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56 Cultura SÁBADO 6 5 2006 ABC Médem finaliza en Nueva York el rodaje de su Caótica Ana Ibiza, Madrid y Fuerteventura, tiene como protagonista a Manuela Vellés, de dieciocho años, sin experiencia cinematográfica MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. Desde el momento en que se sumerge en el guión de una película, Julio Médem no está para nadie. Se acabaron los festivales, las tertulias y mucho menos la interrupción de la prensa en el rodaje. Mi trabajo exige mucha concentración defiende. Por eso el que esta vez haya permitido que le visiten los corresponsales españoles en Nueva York durante la filmación de las últimas escenas de Caótica Ana es un síntoma inequívoco de que se siente confiado con el trabajo. El director admite que cuando empezó el rodaje más largo y más caro que haya hecho nunca, con una actriz totalmente novel- -Manuela Vellés, una inexperta joven de dieciocho años- estaba muerto de miedo Desde entonces han transcurrido doce semanas intensísimas que el equipo ha pasado en Ibiza, Madrid, Fuerteventura y Nueva York, para concluir la semana que viene en Arizona. El miedo era que la joven se viniera abajo, víctima de tanta presión o fuese incapaz de salvar los muchos retos que le ha ido poniendo el director, de 47 años, conocido por escarbar en la psicología de sus personajes para hacer poesía en el cine. b La película, que se ha rodado en Manuel Longares: Cuando dimites de la vida te sale la mejor literatura En su novela Nuestra epopeya huye de los rasgos social- realistas que hemos pasado de la cartilla de racionamiento a la opulencia y aquí, en España, nos falta educación para la riqueza ANTONIO ASTORGA MADRID. Cuando dimites de la vida te sale la mejor literatura y Manuel Longares decidió presentar su irrevocable renuncia y se puso a escribir. El resultado es una estupenda obra, un espejo en el camino donde la ficción se vive en el interior secreto de un pueblo, de un barrio, de una ciudad, del extranjero. Longares publicó su primer libro hace veinticinco años- La novela del corsé que ahora se va a reeditar- al que siguió Soldaditos de Pavía (1984) y Operación Primavera (1992) tres relatos que constituyen el primer ciclo del autor: La vida de la letra El segundo arrancó con Romanticismo (2001) premiada con el Nacional de la Crítica, y prosigue con Nuestra epopeya (Alfaguara) Entremedias, un libro de relatos, Extravíos Tardé un mes en escribirla y cinco años en darle el apunte final- -explica Longares- Es la epopeya colectiva de la gente humilde, que transita del pueblo a la gran ciudad, de allí al extranjerio y regresa a su localidad con algo de calderilla en el bolsillo. De repente nos hemos hecho ricos y nos hemos olvidado de que éramos pobres En colmenas de suburbio, en caserones rústicos, en torno al fuego de campab El escritor sostiene el piano se entremezclan. Sólo con la ficción se llega a la realidad, por eso los personajes tienen que ser inventados El escritor no cree en el compromiso, y aclara que Nuestra epopeya no es una novela política: Es una obra literaria. El compromiso es el dogma. No tengo ningún derecho a soltar juicios, opiniones que puede expresar otro contemporáneo mío Longares es, además de un magnífico escritor, un ávido lector, que ha bebido en las obras maestras de Pío Baroja o Pérez Galdós, tipos fantásticos que te enseñan a vivir lo que te dicta la vida en Eça de Queiroz, sublime en la literatura anglosajona, francesa y rusa. He sido periodista. He trabajado en la edición de textos y lo mejor de mí ha salido cuando he dimitido de la vida. El periodismo no me ha servido para escribir mis libros. He asistido a la degradación de la Literatura por el Periodismo En la epopeya que narra Longares, la generación que pedía la luna recibía carretera y manta. Impulsada por la miseria, esa generación abandonó su pueblo, su trabajo, su hogar, emigró al extranjero hace más de medio siglo y retornó al lugar donde vino al mundo con la lección bien aprendida Se trata de la evolución trascendental del siglo XX. En la gloria eterna cesan las envidias y ni discutimos de política ni adoctrinamos a la fuerza. La mano que enseñó la letra con sangre, hoy pinta garabatos de fina estampa... Baroja, Galdós y Eça de Queiroz Manuel Longares ABC mento o junto a la chimenea de una comuna, compartían con sus camaradas unas ideas, unas músicas. Con ellos trataban de la revolución inevitable, se expresaban los hombres mientras las mujeres escuchaban, les servían, les sostenían en perfecto estado de revista, abengadamente los preparaban para que abanderasen la humanidad sin deudas En el alambre del infierno Manuel Longares, perteneciente a esa generación llamada del hambre piensa que nos falta un poco de educación para la riqueza. Hemos pasado de la cartilla de racionamiento a la opulencia y en España nos falta educación para la riqueza Novelista urbano, Longares ha querido huir de los rasgos social- realistas en su relato: Eso ya se ha contado. La narración persigue al diálogo como en una sonata el violín y