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ABC SÁBADO 6 5 2006 25 El director de la CIA dimite y se suma a la campaña de limpieza que lleva a cabo la Administración Bush El vicepresidente de Bolivia asegura que el decreto de nacionalización no es negociable Una remodelación para cortar con los escándalos y la guerra de Irak Margaret Beckett será la primera ministra de Exteriores en la historia británica b El cuestionado titular de Inte- rior, Charles Clarke, sale del Gobierno y el hasta ahora ministro de Exteriores, Jack Straw, pasa a jefe del grupo parlamentario E. J. BLASCO LONDRES. Blair no quiso que el titular sobre el descalabro laborista en las elecciones durara demasiadas horas y se apresuró a un cambio de Gobierno con el que recuperar la iniciativa política y mediática. Con su mayor remodelación gubernamental desde que en 1997 llegó al poder y que ha afectado a nueve departamentos, Blair buscó ayer escenificar un nuevo comienzo que le permita recuperar imagen y dignifique su última etapa como primer ministro. Con ese propósito de lavar lo que de empañada está su figura, Blair afrontó una de las decisiones más sorprendentes de ayer: la sustitución de Jack Straw como ministro de Asuntos Exteriores. Straw estaba demasiado unido a la guerra de Irak como para que Blair logre distanciarse de un conflicto que tanto ha marcado su estancia en el poder. El hasta ahora titular del Foreign Office pasa al puesto de jefe del grupo parlamentario, que también se sienta en el Gabinete, y es sustituido por Margaret Beckett, que venía ejerciendo de ministra de Medio Ambiente. Beckett, de 63 años, es la primera mujer en ocupar la política exterior en la historia británica. Tras militar en el ala izquierdista del partido y haber sido contrincante de Blair por el liderazgo laborista en 1994, desde hace tiempo había ido entrando en el círculo más estrecho del primer ministro. El gran damnificado de la remodela- REUTERS AP De todos modos, precisó que el BNP ha conseguido otros puestos a costa de los conservadores. Esto es una revuelta contra la élite política liberal por parte de la gente trabajadora señaló. Otros grupos minoritarios también experimentaron ligeros progresos, como el Partido Verde, que añadió 16 concejales a los 72 que ya tenía. Por su parte, Respeto, una formación de protesta liderada por el polémico ex laborista George Galloway, pasó de uno a 11 representantes. La participación del 36 por ciento, tres puntos por debajo de la registrada en las municipales de 2004, benefició a los partidos pequeños, aunque sobre ellos siempre pesa el sistema electoral mayoritario, por el que para lograr un concejal deben ser la primera fuerza en una circunscripción. El nuevo Ejecutivo Los nombramientos Exteriores: Margareth Beckett Interior: John Reid Educación: Alan Johnson Transportes: Douglas Alexander Medio Ambiente: David Miliband Gobierno Local: Ruth Kelly Defensa: Deff Browne Comercio: Alistair Darling Grupo parlamentario: Jack Straw Secretario para Europa: Geoff Hoon Siguen en su cargo Viceprimer ministro: John Prescott Sanidad: Patricia Hewitt Trabajo: John Hutton Cultura: Joessa Powell Irlanda del Norte: Peter Hain Hacienda: Gordon Brown ción fue el ministro del Interior, Charles Clarke, que no ha podido sobrevivir al escándalo de los más de mil extranjeros salidos de la presión en los últimos nueve años sin que se estudiara su deportación. Ha sido sustituido por el que era ministro de Defensa, John Reid. Hacía sólo dos días que Blair presentó a Clarke en el Parlamento como la persona idónea para resolver la situación de las prisiones, pero ayer le despidió sin contemplaciones, para enfado del afectado. Ya fuera del Gobierno, el cesado expresó su desacuerdo con la decisión del premier pero aseguró que la acataba fielmente. El otro miembro del Ejecutivo especialmente dañado por los últimos escándalos, el viceprimer ministro, John Prescott, conserva su puesto, pero sólo nominalmente, pues gran parte de sus competencias pasan a un nuevo departamento dedicado al gobierno local. Este último pasa a ser dirigido por Ruth Kelly, cuya gestión en Educación había sido cuestionada. Blair ha considerado que el lío de faldas de Prescott no era motivo suficiente para prescindir de alguien esencial en su relación con el Partido Laborista, del que Prescott es vicelíder. Además es pieza clave en su labor de mediador entre Blair y Gordon Brown, que sigue como ministro de Hacienda. El reparto de puestos atiende a un equilibrio entre el bando de Blair y el de Brown, y supone la promoción de algunos jóvenes valores, como David Miliband (Medio Ambiente) y Douglas Alexander (Transportes) Además de los nombres ya señalados, entran en el Gabinete o cambian cartera Alan Johnson (Educación) Des Browne (Defensa) y Alistair Darling (Comercio e Industria)