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ABC JUEVES 11 5 2006 Toros 63 EL APUNTE DE HUMBERTO PARRA La Fiesta de los toros es del pueblo y pervivirá, aunque sea en la clandestinidad Boadella inauguró los actos conmemorativos del 75 aniversario de Las Ventas b El director de Els Joglars dictó los diez mandamientos que rigen la pasión de los españoles por los toros, unidos inexorablemente a la cultura mediterránea ROSARIO PÉREZ MADRID. Se declara un apasionado de los toros desde que presenció una corrida con cinco años. Albert Boadella hasta quiso ser torero, pero el arte de Talía se impuso al de Cúchares. Y sin este genial artista, bastión de la Fiesta en Cataluña y defensor inquebrantable de la libertad, sería prácticamente imposible entender hoy la cultura española subrayó el presidente del Consejo de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, durante la apertura de los actos conmemorativos del 75 aniversario de Las Ventas. Con Boadella se levantó el telón de la intensa programación cultural en el aula Antonio Bienvenida- -inaugurada ayer, al igual que la sala Antoñete- El dramaturgo catalán hizo un brillante paseíllo, en el que expuso un original y contundente decálogo con las razones de su amor a la Fiesta. Éstos son sus diez mandamientos: 1. Es una metáfora de la existencia. En las corridas un hombre se enfrenta con dignidad, valentía y entereza a un bicho de media tonelada. Toro y torero son el reflejo fiel de la vida 2. Es el juego de la vida. Un día le pregunté al inolvidable Manolo Vázquez cómo llevaba el trabajo. Y el maestro me respondió: No he trabajado en mi vida Porque el toreo es un juego, un arte que busca la verdad. Además, me encanta que a ningún torero se le haya ocurrido pregonar que es un creador, algo que hasta el panadero se autoproclama 3. No es un espectáculo, sino un ritual. Los toros, como la misa, son un ritual. Cada cosa nos inspira algo diferente. Y nada tienen que ver con el circo, porque, de momento, no conozco a ningún domador de toros. Otra cosa es que haya toreros circenses, acróbatas, bailarines y matarifes 4. Es poesía. Al igual que ocurre con Las Meninas de Velázquez, cuando un hombre se enfrenta a una bestia salvaje con un trapo y consigue un acto de armonía, hablamos de poesía. El torero Salvador Cortés salvó, y no es juego facilón de palabras, su confirmación de alternativa mó como segundo de la tarde, una vez que se corrió turno tras producirse el debut en San Isidro 2006 de Florito y sus muchachos. Miguel Abellán se plantó por dos veces a portagayola, ante el toro titular, que por poco le arranca la cabeza, y en el siguiente, que salió como un obús, con sus imponentes pitones a cuestas, pero obedeciendo a la larga cambiada como si se hubiese cosido al vuelo del capote. Abellán ya en pie lanceó, juntas las zapatillas, entre el hervidero inquieto que trae siempre detrás tan arriesgada suerte. A los vuelos acudió siempre el del Marqués de Domecq. O ex del Marqués de Domecq, ahora Martelilla. Quitó M. A. por chicuelinas, y se animó Antón Cortés a hacerlo por verónicas templadas de mejor planteamiento que ejecución. Mas a los vuelos del capote de El Chano no fue. No por no ir, que diría Cruz y Raya, sino porque el capote de El Chano de tan apergaminado carece de vuelos. Abellán se dobló- -viendo como estaba saliendo la corrida sobraba- -y después se puso a dar derechazos. Todos limpios y todos vulgarotes. Entre apertura y redondos se contabilizaron cuatro series, en las que el toro humilló con buena clase. Cuando surgió la zurda, el aire del toro se había vaciado. Antón Cortés se llevó el tercer toro que algo puntuó. Altón, algo cuesta arriba y escurrido de hechuras, sin poder, pero yendo tras la muleta, más descolgado por el pitón derecho que por el izquierdo. Este Cortés de Albacete tocó mucho por fuera con la muleta y retorció no poco la figura para al final obtener nada. Estar por estar, sin apostar. Y hablando de estar, mucho le dejó el muy apagado quinto. Y tampoco pasó nada. ENTREBARRERAS Si el sexto llega a caer antes, corto una oreja R. P. MADRID. Aunque vivió la tarde con enorme ilusión no fue la confirmación de alternativa soñada. Salvador Cortés quería reeditar su éxito de la Feria de Abril: Como todos los toreros, perseguía la Puerta Grande- -manifestó- En esta ocasión no ha sido posible, aunque si el sexto cae antes, creo que corto una oreja Y aseguró que en su próxima cita, con la corrida de Baltasar Ibán, buscará el triunfo a toda costa En cuanto al ganado, señaló que pecó de falta de fuerza y transmisión Boadella, ayer en Las Ventas IGNACIO GIL Miguel Abellán He demostrado mi entrega desde que me fui a portagayola. Porque a Madrid hay que venir de verdad. Pero, desgraciadamente, mi lote no ha contribuido al lucimiento Antón Cortés Venía con ganas y en el primero, muy mirón, he tragado es, sin duda, un poeta. Y lo mínimo que se le pide, como Dalí a la escultura, es quietud 5. Es efímero. Quien no está en la plaza no se entera de la corrida. Los toros nada tienen que ver con lo que aparece en televisión y están reñidos con la gran mecanización de los medios 6. Es una fusión de artistas. Nos referimos a un arte colectivo, al que hace el vestuario, al torero y al ganadero 7. No busca la modernidad. Está al margen de la moda. No es un arte de vanguardia, sino ancestral. Nadie se atreve a hacer cambios, aunque puede que, de vez en cuando, hubiese que introducir alguno 8. Prima el mérito de los toreros. Y esto es importantísimo, más aún en una sociedad en la que se puede pasar de curso con tres suspensos. El torero es un verdadero héroe en pleno siglo XXI, un héroe que vence al miedo y al que no le vale ni su currículum. Por grandiosas tardes que haya tenido, si un día está mal, el juicio del público es implacable, no como en el teatro, donde todo se aplaude y ya nadie tira tomates 9. Venera la naturaleza animal. Un animal no puede ser comparado a una persona: es un insulto al animal y una vejación a la persona. Científicamente, es falso que sientan igual y que el dolor sea el mismo. Además, en un mundo en el que el hombre ha invadido el espacio de los animales, el toro goza de un espacio abierto incomparable. Yo preferiría ser toro antes que cerdo. ¿Por qué no se meten los antitaurinos con el pésimo trato que reciben los cerdos? Y luego dicen que la postura antitaurina en Cataluña no tiene que ver con la política... 10. Es un arte popular. La Fiesta de los toros es del pueblo soberano y, por ello, los aficionados a los toros seguiremos yendo a las corridas, aunque pasen a la clandestinidad