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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE queda con los hijos. Nos obligan a cubrirnos, y ahora, como hay más mujeres estudiantes, el examen de acceso a las universidades es más difícil para nosotras; así los hombres puedan entrar. Y cuando una tiene estas limitaciones, no tiene tiempo de preocuparse por energías atómicas Mohamed Kaboodvand Defensor de los Derechos Humanos de los kurdos en Teherán Los kurdos se unirían a EE. UU. en caso de ataque No es fácil pertenecer a una minoría en ningún país del mundo, pero en Irán resulta especialmente complicado; sobre todo si se mezclan temas políticos y religiosos. Los kurdos representamos el 12 por ciento de la población del país y la mayoría somos suníes. En 2005 recibimos en esta organización, que trabaja en defensa de los derechos del pueblo kurdo, 2000 denuncias por encarcelamientos por motivos políticos, tuvimos 260 citaciones judiciales, y sufrimos 15 penas de muerte y más de 600 casos de mujeres que se suicidaron a lo bonzo. La crisis nuclear y los comentarios sobre un posible ataque internacional han vuelto a encender la alarma en muchos de los nuestros que, como ya ocurrió en Irak, piensan apoyar este ataque para terminar con la dictadura teocrática. Algunos analistas hablan de que un 80 por ciento de los kurdos respaldarían la invasión bajo el pretexto de que con los americanos, por lo menos, seríamos más libres que ahora. Pase lo que pase, espero que en el futuro no nos comportemos como nuestros hermanos de Irak. Cuando estaba Sadám pidieron ayuda al resto de kurdos y se la dimos. Ahora que gozan de autonomía y prosperidad, no nos apoyan demasiado porque no quieren problemas con los países vecinos Voces contrapuestas. Arriba, a la izquierda, Hussein Savizfar y Alí Vafai, Sirvientes de los Mártires el grupo más duro del régimen. Debajo, en el centro, Jelveh Javaheri y Zahra Amjadian, feministas, muy críticas con los sectores más reaccionarios de clero. En la mitad inferior izquierda, Armen Nersessian, periodista del diario reformista Ettermad e Melli Arriba, a la derecha, Delaram Alí, trabajadora social, junto a los chavales con problemas con quienes trabaja, todavía libres de muchos de los tabúes que pesan sobre los mayores. Junto a estas líneas, Mohamed Kaboodvand, representante del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de los Kurdos en Teherán, una minoría que se siente más cerca de EE. UU. que del propio Irán sensación es que esta gente quiere hacerse con armas nucleares porque en estos treinta años de revolución han demostrado que nunca cumplen lo que dicen. Este país tiene problemas mucho más importantes que el del acceso a la tecnología nuclear. Si algún día alcanzamos las libertades básicas que necesita el ser humano para vivir, entonces nos plantearemos reivindicar una energía nuclear como derecho nacional. Ahora no es el momento. Hay siete millones de iraníes que viven bajo el umbral de la pobreza y dependemos de la industria extranjera en sectores fundamentales. No somos capaces ni de comercializar nuestro propio azafrán y lo tenemos que enviar a España para que le quiten las impurezas y lo preparen para la venta. ¿Por qué este interés en lo nuclear y no en solucionar los problemas más sencillos? Esto no significa, sin embargo, que creamos que un ataque norteamericano sería liberador, ni mucho menos. La guerra sólo traerá más pobreza y daños sociales, como en Irak. Y las sanciones, lo mismo. Como en Corea del Norte o Cuba, los que salen realmente perjudicados son los más pobres. ¿Alguien piensa que Castro sufre las repercusiones del embargo? Hussein Savizfar y Ali Vafai Basiyíes y sirvientes de los Mártires No nos gusta negociar, pero hay que ser piadosos Llevamos casi un año al frente del Museo de los Mártires y somos sus sirvientes. Están vivos y hacen milagros, como el del acceso de nuestro país a la energía atómica. Nada de esto sería posible sin ellos; y por eso creemos que su presencia debe extenderse a todos los ámbitos de la vida ciudadana. a universidades, plazas y parques. Hay que enterrarlos en lugares públicos para que nos ayuden en el día a día. Hay gentes con menos fe que no entienden que el bienestar y el progreso se lo debemos a ellos. Se sacrificaron para recuperar los valores chiíes y son símbolo del país. Ahora que vuelve el ruido de sables, todos, también esos melenudos y chicos modernos que se ven por el norte de Teherán, todos iremos a morir juntos por la defensa del país. No hay duda. Respondemos ante el gran líder y ante los mártires. Ellos nos han señalado el camino de la ciencia y por eso no aceptaremos un paso atrás. La negociación la asimilamos mal, pero la aceptamos porque Mahoma pidió que fuéramos misericordiosos. Nunca un paso atrás la etapa de Jatami (el anterior y reformista presidente iraní) como con Ahmadineyad. A los distintos gobiernos de Irán sólo les interesó mantenerse en el poder, y por eso hablarán con quien sea para calmar la situación internacional y seguir mandando J. Javaheri y Z. Amjadian Feministas La situación de la mujer urge más que lo nuclear El asunto del fútbol parece una tontería, pero, si vamos sumando tonterías, al final la situación se hace insostenible. La desigualdad y la humillación son una herencia cultural y en estos 27 años de revolución islámica se han acentuado de forma especial. Por eso, por mucho que diga el presidente que ahora podemos entrar a los estadios, al final son los curas de Qom los que marcan la pauta, y ellos dicen no. Luchamos, en primer lugar, por cambiar las leyes de un país en el que la diferencia de derechos entre hombres y mujeres es muy acentuada. Tenemos unas leyes profundamente machistas que nos discriminan en el matrimonio, en el trabajo, en los estudios, con la vestimenta o ante la Justicia. Si me caso, me convierto en esclava de mi marido, que me puede hasta prohibir salir de casa. No tengo derecho a pedir el divorcio y, en caso de que me lo conceda, se M. Samie y Aidin Ajavan Estudiantes de Empresariales El Gobierno quiere tener armas atómicas No nos creemos la historia del uso civil de la energía nuclear porque, si hicieran buen uso de los recursos naturales del país, no la necesitarían. Es normal que Occidente tenga miedo. La propaganda oficial es abrumadora y los medios extranjeros están censurados. No tenemos información real sobre lo que ocurre, pero nuestra