Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 11 5 2006 11 Miguel Sanz afirma que un futuro pacto PSN- nacionalistas acabaría con la autonomía foral de Navarra Michelle Bachelet, presidenta de Chile: La memoria de miles de víctimas no admite punto final A partir de 1992, Carod- Rovira integró al terrorismo independentista en ERC. Terra Lliure desapareció, pero esta formación carga con una pesada herencia De la lucha armada a la Administración TEXTO: MARÍA ANTONIA PRIETO Vendrell y Carod- Rovira, ambos dirigentes de ERC Además de Gustavo Navarro y Jordi Vera, el consejero de Gobernación se refirió también a Peré Bascompte, quien fue considerado dirigente de Terra Lliure por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La mención que en su declaración hizo de este individuo, detenido en 1989 en virtud de una orden de busca y captura internacional, fue que era uno de los presentes en las reuniones de Francia en las que Terra Lliure establecía el contenido de sus campañas (Bascompte se había refugiado en el país vecino después de ELENA CARRERAS quedar en libertad por un error administrativo cuando había cumplido sólo dos de los nueve años de prisión a los que fue condenado) El hecho de que a esas reuniones asistiera un número tan reducido de personas, que Vendrell se codeara con el cabecilla Bascompte y la autonomía de la que disponía para fijar sus objetivos apuntan a que el actual consejero de Maragall habría ocupado un puesto destacado en Terra Lliure como responsable de la comarca del Bajo Llobregat. BARCELONA. A ERC se le atribuye el mérito de haber desactivado lo que denominaba la lucha armada al acoger en su seno, a mediados de los noventa, a los dirigentes y activistas de la organización terrorista Terra Lliure, de la que formó parte el consejero Xavier Vendrell. Terra Lliure nació en 1979, aunque su presentación en sociedad tuvo lugar el 23 de junio de 1981 en el Camp Nou, en el marco de la campaña Somos una nación Integrada por jóvenes procedentes de otras organizaciones radicales como Exèrcit Popular Català y el Front d Alliberament, Terra Lliure se dedicó a atentar contra intereses del Estado en Cataluña y contra todo aquello que consideraba propio de la simbología española. Uno de sus principales atentados fue el secuestro, en junio de 1981 del periodista Federico Jiménez Losantos, impulsor del Manifiesto de los 2.300 que denunciaba la discriminación de los castellanohablantes. El periodista fue liberado unos días después tras recibir un disparo en la pierna. En 1987, los activistas de Terra Lliure colocaron una bomba en el juzgado de la localidad ilerdense de Borges Blanques. La pared de una vivienda situada junto al juzgado se derrumbó provocando la muerte de una mujer. Este asesinato, así como la consternación que provocó el atentado de ETA en Hipercor- -Juan Carlos Monteagudo había abandonado Terra Lliure para lanzarse a los brazos de ETA- lleva a los dirigentes de la organización terrorista, Pere Bas- compte y Jordi Vera, a replantearse el futuro de la banda. Sin olvidar que la organización independentista estaba en horas bajas ya que en el periodo comprendido entre 1984 y 1989, varios activistas murieron mientras manejaban artefactos explosivos y otros muchos fueron detenidos. Negociaciones y disolución En 1991, se empiezan a producir las primeras deserciones y los primeros contactos con ERC. En 1992, el juez Baltasar Garzón ordena la detención de unos sesenta militantes, coincidiendo con la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Es en ese momento cuando el entonces presidente de ERC, Àngel Colom, y el hoy líder del partido, Josep Lluís Carod- Rovira, se implican directamente en las negociaciones con quien era secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera. Se llega así a una solución: ERC avala el proceso de reinserción de los presos, los acoge en el partido y los compromete en la vía democrática. La disolución formal de Terra Lliure no se produjo hasta septiembre de 1995. Como consecuencia de este proceso, los cuadros medios de ERC son dirigentes procedentes del independentismo radical de los ochenta. Los jóvenes que en su día apostaron por la violencia, hoy se encuentran en el segundo o incluso en el primer nivel de la administración autonómica. El caso más emblemático es el de Xavier Vendrell, quien tras pasar por Terra Lliure, Catalunya Lliure y el MDT ejerce, hasta que Maragall lo remedie, de consejero de Gobernación.