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32 Internacional DOMINGO 7 5 2006 ABC EL PREMIER BRITÁNICO, CONTRA LAS CUERDAS Un iraquí contempla los restos del helicóptero británico estrellado en Basora AFP Graves incidentes en la ciudad iraquí de Basora tras el derribo de un helicóptero británico La intervención para rescatar a sus cuatro tripulantes muertos generó un levantamiento b De confirmarse la versión de Bagdad, se trataría de la primera vez que un helicóptero británico es derribado en Irak. Londres mantiene silencio E. J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El nuevo ministro de Defensa británico, Des Browne, se estrenó ayer en el cargo con la noticia del derribo de un helicóptero en la ciudad iraquí de Basora, que causó la muerte de los cuatro militares que ocupaban el helicóptero y provocó graves disturbios en las calles, con al menos cinco civiles muertos, dos de ellos niños. Si parte de la explicación de la sustitución de Jack Straw como ministro de Asuntos Exteriores, cargo en el que ha sido reemplazado por Margaret Beckett, está en el deseo de Blair de romper con el lastre político de la guerra de Irak, a la que Jack Straw estaba tan unido, los continuos disturbios en ese país dificultan seriamente su propósito. Aunque las autoridades británicas no se pronunciaron sobre las causas de la caída del helicóptero, a la espera de que se realice una completa investigación, la Policía iraquí indicó que el aparato había recibido el impacto de un proyectil. Los bomberos inmediatamente desplazados al lugar de la colisión encontraron entre los restos los cuerpos de sus cuatro ocupantes. De confirmarse, se trataría de la primera vez que un helicóptero británico es derribado en Irak, donde hasta aho- ra habían fallecido 104 soldados del Reino Unido. El helicóptero se estrelló en una zona habitada, si bien su caída sobre una vivienda no provocó ninguna víctima entre la población. En el lugar se concentraron varios cientos de iraquíes para celebrar la agresión, lo que originó graves altercados. La Policía, que acudió a ayudar a las tropas británicas, ha asegurado después que en los incidientes murieron cinco civiles, dos de ellos niños, a consecuencia de la explosión de un mortero, lanzado probablemente por insurrectos. Disparos al aire Fuentes del Ministerio de Defensa británico insistieron en que los soldados dispararon al aire para dispersar a los atacantes y que no fueron responsables de ninguna víctima. Cerca de veinte personas resultaron heridas en los disturbios. La multitud coreó vítores al Ejército Medhi, un grupo miliciano chií opuesto a la ocupación, y lanzó bombas incendiarias y piedras contra vehículos militares. Al menos un tanque se vio envuelto en llamas. Los incidentes indican una creciente inseguridad en el área de Basora, al sur de Irak y controlada por las tropas británicas, que hasta ahora había registrado menos acciones de la guerrilla que el centro del país, asignado a los norteamericanos. El Reino Unido cuenta con 8.000 efectivos desplegados en el país, frente a los 133.000 de Estados Unidos.