Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 Opinión LUNES 8 5 2006 ABC VADE MECUM EN FIN EL CAMINO DEL OBISPO ACE unos años, siendo rector de la Universidad compostelana, Darío Villanueva me regaló, recomendándome vivamente su lectura, el libro Los cimientos de Europa del tan olvidado profesor Moreno Báez y que acababan de reeditar. Por aquel entonces, yo participé en la elaboración de los trabajos preliminares de la fracasada Constitución europea. El libro no sólo no me defraudó- -ninguna recomendación de Villanueva cae en saco roto- sino que me ha servido de guía para muchas de mis modestas reflexiones. Pero esa lectura ha quedado completada por la apasionante y profunda reflexión sobre Europa y sus orígenes- Raíces cristianas de Europa -que el obispo auxiliar de JORGE TRIAS Madrid, Eugenio Romero SAGNIER Pose, acaba de publicar en la editorial San Pablo. Ahora he comprendido, en toda su plenitud y con la misma claridad con la que puede verse la Vía Láctea en una noche de claridad, que la identidad europea resulta incomprensible sin el cristianismo. Y sin el camino de Santiago. Guardini, nos recuerda Romero, ya escribió en 1946 que Europa será cristiana o dejará de ser en absoluto La obra de Romero Pose será, indiscutiblemente, una pieza esencial para comprender los fundamentos de nuestra identidad europea y una lectura obligada para toda persona medianamente culta que no se conforma con las versiones oficiales, sino que pretenda saber, de verdad y desde la verdad, quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde caminamos. Yo les recomiendo, mis lectores amigos, que no dejen de leer esta obra. Podrán caminar con nuestro obispo, uno de los báculos espirituales del cardenal Rouco Varela y gallego como él, por la senda teológica de la peregrinación, comprendiendo de forma sencilla y comprensible para usted y para mí su más profundo significado. Y, además, se les aproximará la historia, esa historia de Europa que comienza en el siglo VIII, que hinca sus raíces en la historia de España, cuya existencia se remonta no al siglo XV, sino al la época visigótica y que tiene ya en el III Concilio de Toledo (año 569) una de sus más profundas expresiones. ¡La historia, señor Zapatero! Nos recuerda el obispo que España ha sido el humus en el que se plantó la sencilla semilla que, con el devenir del tiempo, crecería como realidad propia y con el nombre de Europa El Camino de Santiago es, según Romero Pose, desde Teodomiro y Alfonso II, la estrella orientadora de la naciente Europa. Y el propio camino, además, es un peregrinaje hacia el interior del ser posponiendo el tener todo un proyecto de vida. El Camino, pues, es un medio de experimentación del hombre que, al encontrarse a sí mismo, intuye que tiene posibilidades infinitas, que es un ser para el futuro Podemos ocultar las raíces cristianas en nuestras leyes o dar alas a una blasfema historia sagrada desde nuestros diarios- ¡qué vergüenza de El Semanal -pero entonces esas leyes o esa Constitución o esa bazofia periodística, sin raíces e indigna, carecerán de futuro, no serán más que vientos de doctrina. NEOSOCIALISTAS guos izquierdistas que se colgaron esa etiqueta en EstaEOYORQUINO debe de ser de los pocos sustantidos Unidos para redimir el mundo en nombre de la libervos a los que el prefijo neo no ha lastrado a lo lartad y la democracia, aún a golpe de cañón. Ese movimiengo del tiempo con una fuerte carga peyorativa. to, que encuentra sus raíces en un radicalismo de corte Será porque todos amamos Nueva York, incluso desde wilsoniano, poco tiene que ver, no obstante, con el repuantes de- -y a pesar de- -la aparición de esa pegatina del blicanismo tradicional americano, nada proclive a las corazoncito quese adhirió a los cristales traserosde nuesaventuras exteriores. Pero el sambenito neocon se ha tros utilitarios con la misma profusión hortera con la que convertido ya en el adjetivo descalificativo con el la Union Jack adorna los calzoncillos de los britáque se desacredita todo el legado conservador nicos. Nuestra devoción, por fortuna, tiene muamericano. cho más que ver con Diane Keaton y King Kong Tenemos, pues, que hay neoliberales y neoconque con esas ridiculeces. servadores. Y ¿por qué no hay, digamos, neosociaAplicada sobre todo a los sistemas de pensalistas o neonacionalistas? Entre otras razones, miento y a los movimientos políticos, la partícula porque los dinamiteros de un cierto gang intelecneo suele colgarse del nombre al que antecede patual han sido especialmente certeros en la utilizara desnaturalizar el concepto matriz con la carga de la sospecha. Neo no significaría tanto regenera- EDUARDO SAN ción de esa carga explosiva, mientras que desde la MARTÍN otra orilla se confió en exceso en el poder destrucción, que es lo que podría esperarse de su etimolotor que un acontecimiento como la caída del muro de Bergía, como degeneración. Neoclasicismo, neocatolicismo, lín tendría sobre muchos de los presupuestos de la izneocolonialismo... Administrado con oportunidad, el prequierda clásica. Y se pensaba en que el tiempo y la lógica fijo contamina de tal forma el significado original que, a imparable de la democracia política y la libertad econópartir de cierto momento, será esa copia deformada la mica harían el resto. que adquiera carta de naturaleza en el debate público. En el camino de Damasco emprendido por el socialisVéase lo que ha sucedido, si no, con el término neolibemo desde entonces es posible deslindar, sin embargo, ral. ¿Quién se acuerda, a estas alturas, de que sigue haciertos comportamientos neo que situarían a sus actores biendo liberales, a secas, en el mundo? A partir de la décaen el mismo ámbito de sospecha en el que ellos colocan a dade los ochenta delsiglo pasado, con la referencia maldiliberales y conservadores. Los neosocialistas, por ejemta de Reagan y Thatcher como espantajo, todo es neolibeplo, esconden, baja una capa de talante, la misma concepral, y todo malo. Una versión exagerada de las soluciones ción bipolar y maniquea del mundo que exhibían sus liberales- -que en los dos casos mencionados no lo fueron abuelos; defienden formalmente el libre mercado y la primás que algunas políticas de Clinton, Blair o el propio macía del individuo, pero conservan el aliento comunitaFelipeGonzález- -se toma por el todo de ladoctrina y se la rista de siempre; y proclaman la legitimidad de todas la anatematiza. Para lo cual, eso sí, se eliminan del registro ideas políticas democráticas, pero desde la arrogancia de pequeños detalles como que, antes de que existiera algo una presunta superioridad moral de las propias. Por no parecido a la socialdemocracia, fueron grandes autores hablar de ese antiamericanismo primario que asoma a liberales anglosajones los primeros que vislumbraron el cada paso bajo las enaguas de una supuesta animadverpapel compasivo y redistribuidor del Estado, dos atribusión sólo contra la administración Bush. No queda estos que siguen siendo compatibles con el credo liberal. pacio para hablar de los neonacionalistas. Baste con deO con el adjetivo neocon (neoconservador) la madre cir por ahora que, en ocasiones, son los mismos que los de todas las maldiciones. Mal servicio se hicieron a sí anteriores. mismos, y a los conservadores de todo el mundo, los anti- H N