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34 Internacional MIÉRCOLES 10 5 2006 ABC Un juez alemán condena a cadena perpetua al caníbal de Rotemburgo Armin Meiwes sostuvo que no quería matar a Brandes, sino comérselo b La defensa del antropofágo reite- ró, durante el juicio en el que se revisó la condena previa a 8 años y medio, que la víctima fue la que pidió morir RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLIN. Su argumento de sólo quería comérmelo, no matarlo no ha sido satisfactorio para el juez y Armin Meiwes penará para los restos en la cárcel por asesinar a su amigo, el informático Bernd Jürgen Brandes, según la setencia de cadena perpetua dictada por la audiencia territorial de Hesse. Semanas antes el caníbal de Rotemburgo, que no ha tenido ambages para detallar el carácter sexual de sus hábitos gastronómicos, había logrado destacadamente que el juez amparase su derecho a la propia imagen prohibiendo la exhibición de la película Rotemburgo inspirada en su crimen. Efectivamente Meiwes (44) puede ser declarado asesino por el juez Klaus Drescher pero no verá ofendida su imagen pública por un relato cinematográ- fico. Su abogado, Harald Ermer, había lamentado que en el filme mi defendido aparezca como un asesino brutal... esto es inadmisible Meiwes, que hasta ahora esperaba salir en 8 años, tenía ya firmados contratos para un libro y una película con otra productora. Meiwes seccionó con un cutter el pene a su amigo berlinés (45) y, tras pasarlo por la sartén, ambos intentaron comérselo; desistieron al resultar correoso. Cuando Brandes perdió demasiada sangre y se desmayó, Meiwes le seccionó el cuello. Aún respiraba, según el vídeo grabado, por lo que Meiwes realmente lo mató. Más adelante lo destripó, troceó, congeló y se lo iría comiendo con el pasar de los días. De esto no hay grabación pero lo iba contando en diferido, en un foro de aficionados en internet: Al próximo lo anestesiaré antes y sólo después será sacrificado explicó de su experiencia. En otro de los emails presentados por el fiscal al juez, Meiwes encuentra excitante el absoluto poder sobre un persona y presume de haber fileteado y estar dispuesto a paladear un bello cuerpo Lo mío de verdad es el sexo y la carne explicó a sus interlocutores. El juez rebatió a la defensa y dijo que es claro que el acusado ha sido consciente y tenía el control de sus acciones No ha sido arrastrado por una petición de morir sino que lo ha matado porque quería matar y comer carne, logrando la mayor emoción de su vida dijo el juez en la revisión de la anterior condena a 8 años y medio. La defensa argumentó que el que Meiwes se comiera a su amigo Brandes fue una muerte a petición de interesado y no sería más que una forma de eutanasia, interpretación intragable hasta para los grupos pro- eutanasia. En el tribunal Meiwes aseguró haber esperado que Brandes muriera desangrado o se tirara por la ventana pero siguió perdiendo sangre hasta quedar inconsciente y entonces lo acuchilló en el cuello. Pensaba que ya estaba muerto aunque no sin antes pensar en rezar por él: No sabía si debía rezar a Dios o al diablo Al juez explicó que sólo revisionando el vídeo se dio cuenta que aún respiraba cuando le segó la tráquea. Dijo que la grabación tuvo por fin demostrar la voluntariedad de los hechos. Pero por sus conversaciones en foros de internet se ha Armin Meiwes AP sabido que luego lo visionaba para su necesidad sexual y ha pormenorizado el erotismo de sacrificar a una persona y conservar la cabeza de su víctima como un trofeo Lo expansivo de sus manifestaciones ha permitido al juez estimar que Meiwes mató a su víctima a fin de satisfacer su poco común instinto y placer sexual.