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ABC SÁBADO 13 5 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR VÍCTOR MANUEL ARBELOA ¿HAN TRIUNFADO CON EL LÉXICO? Tan lejos hemos ido en ese dejarnos embrujar por el independentismo vasco, que desde presidentes a gentes del común repiten el lenguaje falaz y tramposo, preparado para vencer en el conflicto ERNANDO García de Cortázar durante su estancia en Pamplona para intervenir en el homenaje a Tomás Caballero, tras aceptar que el lenguaje es un terreno en el que los nacionalistas son maestros dijo al periodista que le entrevistaba: Los no nacionalistas hemos aceptado el léxico nacionalista aceptando la palabra conflicto para referirse al hecho de la existencia de una organización terrorista que mata y atenta contra la libertad Y más adelante: Han triunfado con el léxico y quien tiene el léxico tiene el poder Permítame el amigo Fernando que le corrija esa expresión de no nacionalistas porque una buena definición no se escribe negativamente, y que tampoco me quede con la de nacionalistas sin más, porque una cosa son los nacionalistas otra los independentistas y muy otra los independentistas terroristas Tan de acuerdo estoy en que el independentismo vasco, y especialmente el independentismo terrorista, ha ido forjando todo un vocabulario político pro domo sua y ha ido difundiéndolo con un celo digno de mejor causa, que durante años he intentado salirle al encuentro y desenmascararlo en lo posible. Pero mi libro Perversiones políticas del lenguaje se ha quedado, tras unos meses, corto y nuevas voces y expresiones, pervertidas, vueltas al revés, tergiversadas, desnaturalizadas, se han sumado a las anteriores o adquirido unas tensiones que antes o no tenían o no supe verlas del todo. Es el caso de la palabra clave paz reforzada ahora por su solemne cortejo semántico de proceso de paz, copia literal del caso norirlandés, que tiene poco que ver histórica, social y políticamente con lo que aquí se compara, pero que sirve para justificar, legitimar y hasta ennoblecer la lucha armada y sus inherentes fines políticos. Cumple así su vieja obsesión por internacionalizar el conflicto y su presunta solución, con mediadores, verificaciones, mesas (y no Parlamentos) y negociaciones sobre el ejercicio del derecho a decidir. Pero no es que la palabra paz, ese valor primero y aspiración universal, en su sentido hebraico- bíblico, griego o latino, nos moleste tanto en boca de ciertos políticos, porque aquí no ha habido una guerra, ni dos países, ni dos ejércitos, ni dos bandos. La cosa tiene mucha más miga. La paz es el momento final de una lucha que, por lo visto y oído, dura dos siglos entre España y Euskal Herria, que sólo terminará cuando el Pueblo Vasco, siempre enigmático, siempre uno, siempre el mismo, siempre euskaldún de por sí, sea por fin, para unos, soberano, o, para otros, independiente. El bersolari, que en el salón de plenos del ayuntamiento navarro de Etxarri Aranatz- -bizarro pueblo carlista en julio de 1936- -cantó sus versos en medio de la fiesta municipal organizada por el PNV, el 27 de enero de 1977, lo dijo mejor que nadie: Ten- F dremos paz cuando nos dejen en paz Desde entonces el grito se ha repetido de continuo por Euskadi y Navarra: Utzi pakean Que nos dejen en paz. O en los balcones de las casas consistoriales con alcalde nacionalista: Pakea behar dugu Necesitamos la paz Para ETA, una autodeterminación continua hasta alcanzar el poder. A conseguir esa paz va dirigido todo: estatutos y planes, pactos y acuerdos, una u otra coalición de gobierno. El independentismo terrorista ha hecho suyos aquellos tradicionales planteamientos, que tuvieron un modelo en el conflicto entre Gran Bretaña- Irlanda de los años veinte, y los han extendido hasta aquí, no sólo socializando la muerte, el dolor y el luto, sino apretando todas las tuercas lingüísticas y políticas en todo momento y lugar. Así, tregua y alto el fuego son lexemas admitidos en el vocabulario militar universal. Pero la tregua de 1998 fue tregua- trampa, y el alto el fuego de ahora- interrupción duradera de las acciones armadas según la versión euskérica del comunicado etarra- -es un nuevo chantaje. Con el lenguaje experimentamos nuestro propio ser. Somos en buena medida lenguaje. Con tanta razón como la filosofía, la ciencia política y la filosofía política son, como quería Witgenstein, una lucha contra el embrujamiento de la inteligencia por medio del lenguaje Tan lejos hemos ido en ese dejarnos embrujar por el independentismo vasco, mayormente por el independentismo terrorista, que presidentes de gobiernos, ministros, obispos, escritores, comentaristas, periodistas y gentes del común repiten de continuo y de corrido, solos o a coro, el lenguaje falaz y tramposo, preparado para vencer en el conflicto. Además de todas las palabras apuntadas, citemos otras: pacificación, normalización, izquierda abertzale, organización armada, presos vascos, refugiados vascos, entorno de ETA, acciones armadas, comandos, zulo, cárcel del pueblo, accidentes... En el mejor de los casos, se escriben cosas como éstas: el llamado impuesto revolucionario o la llamada kale borroka sintagmas que obedecen al mismo canon legitimador y justificador. Añadamos las nuevas acuñaciones, algo más sofisticadas y peligrosas: nuevo marco jurídico, devolver la palabra al pueblo, proceso democrático, territorialidad, pluralidad, mínimas condiciones democráticas, así como las referidas específicamente a Navarra. Si algunos o muchos de nosotros no hemos caído en esas trampas, es señal de que el triunfo de los trampeadores no es, al menos, general. Pero ahora que estamos celebrando a Freud, podríamos tomar en serio, adaptándola a nuestra porción de realidad, su propuesta de curación por la palabra; o, si lo preferimos, quedarnos con la logoterapia de Víctor Frankl. Ex senador y ex presidente del Parlamento Foral de Navarra REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO ESPAÑA AUSENTE O INVISIBLE En la cumbre UE- América Latina, nadie parece conceder a España un puesto particular ni como intermediaria como actor privilegiado entre la Unión y los países americanos, divididos en un inextricable laberinto de enfrentamientos. En Viena, Wiener Zeitung afirma: La UE y América Latina tienen el mismo problema: impenetrables estructuras y ninguna voz común En París, Liberation titula: Un muro ideológico enfrenta a las izquierdas plurales americanas Y describe un largo rosario de enfrentamientos entre izquierdas moderadas, radicales, populistas, nacionalistas, revolucionarias, etc. divididas por prosaicos enfrentamientos de Estado. En Londres, Financial Times titula: El dúo izquierdista desafía a Europa aludiendo a Chávez y Morales. Le Monde en París y Die Welt en Berlín publican entrevistas muy semejantes con Vicente Fox, presidente mexicano, que hace un elogio del comercio con los EE. UU. denunciado como un crimen por Fidel, Chávez y Morales. Fox afirma: No se puede hacer ideología con la economía En América, tales enfrentamientos son motivo de muchas diatribas. En Chile, Diario Financiero titula: La crisis de integración americana nubla resultados de la cumbre En México, El Universal afirma: Suramérica, sin liderazgo a la vista El Miami Herald insiste: Las disputas ponen en jaque la unidad de Suramérica En Buenos Aires, La Nación denuncia alguno de los orígenes de algunas de las crisis en curso: Las palabras de Morales tienen el efecto de una bomba en Brasil En La Paz, La Razón agrega: Morales desata la indignación de Brasil Chávez dice que empujan a Lula a atacar a Bolivia El Universal mexicano no entra en matices: Quieren que Brasil declare la guerra a Bolivia En Chile, un artículo de David Gallagher, publicado en El Mercurio, da una idea fiel del estado de ánimo nacional y regional: Evo defiende una utopía estatista y nacionalista, cuando no racista, construida con el dinero de Chávez En Londres, el Economist afirma que, en verdad, el problema de la inmigración apenas está comenzando en España. Por su parte, Financial Times publica un artículo pasablemente cruel, afirmando que la política del agua, en España, tiene muchos agujeros Da la palabra a Guido del WWF, que declara: Es inaceptable que los subsidios vayan a los agricultores que usan el agua ilegalmente