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16 Nacional EL DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA DOMINGO 14 5 2006 ABC Por ÁLVARO DELGADO- GAL LUMBRARADAS l martes pasado celebró su presentación en Madrid la plataforma cívica Ciudadanos de Cataluña Ignoro si esta agrupación de intelectuales disidentes cuajará al fin en un partido estable, y tampoco reúno intuiciones específicas sobre los apoyos que podría concitar en el caso de que decidiera probar suerte en las urnas. La acumulación del voto se ha convertido en un ejercicio duro y muy profesional, cultivado por agentes no especialmente pródigos en ideas aunque expertos en tragar sapos o hincarle el codo al rival un día sí y al otro también. Pero esto, en cierto modo, resulta secundario. El lanzamiento de la plataforma constituye una novedad muy importante por motivos que exceden de la contabilidad electoral a corto plazo. En cierto modo, Ciutadans reúne las condiciones de un testimonio, un síntoma, y también un anuncio. Vayamos por partes. A estas alturas, sólo los pertinaces o los sumamente despistados pueden negar que el régimen del 78 se ha desviado del curso que habían previsto los autores de la Carta Magna. Ésta se redactó, en un ambiente de interinidad inevitable, con dos propósitos señeros: introducir la democracia en España, y acomodar en la estructura a los nacionalismos históricos. No existen discrepancias de fondo sobre los mecanismos excogitados para la gestión de la libertad. El parlamento, la división de poderes o las garantías individuales son elementos transversales a todas las democracias del mundo, la nuestra incluida. Pero se nos han ido de las manos los territorios. Primero se pensó en fórmulas de autogobierno que fueran capaces de satisfacer a los nacionalistas catalanes y vascos. Luego fue menester extender la franquía a otras regiones, y España se convirtió, casi sin quererlo, en una federación improvisada. Finalmente se ha visto que el autogobierno no ha apagado las reivindicaciones de los nacionalistas sino que ha servido más bien para exacerbarlas. A los veinticinco años largos de botadura constitucional, nos encontramos con que las nacionalistas, en vez de aquietarse, han establecido hegemonías que oprimen las libertades individuales y que aspiran a inveterarse al amparo de organizaciones regionales impenetrables y más parecidas cada vez a un Estado. Ciutadans ha reaccionado frente a todo esto a partir de las circunstancias concretas que imperan en Cataluña. Y ha reaccionado, y esto es esencial, desde la izquierda. La actuación del partido socialista en esa región ha sido, en efecto, altamente irregular. Por razones que nos retrotraen a las turbulencias del tardofranquismo, el PSC ha vuelto las espaldas a los intereses de su electorado y ha entrado en colusión con las aspiraciones y proyectos de la burguesía nacionalista. La E consecuencia es que no sólo se ha perseguido el castellano, o se han planteado las relaciones con el resto de España en unos términos de confrontación innecesaria, sino que se han roto, y esto es todavía más grave, los principios de la representación política. Queda ello manifiesto en la oscilación del voto. El PSC sale mejor parado, en porcentaje y en números absolutos, en las generales que en las autonómicas. O dicho de otra manera, los votantes socialistas bajan más a las urnas, cuanto menos localizado está el socialismo. Señal transparente de que el demos se siente mejor representado por el partido nacional, que por su filial catalana. El fenómeno va a contrapelo de la doctrina federal clásica, según la cual la descentralización afina y mejora la representación política. Y refleja un déficit democrático clarísimo. La tensión se ha hecho insoportable tras la constitución del último gobierno catalán. La victoria de la izquierda desalojó por vez primera a los convergentes del poder, e hizo concebir ilusiones sobre una regeneración de Cataluña. La expectativas de los optimistas se vieron enteramente defraudadas. Maragall, empujado en parte por ERC, y en parte también por sus demonios familiares, presidió el alumbramiento de un Estatuto carcelario que penaliza el castellano, extrema el control de la sociedad por los partidos, y bendice los aspectos más oligárquicos y asfixiantes del tinglado político catalán. Fue la gota que colmó el vaso, o si se prefiere, el abuso que impulsó hacia la acción abierta a los fundadores de Ciutadans ¿Qué reivindica la plataforma? Un retorno de la izquierda a sus grandes proyectos históricos- -economía, sociedad, promoción de la igualdad- y unas señas de identidad civil que liberen a los ciudadanos de las angosturas a que los ha constreñido la tarea monotemática de construir la nación catalana. Los miembros de la plataforma no son anticatalanistas, pero han llegado al convencimiento de que ser español, aparte de catalán, es menos gravoso para la libertad que ser catalán en exclusiva. Lo último, en el contexto creado por el nacionalismo, equivale a aceptar una disciplina que desprecia las preferencias individuales, margina al disidente, y somete a todos a la tutela de una clase política prepotente, inepta, y crecientemente degradada. P. D. Al día siguiente otro catalán, Alejo Vidal- Quadras, pronunció un discurso importante en el Hotel Suecia. Vidal- Quadras declaró que los hechos consumados estaban destruyendo el documento fundacional del 78 y exhortó a una reforma radical de la Constitución. ¿Le apoyará su partido? Sospecho que no se atreverá a contraargumentarle, pero tampoco a secundarle. Volveré en breve sobre el asunto. Alcaraz y su junta, ayer, en la rueda de prensa posterior a la asamblea DANIEL G. LÓPEZ Alcaraz fue reelegido presidente de la AVT con el 92 por ciento de los votos de la asamblea El opositor Broseta retiró su candidatura justo antes de la votación para elegir la nueva junta b El reelegido presidente afirmó que en este mandato seguirá una línea continuista que defenderá la memoria, la dignidad y la justicia con las víctimas PABLO DOMÍNGUEZ MADRID. Al final, la batalla electoral en la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) no fue tal, y Francisco José Alcaraz resultó reelegido presidente, con el 92,1 de los votos, en una asamblea general en la que él era el único candidato. El opositor Pablo Broseta, al que se había acusado de ser el candidato del PSOE decidió retirar su candidatura minutos antes de que se votara el último punto del día, en el que los socios de la AVT eligieron la nueva junta directiva. De este modo, Alcaraz será, por segundo mandato consecutivo, presidente de la Asociación, al obtener 601 votos a favor, 42 en contra y 9 abstenciones. En la asamblea de ayer, la más concurrida en los 25 años de vida de la AVT, participaron 738 socios- -275 físicamente y otros 463 de forma delegada- mientras que la afluencia media apenas supera los doscientos. Broseta justificó la retirada de su candidatura por las formas autoritarias del proceso de elección. Acusó al reelegido presidente se ser juez y parte y de no permitir que el recuento fuese realizado por una mesa de edad compuesta por los dos socios de mayor y menor edad. A esta acusación se sumó también Luis Portero, ex presidente de la Asociación. Fuentes de la AVT señalaron que la negativa obedeció a que esta actuación no está contemplada en sus estatutos. Una vez finalizada la asamblea, Broseta amenazó con impugnar la sesión por el modo antidemocrático en que se desarrolló Ante esta eventualidad, y en rueda de prensa posterior, Alcaraz afirmó que cualquier socio que lo considere oportuno está en su derecho de acudir a los tribunales de Justicia, pero destacó la normalidad del ambiente de la asamblea- la más democrática en la historia de la AVT y remitió a un notario que registró todo lo ocurrido. Ha hecho lo correcto Respecto a la retirada de la candidatura de Broseta, Alcaraz se mostró tajante. Viendo los resultados arrolladores de los puntos anteriores, lo más normal es lo que ha hecho indicó. En un balance de la gestión que su junta ha realizado en los dos últimos años, el reelegido presidente destacó el incremento del número de asociados, que se ha doblado en este tiempo, hasta superar los tres mil. En cuanto a la línea de actuación, Alcaraz señaló que va a ser similar a la de los dos años anteriores. Los socios han optado por el continuismo afirmó. De este modo, estableció la defensa de la memoria, la dignidad y la justicia con las víctimas como el eje básico de su mandato.