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ABC MIÉRCOLES 10 5 2006 59 Cultura y espectáculos Los afanes de una mente hermosa En una de las ediciones de su almanaque, alarde de periodismo satírico para la época, Franklin establecía como fórmula para perpetuarse en la posteridad o escribir cosas que merezcan la pena leerse o hacer cosas que merezcan la pena ser escritas Principio doblemente aplicado por Big Ben que podría haber pasado a la historia sólo en virtud de sus pasiones científicas y tecnológicas, empezando por su icónico experimento eléctrico con una cometa. Afanes que le llevaron a desarrollar efectivos pararrayos, una rudimentaria batería y toda clase de experimentos para demostrar que el llamado fuego eléctrico era algo más que un intrascendente divertimento. Franklin también figura como inventor de las gafas bifocales o un rudimentario cuenta- kilómetros para calcular la forma más eficiente de repartir correo. Amante de las curiosidades aritméticas produjo su versión de los archi- populares sudokus Una gran tarta de cumpleaños celebró en Estados Unidos este aniversario La ciudad de Filadelfia- -su gran laboratorio, escenario y hogar- -se vuelca en las celebraciones del tricentenario de Benjamin Franklin, la primera gran estrella internacional de Estados Unidos Feliz cumpleaños, Franklin PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL FOTO: GARY HORN FILADELFIA. A lo largo de la historia, ciertas ciudades logran transformarse en ejemplares epicentros de ideas, aprendizaje, innovaciones, debate y creación. La Filadelfia del siglo XVIII fue una de esos puntos donde la ilustración y los padres fundadores de Estados Unidos se aglutinaron de forma increíblemente productiva con ayuda de un excepcional catalizador: Benjamin Franklin. El impresor, escritor, inventor, político, diplomático, filósofo, abolicionista e intelectual sin el que es difícil entender el comienzo de la saga nacional del gigante americano. Al haber sido su gran laboratorio, escenario y hogar, Filadelfia se ha volcado con el tricentenario de Benjamin Franklin, pese a su nacimiento en Boston un 17 de enero de 1706. Con todo un derroche de tours, eventos, exposiciones, congresos, dobles disfrazados y hasta paquetes especiales de hotel, la histórica ciudad a medio camino entre Washington y Nueva York se ha volcado con su vecino más legendario. Una de las joyas de estas celebraciones ha sido la itinerante exposición Benjamin Franklin: en búsqueda de un mundo mejor que hasta dispersarse en marzo del 2008 recorrerá varios puntos estratégi- cos de la geografía americana para pegar finalmente un salto hasta París. En su primera etapa, la muestra, con 300 artefactos y cuarenta demostraciones interactivas, ha sido visitada por más de 200.000 personas. Números casi desconocidos para una exposición sin cuadros impresionistas franceses. Este éxito es atribuido a dos vertientes esenciales de Ben Franklin: su origi- nalidad y su actualidad. De todos los padres fundadores, los historiadores coinciden en designar a Big Ben como la primera gran estrella internacional de los Estados Unidos. Casi el único hombre, de entre los habitantes de las trece colonias en rebeldía contra Gran Bretaña, conocido en el resto del mundo occidental. Con una fama y reputación que incluso su rival John Adams no dudaba en describir como mayor a las de Newton, Federico el Grande y el gran Voltaire Como ha explicado el profesor Gordon Word, renombrado especialista en la revolución americana, Franklin inventó muchas cosas, pero la cosa más importante que inventó fue a sí mismo Con toda su imagen de hombre sencillo, de ropa informal, de humor socarrón, pero con un trasfondo de complejas dualidades: orígenes humildes y fortuna cosmopolita; científico de Nobel, pero obsesionado con el servicio público; admirador de Inglaterra, pero independentista; revolucionario, pero conservador; y elocuente pontificador de virtudes, pero amante de los placeres carnales. Humor y pragmatismo Estas evidentes dificultades para definir a Ben Franklin son inseparables de la complejidad de los logros de este personaje, que en los últimos años ha sido el objeto de cuatro grandes biografías y toda clase de ensayos que lo presentan no sólo como un fundador de las instituciones que han hecho posible a los Estados Unidos, sino también- -con su peculiar mezcla de humor, pragmatismo y pensamiento socrático- -del mismo concepto de los Estados Unidos como una superpotencia de sueños incansables. En cuanto a la actualidad de Benjamin Franklin, ésta no depende solamente de su rostro reproducido en los billetes de cien dólares, sino que se encuentra en geniales aforismos ya cimentados en la retórica pública y la imaginación colectiva de los estadounidenses: La clave del éxito se en (Pasa a la página siguiente) España se suma al aniversario con un congreso y un ciclo de conferencias ABC MADRID. La Real Academia de la Historia se suma al tricentenario de Benjamin Franklin con un ciclo de conferencias, La Ilustración española en la Independencia de los Estados Unidos: Benjamin Franklin Coordinado por Gonzalo Anes y Eduardo Garrigues y patrocinado por la Fundación Consejo España- Estados Unidos y la Fundación Rafael del Pino, se celebrará desde mañana y hasta el próximo día 19 de mayo. Miguel Án- gel Ochoa abrirá el ciclo. Le seguirán Guillermo Céspedes, John Elliott, David Weber y Felipe Fernández- Armesto. El día 19 habrá una sesión especial conmemorativa del aniversario. Además, del 17 al 19 se celebrará en la Casa de América el congreso La presencia española en la América Septentrional en la segunda mitad del siglo XVIII y la emancipación de las colonias inglesas. La figura de Benjamin Franklin patrocinado por las Fundaciones FCE- EEUU y Carolina.