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38 Madrid MIÉRCOLES 10 5 2006 ABC La Policía detiene a un demente por el crimen de Nochevieja C. H. MADRID. Agentes del Grupo V de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial han detenido al español Andrés Barrado Garrido, de 36 años, como presunto autor del primer crimen del año, conocido como el de Nochevieja, en el que falleció el rumano de 23 años Leonardo Florin Mirón. Al filo de las cinco de la madrugada del primer día de 2006, presuntamente, el detenido, que ya está en prisión, sacó un rifle del calibre 22 magnum y, desde su domicilio, en el 3 D del número 7 de la plaza de la Rendición de Breda (Carabanchel) disparó sobre la víctima, que se encontraba en el quinto piso del bloque 8, asomado al balcón con uno de los amigos con los que celebraba el Año Nuevo. Cuando la Policía, tras cotejar con la Guardia Civil el listado de personas de la zona que tenían licencias tipo D, para caza mayor, y E, para arma larga rayada, se personó en el domicilio del encarcelado, éste dijo que le habían robado el coche con el arma la tarde anterior a los hechos. Padece un trastorno mental y no tenía antecedentes. Un obrero halla el cadáver momificado de un bebé bajo las losetas de un local El cuerpo estaba metido en un bote de cristal y conservado en formol CARLOS HIDALGO MADRID. Puede ser que llevara década allí. Hay quienes hablan de que, incluso, podría datar de principios del siglo XX. Sea como fuere, parece claro, según los primeros indicios, que los progenitores del bebé hallado ayer muerto en el sótano de un local comercial del distrito de Centro ya no se encuentran entre nosotros. Hace mucho que debieron de morir. La que se trataba de la primera jornada de trabajo en una nueva obra acabó escribiendo uno de los capítulos más curiosos de la historia reciente de los sucesos en Madrid. Los obreros de la empresa Jordi S. L. se llevaron un tremendo susto en su primer día de trabajo en el lugar. La promotora acababa de adquirir el local al hasta entonces su dueño, que regentaba la tienda de antigüedades Los Caprichos del Marqués, situada en el número 25 de la calle de Santa Ana (Centro) En ella se vendían, entre otros enseres, muñecas de época. Era, aproximadamente, la una y media de la tarde. Un joven ecuatoriano de 30 años se disponía a abrir un pozo de saneamiento en el sótano del inmue- ble. Comenzó a picar, primero, sobre el firme de hormigón; luego, sobre tierra, para más tarde hacerlo en la tercera capa, de cerámica, a medio metro del nivel normal del piso. Un extraño ruido paró su labor. En un principio pensó que aquello con lo que había tropezado su pico era una muñeca de juguete. Rápidamente avisó al encargado de la obra. Ambos comprobaron que se trataba del cadáver de una niña, de unos 30 centímetros de longitud. Era de color marrón Estaba metido en un frasco de cristal, que se rompió. El cuerpo estaba perfectamente conservado en formol o alcohol, por lo que olía; tenía un colorcillo marrón indicaba uno de los obreros. Inmediatamente, avisaron a su jefe, quien se puso en contacto con la Poli- La trampilla que da acceso al sótano llevaba años tapada con un mueble, puesto que no se utilizaba cía y los servicios de emergencia. El Samur envió un equipo al lugar. Sin embargo, el cuerpo ya llevaba mucho tiempo inerte. Eso sí, el obrero ecuatoriano tuvo que ser atendido por una crisis de ansiedad cuando tuvo conciencia de lo que estaba ocurriendo. Los agentes de la Policía Científica hicieron las primeras comprobaciones, y se cree que la pequeña, que conservaba el cordón umbilical anudado, podría llevar muerta entre 80 y 100 años. La finca en la que se ha realizado el hallazgo data de 1837. Además de dos locales comerciales, cuenta con 37 viviendas, de las que están habitadas cinco, puesto que el inmueble se encuentra en remodelación. Durante los últimos 20 años, el local estaba destinado a tienda de antigüedades- -había un mueble sobre la trampilla que da al sótano, puesto que éste no se utilizaba y estaba lleno de ratas- antes fue un almacén de calzado y una de las lecherías más famosas del distrito, recordaban ayer los vecinos. El Grupo VI de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial ha tomado las riendas de la investigación del suceso.