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96 Deportes VIERNES 12 5 2006 ABC Luis Como no tenemos estrellas, nuestra fuerza está en el equipo ABC MADRID. Creo en el futbolista español. Soy optimista, porque he visto a los jugadores que creen. Me han demostrado que están metidos en la selección. Me interesa la profesionalidad, si realmente está convencido de que puede ganar el Mundial y tener armas, por si se tuercen, para vencer Luis Aragonés expuso esta confianza en la selección española en un coloquio con la Asociación de Periodistas Deportivos. El entrenador nacional subrayó que como no tenemos estrellas, nuestra fuerza está en el equipo Destacó la importancia de la psicología en un Mundial: Hemos contratado gente que tratará de dominar este asunto, porque el mejor psicológicamente es el que gana un Mundial Respondió a la polémica de Pernía: Llamé a Del Horno y Antonio López porque me convencieron en la fase de clasificación. Pernía ha metido diez tantos, pero no llevo a laterales por los goles Habló de dos incógnitas: Tenemos dos grandes problemas con Xavi y Raúl y aún no sé lo que vamos a hacer Hay muchos culpables de un éxito histórico. El trabajo de cantera. El mando de José María del Nido y su política de fichajes baratos. La sabiduría de Monchi, el mejor cazador de futbolistas. El fútbol de Juande. La explosión de Maresca, Luis Fabiano y Kanouté Un Sevilla bueno, bonito y barato TEXTO: TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN Joan Laporta: A veces podemos molestar en el resto del Estado T. G. -M. MADRID. El Barcelona representa a Cataluña. Procuramos el máximo respeto por todas las ideologías. Sé que a veces no lo conseguimos y en el resto del Estado se pueden sentir molestos. Yo, personalmente, no tengo ambiciones políticas Joan Laporta respondió así a la pregunta sobre su nacionalismo reconocido y su apoyo a las selecciones catalanas. En una reunión convocada por el Fórum Nueva Economía, el presidente azulgrana desgranó los éxitos económicos y deportivos de su gestión, con una reducción de la deuda de los 185 a los 150 millones en sus dos años y diez meses de mandato, así como unos ingresos de 208 millones. También abordó la cuestión de las selecciones catalanas y la consiguiente creación de una Liga propia, como sucede en los casos de Escocia y de Irlanda del Norte, hipótesis que podría mermar gravemente los ingresos del club: En ese caso (una Liga catalana) sí, no sería fácil (obtener esas cifras) En todo caso, nosotros seguiremos siempre las directrices que tome el Gobierno de Cataluña El Sevilla disfruta de un sacrificio de seis años que no olvida el sufrimiento de una dura etapa que nació en 1998, con el descenso. Porque ese sudor lágrimas le han llevado a la alegría. Porque el club estaba hundido en el año 2000. Roberto Alés se atrevió entonces a mantener a un equipo endeudado y sin perspectivas. Aguantó, a la espera de alguien que, sin capote, se atreviera a coger el toro por los cuernos. En 2001, con el ascenso, José María del Nido (Sevilla, 6- 8- 1957) se puso de rodillas delante de los chiqueros y esperó la embestida, para torearla de cara. El nuevo presidente deseaba resarcirse del descenso administrativo que traumatizó a la entidad hace una década. Recibió muchas acusaciones y quería transformarlas en elogios. Lo ha conseguido. Hasta los enemigos reconocen su capacidad. Apoyado en el trabajo de Caparrós con los chavales, que dirigía el equipo en Segunda desde un año antes, Del Nido emprendió una revolución que ha transformado el club hasta alcanzar límites insospechados. Con Ramón Rodríguez, Monchi, sacando conejos de la chistera, el Sevilla comenzó a fabricar un equipo competitivo, explotando como nadie las armas del pobre: una cantera que tenía la ocasión de triunfar en Primera y unos fichajes tan competentes como baratos que elevaron a Ramón a los altares del fútbol. Y al club, hasta la Copa de la UEFA, disputada en las dos últimas campañas. Juande introdujo el fútbol que faltaba Así surgieron productos caseros como Navas, Sergio Ramos, Sales, Puerta, Blanco, Prieto, Reyes, Kepa y Vera, varios de ellos cotizados al más alto nivel. El traspaso de Reyes al Arsenal y de Ramos al Madrid fue el gran premio de esa labor con los jóvenes. Así cuajaron adquisiciones como Baptista, Alves, Adriano, Martí, David, Renato, Jordi, Navarro, Ocio y la última hornada de Monchi, formada por Maresca, Luis Fabiano, Kanouté, Palop y Saviola, que han enseñado en el Sevilla su cartel. La contratación de Baptista por el club madrileño fue el broche de este acierto en el mercado, multiplicando la inversión por diez. Ese es el otro éxito de la gestión. Del Nido y Monchi han sido los baluartes de una política de crear jugadores de la nada y convertirlos en futbolistas de primera línea. Un acierto que ha saneado las cuentas del club con operaciones de 50 millones, como la firmada con el Madrid (Ramos y Baptista) Alves, Maresca y Sales son hoy otros oscuros objetos de deseo. Una proyección que encontró en Juande Ramos el toque de distinción que faltaba. El manchego aprovechó el DÍAZ JAPÓN Apoteosis triunfal por las calles de Sevilla Fue la apoteosis. Casi cien mil sevillistas invadieron la capital hispalense, desde el aeropuerto hasta el Sánchez Pizjuán, pasando por la Catedral y la plaza del Ayuntamiento, para acompañar a su equipo en el recorrido triunfal por la ciudad. La expedición de los campeones, con la Copa de la UEFA al frente, llegó con dos horas y media de retraso al aeródromo de San Pablo donde les esperaban miles de incondicionales. Desde allí, los coches descapotables se trasladaron a la Catedral para ofrecer el título a la Virgen de los Reyes. La siguiente parada fue para la recepción oficial en el Ayuntamiento con salida al balcón. No cabía un alfiler. Finalmente, la plantilla tenía la intención de trasladarse al al estadio, donde les esperaban unos cincuenta mil aficionados. En la imagen, la comitiva con la Giralda al fondo. El club saca el mejor jugo de su cantera y de unos fichajes baratos y competentes cuyo valor se multiplica por diez trabajo de presión, defensa y destrucción de Caparrós para añadirle el gusto por la creación. Quería aportar calidad al juego y dio libertad a Luis Fabiano, a Navas, a Sales, a Saviola, apoyados en la clase perenne de Alves y en el epicentro de este terremoto, Maresca, un jugador de rango que coartó su calidad en beneficio de una función táctica, de corte y confección, que ha sido fundamental en esta apoteosis. En Holanda se quitó la esclavitud de su puesto y enseñó las cualidades que esconde para que Luis Fabiano, Navas, Saviola, Sales, Kanouté y Renato exploten las suyas. Así ha estallado el Sevilla. Un Guadalquivir de luces en el césped que también brilla lejos del balón. El marketing ha triplicado los ingresos. Se ha sembrado y la recolecta se extiende. Otros deberían aprender.