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48 Sociedad LUNES 8 5 2006 ABC Medio Ambiente Las cifras de la amenaza 16.119 especies están amenazadas de extinción, pero previsiblemente este número sea mayor pues sólo el 3 por ciento de las 1,9 millones de especies descritas ha sido analizado por la Lista Roja de Especies Amenazadas. De esta lista se extraen los siguientes datos relevantes: Animales: 7.725 especies amenazadas. Plantas y líquenes: 8.394 especies en peligro. Aves: El 12 por ciento de las especies están en peligro de extinción por la sobreexplotación y las especies invasoras. Mamíferos: Uno de cada cuatro está amenazado principalmente por la extracción de recursos, la caza y la pesca. Anfibios: Uno de cada tres vive en peligro por culpa de la contaminación y las enfermedades. Tortugas terrestres y marinas: Aproximadamente el 42 por ciento está en peligro de extinción principalmente por las pesquerías. Coníferas: Una de cada cuatro especies de coníferas está bajo amenaza por la degradación del suelo y el cambio climático. hipopótamo y las gacelas del desierto. Como denuncian desde la Unión Mundial de Conservación de la Naturaleza, los casquetes polares se derriten, los desiertos se mueren y los océanos se quedan vacíos Así, el oso polar, antes clasificado como una especie dependendiente de la conservación aparece ahora como vulnerable, y se pronostica una disminución del 30 por ciento de su población en los próximos 45 años; las gacelas del Sahara, como las gacelas dama, han sufrido una acelerada disminución del 80 por ciento en los últimos diez años debido a la caza incontrolada, y el hipopótamo, que por primera vez figura como amenazado, por culpa de su carne y de su preciado marfil. Una pareja de hipopótamos nada en el estuario del río Santa Lucía, en Sudáfrica REUTERS La lista de flora y fauna amenazadas crece en 530 especies desde 2004 a causa de la presión humana El nuevo análisis hace especial mención al deterioro del Mediterráneo b Las filas de las especies que se enfrentan a la extinción se han visto incrementadas por el oso polar, el hipopótamo y las gacelas del desierto A. ACOSTA MADRID. En la reciente Cumbre de Biodiversidad de la ONU, celebrada en Curitiba (Brasil) se establecieron por primera vez objetivos cuantificables para ayudar a alcanzar la meta de 2010 de frenar la pérdida de biodiversidad en el planeta. Y el nuevo objetivo se dio en positivo, es decir, conservar eficazmente al menos el 10 por ciento de cada una de las regiones ecológicas del mundo. Esto significa conservar en ese porcentaje las regiones marinas y costeras, las aguas continentales, cada uno de los tipos de bosque del mundo, cada uno de los ecosistemas de montaña, de tierras áridas y subhúmedas, y cada una de las regiones ecológicas de islas. Naciones Unidas adoptaba esta decisión después de conocerse los resultados de la segunda Perspectiva Mundial sobre Diversidad Biológica, que alertaba de que ésta estaba decayendo a todos los niveles y escalas geográficas. La semana pasada, la Unión Mundial de Conservación de la Naturaleza (IUCN en sus siglas en inglés) confirmaba esos malos presagios poniendo números a la pérdida de especies de plantas y animales. Su Lista Roja de Especies Amenazadas alcanza ya las 16.119 especies, cuando en 2004 eran 15.589 especies de flora y fauna las que estaban amenazadas con la extinción. A este final ya han llegado 784 especies, aunque esta cifra se considera alejada de la realidad, pues hay especies que se extinguen sin haber sido descubiertas por la Ciencia, y otras 65 sólo se encuentran ya en cautiverio o en cultivo. Entre las amenazadas se incluyen una de cada tres especies de anfibios, una cuarta parte de los árboles de coníferas del mundo, una de cada ocho aves y uno de cada cuatro mamíferos. Las filas de aquéllas que se enfrentan a la extinción se han visto incrementadas en esta revisión por especies familiares como el oso polar, el Caída de especies de agua dulce Además de estas especies emblemáticas, hay una llamada de atención especial al Mediterráneo. Así, los tiburones, los peces de agua dulce y las plantas de la región mediterránea también han pasado a engrosar la lista de especies amenazadas. Y es que las disminuciones más dramáticas se ha dado en las especies de agua dulce. El 56 por ciento de los 252 peces de agua dulce endémicos de la región mediterránea están amenazados con la extinción, la mayor proporción de cualquier evaluación regional realizada hasta ahora, que viene a demostrar el estado y las presiones que soportan nuestros recursos hídricos. Necesitamos los peces para la alimentación, pero la actividad humana en las cuencas, como la tala de bosques, contaminación, extracción de agua y eutrofización son los principales factores que influyen en la calidad y cantidad de agua. Esto tiene un gran impacto en las especies de agua dulce y, a su vez, en el bienestar de las comunidades ribereñas dijo Jean Christophe Vié, coordinador adjunto del programa de especies de IUCN. ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO EL BÚHO QUE RESPONDE E l autillo es el más pequeño de nuestros búhos: pesa cien gramos y tiene el tamaño de un mirlo. Aunque es abundante, resulta difícil verlo porque tiene el plumaje grisáceo y vermiculado, igual que los troncos de algunos árboles. Al autillo se le ve por su canto. Llama en la noche el macho a la hembra cuando empieza a hacer calor y su llamada es como el canto del grillo o del sapo partero, dulce, tierna y melancólica, igual que las noches de verano. En las aldeas, se oye al autillo entre el ir y el venir de los tractores, que estos días trabajan también de noche, porque no dan abasto para segar la hierba que se queda, a su paso, como un mar verdoso detenido. Entremedias, se oye a la curuja, que es el autillo y dicen: Cuando canta la curuja ni manta ni mantuja Francisco Bernis señala que en Madrid abunda en verano, viéndose en los árboles de los paseos de la capital y que es observación comprobada en tertulia nocturna por el Paseo de la Castellana. Triste y dulcemente, sobre el tráfago de los coches, el autillo responde a quien le llama, si ha logrado imitar su canto.