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6 Opinión MIÉRCOLES 10 5 2006 ABC AD LIBITUM VISTO Y NO VISTO EL JUGADOR DE AJEDREZ ES DE PONTECESURES Y SE LLAMA CONSTANTINO de los columnistas de progreso, sólo la hace Bush en el A teoría de Camba era que a Madrid un gallego limbo de Guantánamo. Entonces vinieron los ayes, a tiene que venir a ser ministro, porque, si no, temoco tendido en el caso del comisario que prohibía niendo en cuenta las penas del viaje, le trae más cuestionar las collejas al ministro. La instrucción del cuenta marchar a Buenos Aires. Constantino Méndez es caso, sin gateras por donde pudiera escaparse el gato, un gallego de Pontecesures que se presentó en Madrid parecía perfecta como una verdad en números redonhace dos años dispuesto a ser, si no ministro, Angelito dos del juez Carlos Valle. La sentencia, durísima. Y (Galarza) de la tercera República, y ahora, de pronto, se Constantino Méndez, por decir lo mismo que haencuentra de vuelta a su pueblo en un tren botijo bía dicho su ministro, a chiflar a la vía de Puentepor una histeria ministerial: el caso Bono. cesures. Fue un gran delegado acertó a despeTodos los que hayan visto Patton saben que dirlo López Garrido, metido a gitana de capotes ni un solo hijo de p... ha ganado jamás una guerra del partido. dando la vida por su país: La ganó- -explica Constantino Méndez era autor de un Libro Patton- -haciendo a otros pobres cabrones idioBlanco del chapapote y vino a Madrid con la protas morir por su país. Así de claras estaban las mesa de civilizar la gestión de su antecesor, Ancosas hasta que Rodríguez decidió hacer ministro de Defensa a Bono, el hijo de Pepe, el de la tien- IGNACIO RUIZ suátegui, que había sido muy militarista AqueQUINTANO llo sonó a Yo viacé un corrá Y lo hizo. Una vez, da, que dijo (el ministro, no el tendero) Prefiero para regocijo de los cuatro gamberros de la plaza, comemorir a matar. Y para demostrarlo se apareció en una tió el presidenticidio que suponía purgar a la única manifestación de víctimas del terrorismo (ahora, insurautoridad que sabía de toros, Juan Lamarca, del palco gencia resistencia etc. donde, en contra de sus prede las Ventas. Otra vez se llevó la estatua de Franco en visiones, le soplaron el flequillo, con los consiguientes Nuevos Ministerios, para regocijo de Víctor Manuel, el aspavientos y desmayos de marquesa propios de todo bardo que, vivo el dictador, le escribía odas, y muerto, buen señor que prefiera morir a matar. Y ardió Troya. insultaba a sus estatuas. Y así. Los números, al parecer, Lo de Mesala en Ben- Hur buscando culpables por la lo volvían loco, y, acostumbrado a las manifestacionciteja que le había caído al centurión es una broma al lado ñas del Nunca mais a las que iban un grajo y su disecade la Némesis que se desató en Madrid para vengar a dor, nunca resistió a la tentación de sisarles manifestanBono. En la capital cayeron dos militantes de la oposites a los colectivos sociales que protestaban en la capital: ción política, y en provincias hubieran caído más, si la familias, gays, víctimas del terrorismo... De la presidenpolicía de provincias, más lista que la de la capital, no ta de Madrid dijo que no le caben dos ideas en la cabeza, hubiera pedido órdenes judiciales que nunca llegaron. cuando todo el mundo sabe que es mujer con fama de- -Si el ministro dice que le han pegado, le han pegado, tener un ojo puesto en lo suyo y el otro en lo de Gallary eso no se cuestiona- -dijo el comisario. dón. Un fue, un es y un será cansado es hoy este escudero- -Habrá detenciones- -declaró el delegado del Gobierdel ministro Alonso cuyo único consuelo es hacer suyas no a la Prensa. las primeras palabras del canto de Simeón: Nunc dimit- -Habrá detenciones- -repitió el ministro del Interior tis servum tuum, Domine, secundum verbum tuum in en la radio. pace. Que no quiere decir que haya dimitido, sino que, Y las hubo. Dos, aunque pudieron ser más. Y eran ilecomo siervo de su Señor, ya puede descansar en paz. gales, una cosa tan fea que en una democracia, al decir L OS jugadores de ajedrez, incluso los medianejos, suelen prever con gran antelación- -no preveer como pronuncian en algunos telediarios- -sus movimientos en el tablero. Viéndolas venir, organizan sus efectivos para convertir en estéril el talento del adversario. Es el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, que, solo o con ayuda de terceros, no se entrega a labores de mucho provecho para la Nación; pero, con precisión de gran campeón, consigue anular el juego y comerse las piezas que, sin demasiado entusiasmo y con escasa brillantez, maneja Mariano Rajoy. A juzgar por las apariencias, el líder del PP no siente la pasión del tablero y eso, en M. MARTÍN política, se paga. FERRAND La astuta previsión de la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid en la que se condena a tres policías por la detención ilegal de dos militantes del PP es un caso paradigmático de lo que digo; algo que, visto en el tablero, parecería propio de las leyendas que acompañaron a Alekhine o, más en nuestros días, consagraron a Fischer. Cuando los magistrados firmaron su histórico escrito- -la primera sentencia que acredita una detención ilegal meramente política en nuestros días democráticos- ya estaban tomadas todas las precauciones para evitar el daño ante la opinión pública. El protagonista del escándalo e inventor de una agresión que nunca existió, José Bono, ya no forma parte del Gobierno y, en consecuencia, es menos vapuleable de lo que hubiera sido como titular de Defensa. Tampoco el que era ministro del Interior cuando se produjeron los hechos que ahora castiga la justicia, José Antonio Alonso, sigue en el sillón de su responsabilidad, y, aunque le salpique, el chaparrón no le moja como lo haría antes de su traslado a Defensa. Si se añade al caso un tratamiento informativo tan perverso como los peores del maltratado Alfredo Urdaci, el no muy sutil despliegue editorial de los diarios incondicionales del ajedrecista Zapatero, la dimisión del delegado del Gobierno en Madrid, el bien administrado silencio de los próximos y la siembra de confusión por parte de los activos agentes del reconstruido comando Rubalcaba tendremos el ejemplo de una operación de distracción con la que no será difícil desviar la atención y el criterio de muchos ciudadanos no demasiado concienciados y, por ello, más dispuestos al apoyo del Gobierno que de la oposición. Lo que parece una lástima es que, disponiendo de tanto talento estratégico y tan abundante facilidad táctica como la que suelen exhibir al servicio de la más desvergonzada manipulación, Zapatero y su Gobierno no apliquen parte de ella al servicio del bien y a contribuir de ese modo a la grandeza y prosperidad de España. Así, engolfados en el disimulo y la apariencia, volverán a ganar las elecciones; pero ¿es de eso de lo único que se trata? Visto con detalle, la respuesta parece afirmativa. L -Tú te quejas de que el Gobierno te paga una miseria, pero si vieras la que me ha caído a mí por obedecerle y detener a la oposición.