanza Aguirre se enteró el pasado verano de las protestas de los ecologistas por la tala de árboles en las obras del intercambiador de Plaza Elíptica descolgó el teléfono y ordenó que no se cortara ni un ejemplar más. Esa obra había significado hasta ese momento la tala de 200 árboles y el trasplante de la misma cantidad. A partir de ahí, el Gobierno regional impulsó la Ley de Protección del Arbolado Urbano, que se publicó en el Boletín de la Comunidad el 31 de diciembre de 2005 y cuyas medidas protectoras se aplicarán a todos los ejemplares de cualquier especie arbórea con más de diez años de antigüedad o veinte centímetros de diámetro de tronco al nivel del suelo que se ubiquen en suelo urbano Desde aquel episodio del verano, la Consejería de Transportes presume de no haber talado ni un solo árbol más. Al contrario, la Comunidad ha puesto énfasis en aumentar las zonas verdes. De hecho, el Plan de Repoblaciones que ha aprobado el Gobierno de Aguirre incluye la plantación de 15 millones de árboles de 52 especies en cinco años, según datos de la Consejería de Medio Ambiente. Durante el primer año, que es éste, se plantarán dos millones, sobre todo en Bosquesur. Ocuparán una superficie similar a 20 veces El Retiro. El objetivo es que en el futuro una de cada tres hectáreas de la región sea arbolada. Aguirre dio otro golpe de efecto al proponer que el suelo del aeropuerto de Cuatro Vientos se destine a prolongar Bosquesur.