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13 5 06 ESTILO VIAJES Código da Vinci Peregrinos del Grial Destinos tradicionales, como París y Londres, y otros más alejados del turismo masivo, como Lincoln o Rosslyn, aprovechan el filón de El Código Da Vinci para atraer visitantes. ABC ha seguido la ruta del fenómeno editorial y cinematográfico POR MIGUEL ÁNGEL BARROSO FOTOS: GONZALO CRUZ a guía se detiene frente a La muerte de la Virgen de Caravaggio, y esboza una sonrisa de suficiencia. ¿Alguien piensa que un anciano gravemente herido podría descolgar este cuadro para que saltara la alarma? Los turistas sacuden la cabeza. El lienzo es imponente, así que... otro disparate más de Dan Brown. Pero les da igual. Están en la Gran Galería del Louvre, que alberga obras maestras del arte italiano, aunque este detalle también es irrelevante. Aquí fue asesinado Jacques Saunière, conservador del museo y gran maestre del Priorato de Sión, un crimen que desencadena la trama de El Código Da Vinci Eso es lo que importa. Por eso están aquí, y no tienen inconveniente en perdonar las meteduras de pata de Brown y centrarse, casi exclusivamente, en las piezas citadas por él dejando las demás para mejor momento. El autor de la novela más polémica y exitosa de los últimos tiempos no especifica que fuera este cuadro el que bajara Saunière, pero está cerca del lugar donde apareció su cuerpo y, además, está representada María Magdalena, lo cual es una pista definitiva. L En la siguiente parada, en mitad del pasillo, la guía saca un papel con la reproducción del archifamoso dibujo de Leonardo da Vinci El hombre de Vitrubio una figura masculina que marca el canon de las proporciones humanas y también la postura en que apareció el cadáver del conservador del Louvre. El morbo sube varios enteros entre el grupo. Este es el lugar. Cerca está La Virgen de las Rocas también de Leonardo, una obra en clave que ha dado lugar a muchas interpretaciones, pero con una característica clara: se trata de un óleo sobre tabla que difícilmente podría ser rajado con una rodilla, como amenaza hacer en el libro la criptógrafa Sophie Neveu cuando es descubierta por un guardia de seguridad. Además, no está en la Salle des États frente a la Mona Lisa, como sostiene Brown. La sonrisa más enigmática del mundo, protegida por un cristal blindado, recibe cada hora 1.500 visitantes, que se conforman con mirar el cuadrito de 77 x 53 centímetros desde una distancia prudencial. Aquí no hay rejas que servirían para atrapar ladrones, aunque sí severos vigilantes que no admiten ni una broma. París, la ciudad que domina el arte de la reinvención sin perder su seductora personalidad, no podía dejar pasar esta oportunidad. El fenómeno de El Código Da Vinci está, además, a punto de dar otro estirón con el estreno de la versión cinematográfica. El Louvre no quiere saber nada del asunto- -una vez embolsados los 1,5 millones de euros por colaborar en la película- pero hay más de 25 agencias que ofrecen tours privados, se organizan seminarios en el lujoso hotel Ritz (150 euros por grupo de hasta tres personas, consumición no incluida) y los responsa- El hombre de Vitrubio. Una guía muestra en la Gran Galería del Louvre el dibujo de Leonardo. De esa guisa apareció el cadáver de Jacques Saunière Obelisco de Saint- Sulpice. Los turistas leen en un cartel la verdad sobre este gnomon astronómico La Línea Rosa Estos medallones marcan el antiguo meridiano cero en París