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6 Opinión DOMINGO 7 5 2006 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES INDIANA, AGUIRRE Y GALLARDÓN HIDROCARBUROS viética, han ido redefiniéndose desde entonces según UÉ es el zapaterismo? Una forma insólita pautas neocastristas. de nacionalismo revolucionario. O, más La coyuntura inaugurada en España por la alianza exactamente, una forma clásica de naciode Aznar y Bush permitió a Rodríguez subirse al carro nalismo revolucionario difícilmente adaptable a una del nacionalismo revolucionario sin necesidad de prosociedad postmoderna. El nacionalismo revolucionaclamarlo explícitamente. Le bastó con delimitar el camrio zapaterista- -perdón por el chiste malo- -no puede po enemigo, donde incluyó al gobierno norteamericano prescindir del calzador. y al PP, identificado, como exigía el guión, con la El nacionalismo revolucionario es un invenburguesía colaboracionista. Algo más difícil lo to estalinista que se remonta a la época de la tuvo, es cierto, a la hora de construir el frente descolonización, tras la Segunda Guerra Munpatriótico antiimperialista. Sus aliados se mosdial. Consiste, básicamente, en una amalgama traban reacios a cualquier modalidad de patrioideológica de nacionalismo y marxismo al sertismo que rebasara el marco de las literaturas vicio de una alianza de partidos campesinos y costumbristas regionales, pero se las fue apañansindicatos estudiantiles, movilizada contra el do para oponer al fantasma del imperialismo imperialismo de la potencia colonizadora y la JON americano un proyecto no menos fantasmal de fracción colaboracionista de la burguesía auJUARISTI nación de naciones en el que, por decirlo a la matóctona. La fórmula resultó muy eficaz durante nera alquímica de Pérez Rubalcaba, las nuevas realidalas guerras de liberación, pero no logró mantenerse des nacionales se fundirían en el crisol erótico de una en la fase posterior de independencia nacional, caracEspaña reconciliada con sus moléculas. El esquema, laterizada por regímenes de partido único con asesino mentablemente, se descose al primer meneo. Para naal frente. En España, la difundió la extrema izquierda cionalistas vascos y catalanes, el imperio opresor es Esmaoísta, fuente lejana del zapaterismo. Pero sigue paña, no los Estados Unidos, y la burguesía colaboraciosiendo ETA, sin duda, la expresión más acabada de nista abarca casi la mitad de la población (aunque esto aquella triquiñuela de guerra fría concebida para los último no sea tan grave a la luz de la doctrina de Fidel) arrabales tercermundistas, cuya aplicación a una soAhora bien, donde las expectativas de Rodríguez se ciedad industrial como la vasca sólo produjo terrorishan probado claramente ingenuas es en el aspecto de mo y mafia. las relaciones, teóricamente fraternales, entre los naVilipendiado incluso por los países comunistas al cocionalismos revolucionarios. Ya que no la historia nocerse la magnitud del genocidio camboyano, el namundial del siglo XX, rebosante de ejemplos, las reciencionalismo revolucionario pareció esfumarse definitites zapatiestas hidráulicas entre las naciones de la navamente de la Historia en los años ochenta del pasado ción de naciones habrían debido poner sobre aviso al siglo. Sin embargo, la vieja fórmula estalinista resurgiPresidente, pero ni por esas. Lula ha reaccionado al ría de sus últimos rescoldos en Hispanoamérica. En plante de Evo Morales como un verdadero nacionalista un libro apasionante, Tumbas sin sosiego (Premio Anarevolucionario. Rodríguez, como un imperialista con grama de Ensayo, 2006) Rafael Rojas ha descrito el gimala conciencia (o sea, un chollo: así lo han visto siemro castrista de 1992 hacia el nacionalismo revolucionapre Morales, Chávez, Castro y toda la banda) Y menos rio y sus consecuencias en la representación oficial del mal que ha enviado a Bolivia a Bernardino León. Aunpasado cubano. Tal mutación ideológica repercutió a que parezca mentira, había opciones peores. Leire Pasu vez en los populismos de la América de lengua espajín, sin ir más lejos. ñola y portuguesa, que, huérfanos de la referencia so- Q UIZÁS no sea casualidad que, en coincidencia con la trapatiesta que se traen Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz- Gallardón sobre la remodelación del eje Prado- Recoletos, uno de los problemas artificiales con los que nos divertimos en Madrid, el Paseo de Recoletos luzca quince esculturas de Robert Indiana. Robert Indiana, nacido Clark Robert, es uno de los pintores y escultores clave del arte pop norteamericano y tiene dicho que en Europa los árboles brotan por todas partes mientras que en América las banderas y los rótulos publicitarios ocupan el lugar de los árboles. Las esculturas de Indiana, como su pintura, juegan frecuentemente con la palaM. MARTÍN bra LOVE y, de hecho, lo FERRAND que le lanzó a la fama mundial fue uno de sus cuadros, con la O torcida, que se consagró como icono definidor del pop. Algo parecido en su rango a la Marylin de Andy Warhol. En una operación de síntesis artística, a propósito de las airadas y razonables protestas de Carmen Cervera, viuda del barón Thyssen, Aguirre y Gallardón han convertido los árboles en insignias, en bandera, y a banderazos andan por un quítame allá un plátano del paseo. Por cierto, que estos plátanos, sus abuelos, eran los que daban sombra al ágora griega y, en curioso simbolismo, después de haber sido el árbol más frecuente en las calles de Barcelona, van desapareciendo de la gran capital mediterránea como en alegoría de renuncia al diálogo y al pensamiento. Aguirre y Gallardón, posiblemente las dos figuras de mayor fuste en las filas del PP, se comportan según la más clásica tradición de la derecha española y, en el divertido caso que ahora les enfrenta, conseguirán como único beneficio el que les corresponda a sus próximos adversarios electorales en las correspondientes listas del PSOE. Siempre ha sido y es así. La derecha acomplejada- ¿por qué? -trata de halagar a la izquierda y, mal rodeada y peor aconsejada- -analícense los equipos de la presidenta y el alcalde- se enfrenta al ejercicio del poder, cuando le toca, como una manera de tener razón algo que no sé muy bien en qué consiste; pero que, sin proporcionar alegría, ni éxito, ni riquezas, alegra mucho a los líderes conservadores que, para disimular, tienden a definirse como liberales. Indiana, en un gesto de cortesía para su exposición en Madrid- -auspiciada por radio Kiss FM- ha realizado una de sus grandes piezas, de más de cinco toneladas de peso, con la palabra AMOR y, a mayor abundamiento efusivo, las monumentales letras se perfilan con los colores de la bandera nacional española, el rojo y el gualda. Se ve que, en su entendimiento norteamericano de los árboles, nos sospecha un patriotismo que, desgraciadamente, brilla por su ausencia mientras el diseño o la incapacidad socialista- -no lo sé- -descoyunta España y el PP aprovecha la circunstancia para armar bronca. El Señor nos ampare. ¿Q -Hagamos una relación de las cuestiones no negociables con ETA, para que los terroristas sepan cuáles son por las que estamos dispuestos a transigir.