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ABC DOMINGO 14 5 2006 31 Las milicias armadas de Hamás toman hoy el control de la seguridad en la Franja de Gaza Asaltos a comisarías en Sao Paulo provocan al menos 25 muertos en una noche de operaciones de la mafia Sarkozy seguirá en el Gobierno para no agravar la crisis que vive Francia El ministro exige a los jueces llegar al fondo en el caso Clearstream b El director de Le Monde alerta sobre la posibilidad de que el Gobierno francés tome represalias contra su diario por difundir parte del sumario JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Nicolas Sarkozy, ministro del Interior francés, ha decidido no dejar el Gobierno para no añadir una nueva crisis política a la crisis de fondo La instrucción judicial y las diarias revelaciones del escándalo Clearstream siguen lacerando al presidente Jacques Chirac y al primer ministro, Dominique de Villepin. Ante 1.500 cuadros de la Unión por un Movimiento Popular (UMP, centro- derecha) Sarkozy matizó ayer su posición con finura. No dimite, confirma su decisión de trabajar como ministro por la seguridad de Francia pero sigue lanzando dardos contra la cabeza de sus invisibles enemigos: ¿Quién ha deseado manchar mi honorabilidad, quién ha deseado ensuciarme? La justicia debe ir hasta el fondo para descubrir la trama de los falsificadores y conspiradores Palabras de transparente crueldad, cuando jueces y periodistas multiplican las filtraciones y revelaciones acusadoras contra Chirac y Villepin. AFP sión investigadora actual se encargue también de revisar este asunto. En la reunión del martes la comisión decidirá a puerta cerrada. Otro ex jefe del BND hasta los años 90, Volker Foertsch, ha reconocido al Berliner Zeitung el uso de periodistas como informantes. Él mismo fue espiado por su propia agencia durante 16 meses, porque se sospechaba que trabajaba para el KGB, y fue jubilado anticipadamente en 1998. Coincidiendo con el 50 aniversario de su fundación, el BND viene arrostrando varios escándalos de readaptación desde el fin de la Guerra Fría y la reunificación, incluido su papel exterior con la criticada colaboración con la CIA sobre objetivos en Bagdad, o el tira y afloja mutimillonario para su traslado a Berlín desde su actual sede en Pullach, cerca de Múnich. De nuevo la reputación del BND vuelve a estar en la picota concluye la última edición del Spiegel. Sarkozy, durante su discurso ayer en el acto de la UMP en París Jean- Louis Gergorin, vicepresidente de EADS, el cuervo del escándalo, confidente personal de Villepin. Esas indagaciones policiales y judiciales, en los más oscuros pasillos personales y familiares del poder y sus hombres de confianza, alimentan una vertiginosa crónica negra, que pudiera ramificarse rápidamente. Jean- Marie Colombani, director de Le Monde, denunciaba ayer las posibles presiones a las que podría ser sometido su periódico, por parte del Ministerio de Justicia, para intentar poner coto a unas filtraciones devastadoras para la credibilidad de las altas jerarquías del Estado. Si las decisiones de Justicia pudieran paralizar REUTERS La investigación avanza Los jueces instructores del escándalo Clearstream han registrado el domicilio de François Heilbronner, antiguo consejero personal del presidente de la República, y suegro de Imad Lahoud, jefe del Centro de Investigaciones del consorcio armamentista EADS, cuyo domicilio también ha sido registrado por la Policía Judicial. En todas las filtraciones judiciales, Lahoud figura siempre como el lampista que pudo traficar las listas bancarias falsas filtradas a la prensa por el ritmo de las filtraciones, el laberinto procesal del escándalo sería mucho más largo, con unas consecuencias políticas incalculables. Politólogos como Emmanuel Todd estiman que si el escándalo Clearstream se prolongase, durante meses y meses, la derecha moderada correría el riesgo de desaparecer en la segunda vuelta de las próximas elecciones presidenciales, que se convertirían en un duelo entre el candidato o candidata socialista y el candidato anunciado de la extrema derecha, Jean- Marie Le Pen, que ppodría ser el gran beneficiario de la crisis moral en que continúa hundiéndose la cúspide del Estado francés.