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ABC DOMINGO 14 5 2006 La Entrevista 11 ERC nos lleva a un cierto caos, al desprestigio v al descrédito. Y eso no es bueno dice Artur Mas. ción en Cataluña en los próximos tiempos. Tercero, descalabramos las relaciones entre Cataluña y el resto de España. Y cuarto, damos alas en España al PP, que ha levantado la bandera en contra del Estatuto. ¿Qué sentido tiene esto desde Cataluña? ¿Qué sentido tiene renunciar a un Estatuto mucho mejor que el que tenemos, una financiación mucho mejor, simplemente porque hay gente enfadada? Pido que el enfado se exprese en las urnas cuando haya elecciones dentro de pocos meses, pero no el día del referéndum, porque esto equivaldría a jugarnos nuestro futuro colectivo y nadie en su sano juicio hace eso por un enfado temporal. -Usted da por hecho que en esas autonómicas obtendrá una mayoría suficiente. En el caso contrario, ¿quién será su compañero de viaje? -Nosotros partimos de la base de que lo que se necesita es un gobierno de CiU fuerte, cohesionado y con liderazgo. Cualquier otra cosa es poner muletas a eso. No vamos a pensar en pactos con este y con aquel. Creo que lo podemos conseguir. Habrá una reacción en Cataluña de mucha gente sensata que en estos momentos se siente herida en su orgullo, en su prestigio colectivo. Y esta gente reaccionará y en las elecciones catalanas apoyará masivamente una alternativa como CiU, que demostró en su momento mucha más seriedad que el tripartito. Además, es una CiU nueva, renovada. Que no ha cortado las raíces con la CiU anterior y que está formada por gente nueva. CiU está preparada para gobernar. ¿Se mantiene esa idea del gran pacto entre CiU y PSOE que se fraguó en esos pactos de La Moncloa? -Nosotros queremos gobernar Cataluña para aplicar nuestro proyecto, esa es nuestra prioridad número uno. Pero sin desentendernos del conjunto de España. Queremos gobernar en Cataluña y al mismo tiempo ser útiles en el conjunto del Estado. No sólo se mantiene esta opción, sino que estamos dispuestos a implicarnos más a fondo que en el pasado en la gobernabilidad de España. Y además creo que esto es necesario. Para eso se tienen que dar dos condiciones. La primera es que gobernemos en Cataluña. No tendría sentido que un partido catalanista como el nuestro gobernara en España y no en Cataluña. Y al mismo tiempo, que el Estatuto salga bien. Estamos a punto de conseguirlo, espero que podamos rematarlo en las próximas semanas. ¿Zapatero podría haber evitado el no de ERC? -Ni él ni nosotros. Porque ERC se ha lanzado por su propia pendiente, sin ton ni son. Esta es la realidad. Creo que ERC es víctima de un ataque de celos monumental, producto de los pactos del mes de enero. No lo han digerido, y cuando una persona toma una decisión en función de un ataque de celos se equivoca, normalmente yerra, va por el mal camino. ERC ha cometido un cúmulo de errores importantísimo, hasta el punto de demostrar que es un partido que puede ocupar el poder pero no tiene capacidad para ejercerlo. Es incapaz de tomar decisiones de gran calado. -El Partido Popular le lanzó recientemente una oferta de pacto. -Con el PP, a nivel de política catalana, cualquier pacto está descartado, pero no porque sea el PP, porque en otros tiempos nosotros nos entendimos con el PP, sino por la actitud de sus dirigentes. Los que no se puede pretender es tener una actitud preeminente en las instituciones catalanas después de hacer una extensísima campaña de desprestigio hacia Cataluña y de intentar boicotear cualquier intento de mejora en Cataluña. Es legítimo que no estén de acuerdo con el nuevo Estatuto, pero otra cosa es fomentar el enfrentamiento entre territorios. Por ejemplo, esa recogida de cuatro millones de firmas, que ha sido hecha claramente con la voluntad de enfrentar a territorios. Y que Cataluña fuera la excusa para sus intereses partidistas. Eso no lo podemos tolerar. Pasarán años hasta que haya un nuevo entendimiento con el PP. Tiene que cambiar mucho para que algún día podamos entendernos. -Superado el Estatuto, ¿cuál es el programa de gobierno de CiU? -Una vez superada la reivindicación del autogobierno, que no quiere decir que se aparque para siempre, y una vez experimentada la realidad del tripartito, Cataluña necesita básicamente dos cosas: un período de cuatro años como mínimo de estabilidad, de buenas maneras, de recuperar prestigio, y sobre todo, poner el país a funcionar a pleno rendimiento, con la creación de empresas, nuevos puestos de trabajo, seguridad, políticas sociales y familiares, control de la inmigración, identidad cultural y proyección exterior. Se puede hacer. Yo creo que el tripartito habrá sido un sarampión, y que a veces ya se sabe: es mejor tener el sarampión de vez en cuando y quedar vacunado para muchos años. No es de recibo que Vendrell fuera promocionado ¿Cree coherente que Maragall nombrara consejero a Xavier Vendrell, que cometió dos atentados con bomba en Terra Lliure, como ABC acaba de desvelar? -Criticamos en su momento el nombramiento de Vendrell. Cualquiera tiene derecho de enmienda respecto a errores del pasado. Lo que no es de recibo es que fuera promocionado cuando acababa de cometer una tropelía: exigir dinero a los empleados públicos para el partido si querían conservar su trabajo. ¿Cómo son sus relaciones con ERC? -No son peores que hace tres años. Nosotros marcamos distancias con ERC porque representamos un nacionalismo distinto, y la gente lo tiene que saber. Hay un nacionalismo alocado, el de ERC, y otro sereno y responsable, el de CiU. No quiero decir que sea menos ambicioso. Estoy convencido de que el nacionalismo de CiU tiene resultados mucho más positivos. ¿ERC se ha apropiado de ese mensaje patriótico común a CiU? -Creo que no. Confío en la Cataluña serena, en la Cataluña madura. En la Cataluña que tiene autoestima. Esta Cataluña existe y es muy importante. Y estoy seguro de que va a reaccionar y no se va a dejar arrastrar por los cantos de sirena de ERC. En definitiva, ERC nos lleva a un cierto caos, al desprestigio y al descrédito. Y eso no es bueno. No lo digo como un insulto o como una crítica, lo digo como una constatación empírica. La realidad es que cuando ERC ha tenido la oportunidad de gobernar, no ha estado a la altura de las circunstancias. Al menos esa es la ERC que hemos conocido hasta ahora. Difícilmente un partido que lo ha hecho tan mal puede tener un premio electoral.