Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 Madrid LUNES 15 5 2006 ABC La pradera de San Isidro es el lugar de reunión en estas fiestas. Y vestir el traje de chulapo o chulapa, una tradición que hay que cumplir desde pequeños Miles de madrileños venerarán hoy las reliquias de su patrón, San Isidro, en la Colegiata, y acudirán a la Pradera. Sin embargo, Madrid alberga muchos otros rincones donde se respira la devoción al santo labrador, el primer madrileño universal El Madrid de San Isidro TEXTO: JESÚS BASTANTE FOTOS: JAIME GARCÍA MADRID. Madrid celebra hoy la festividad San Isidro. Un madrileño universal, patrón de Madrid desde 1212 y de los agricultores y campesinos españoles desde 1960, y que sin embargo no cuenta con un monumento en la Villa porque, como recuerdan los hermanos de la Cofradía que lleva su nombre, su recuerdo es tan continuo, en tantos lugares, que permanece vivo en el corazón de sus paisanos Hoy, miles de madrileños acudirán a su cita en la pradera de San Isidro, probablemente después de asistir a la Eucaristía en la Colegiata, presidida por el cardenal Rouco, para posteriormente llenar las calles del casco antiguo de la Villa y acompañar a las imágenes de San Isidro y de su santa esposa. Durante la jornada, comerán las clásicas rosquillas del santo (las tontas y las listas y beberán del agua milagrosa de la fuente que lleva su nombre y que según la tradición, proporciona salud para todo el año a aquel que la ingiera el 15 de mayo. Más de cuatrocientos milagros Y es que la devoción por el santo labrador es tan antigua como el propio Madrid. Nacido en 1082, su proceso de canonización reconoce más de cuatrocientos milagros, entre los que destaca la resurrección de su hijo Illán, quien se había caído a un pozo, o la de María de Vargas, hija de su patrón, Iván de Vargas, y ahijada suya. Junto a Santa Muchos cumplen la tradición de beber el agua de la fuente del Santo María de la Cabeza, formaron un matrimonio sencillo y fiel, reconocido en vida por sus vecinos y allegados. Tanto es así que apenas cuarenta años después de su muerte (acaecida en 1172) la devoción popular le declara patrón de Madrid, tras encontrar su cuerpo incorrupto en la iglesia de San Andrés. Cuatrocientos años después, en 1622, es canonizado por Gregorio XV, aunque la repentina muerte del Pontífice retrasó la expedición de la bula ofi- cial hasta un siglo después, concretamente el 4 de junio de 1724, por obra de Benedicto XIII. La devoción del pueblo de Madrid hacia su patrón se hizo evidente durante los fastos de celebración de su beatificación y canonización, aunque desde el mismo momento de su fallecimiento fueron muchos quienes reconocieron las virtudes del santo y le rendieron pleitesía. Las primeras huellas de la devoción a San Isidro se encuentran en el manuscrito de Juan Diácono, que data la creación de la Cofradía de San Isidro en el siglo XIII, hundiendo sus raíces en la del Santísimo Sacramento, hermanad a la que el propio santo perteneciera en vida. En 1537, ambas cofradías se reunieron, y desde 1751, gracias a la intercesión del arzobispo de Toledo, cardenal Infante Luis, quien otorgó a la Cofradía los títulos de Real, Muy Ilustre y Primitiva. El rey Fernando VI se declara hermano Mayor perpetuo por sí y por los señores Reyes sus sucesores En 1769, Carlos III ordena trasladar el cuerpo incorrupto del santo, así como las reliquias de Santa María de la Cabeza, a la Real Iglesia de San Isidro, donde todavía hoy reposan y que hasta la construcción de la catedral de La Almudena fue el templo más importante de la capital de España. Junto a la concatedral de San Isidro y la pradera, son muchos los rincones de Madrid que recuerdan a su patrón.