Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 SÁBADO 6 5 2006 Internacional Tony Blair anuncia un amplio cambio de Gobierno tras la derrota en las municipales Los tories consiguen su mejor resultado desde 1992 y se confirman como alternativa Nacional Británico (BNP) dobla su presencia local y despierta la inquietud en los medios políticos, aunque sólo tiene 44 concejales en todo el país EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Tony Blair intentó ayer parar el golpe de la clara derrota electoral de su partido en las municipales, en las que quedó en tercer lugar, con una inmediata remodelación del Gobierno, mucho más rápida y amplia de lo que se había pronosticado. La obtención del 26 por ciento de los votos y la pérdida de más de 300 concejales, con ser desastrosa, iguala el retroceso experimentado en las elecciones locales de hace dos años, lo que al parecer de Blair le da algo de oxígeno para procurar zafarse de las presiones para que ponga fecha a su retirada. Ha habido catástrofe, pero el Partido Laborista no se ha fundido, lo que habría dejado sin maniobra a Blair. Está por ver, de todos modos, que la remodelación vaya a acallar las continuas especulaciones sobre su futuro en el año o año y medio que posiblemente le queda en Downing Street. Si para Blair el resultado de los comicios es similar al de 2004, que no impidió su victoria al año siguiente en las generales, muchos dirigentes laboristas indican que el partido está en un constante descenso y, lo que es más grave, asiste a un inequívoco ascenso de los conservadores. Así lo advirtió ayer el impaciente sucesor y ministro de Hacienda, Gordon Brown, quien indicó que los ciudadanos habían dado un tiro de aviso Brown dejó deslizar que mantendrá conversaciones con Blair durante el fin de semana con el propósito de analizar el camino que hay por delante, aunque se cuidó de pedir que el premier haga las maletas. El triunfo conservador supuso el mejor resultado de los tories desde 1992, cuando estaban en el Gobierno, y alcanzaron el 40 por ciento de los votos, a escasos puntos del umbral del 42 por ciento que se juzga necesario para llegar al Gobierno. Se trata de un claro respaldo al liderazgo de David Cameron en su primera cita con las urnas desde que el pasado mes de diciembre se hizo cargo del partido. b El xenófobo Partido ABC El avance del Partido Conservador, que sumó 300 puestos a los que ya tenía y el poder en otros 11 consejos locales (frente a los 18 perdidos por los laboristas) fue especialmente notorio en Londres. En la capital, los tories asumieron el control de siete nuevos distritos, algunos de ellos gobernados por los laboristas desde los años 70. Ascensión conservadora También importante para los conservadores es que los beneficiarios de la caída laborista han sido ellos y no los liberal- demócratas, lo que indica que el electorado está dipuesto a una alternativa en el Gobierno y no sólo a castigar a Blair con un voto transitorio al tercer partido británico. Menzies Campbell, nuevo en el liderazgo del Partido Liberal- Demócrata, vio cómo su formación se estancaba, sin apenas ganancias en concejales y con un ligero declive de tres puntos respecto a las municipales de 2004, con un 27 por ciento de los votos, por encima de todos modos de los laboristas. La progresión tory estuvo empañada por la no consecución de ningún re- El líder conservador, David Cameron, en un acto público ayer en Londres presentante en grandes ciudades del norte de Inglaterra, como Manchester, Liverpool y Newcastle, donde los conservadores necesitan una mayor penetración para poder llegar al Gobierno en las generales, estimadas para 2009. Es un paso adelante muy importante. Donde los laboristas se están colapsando nosotros estamos construyendo, pero aún queda mucho por hacer reflexionó Cameron. En su opinión, las urnas marcan el comienzo de su carrera a Downing Street. En relación al amplio cambio de Gobierno llevado a cabo por el primer ministro, Cameron comentó que lo que necesita el país no es una remodelación, sino un recambio El resultado electoral concuerda con el sentimiento general contrario a Blair expresado en la última encuesta, realizada los días previos a las municipales. Para el 36 por ciento de los británicos, el líder laborista debería renunciar inmediatamente. Otra de las noticias de la jornada fue al avance experimentado por el xenófobo Partido Nacional Británico (BNP) Esta formación dobló el número de concejales, si bien quedó por debajo de las estimaciones más alarmistas, que apuntaban que podría pasar de los 20 que tenía a unos 70. Finalmente se quedó en los 44, al sumar ayer 24 puestos en el recuento. Aunque la fuerza municipal del BNP- -que no tiene representantes ni en el Parlamento nacional ni en los regionales- -es bien reducida si se tiene en cuenta que en Inglaterra existen un total de 20.000 concejales y que el partido ayer ganó sólo 24 de los 4.360 en juego, el especial éxito logrado en un distrito de Londres ha sido recibido con preocupación por los analistas. Ha habido catástrofe, pero el partido de Blair no se ha fundido, lo que le habría forzado a presentar ya la dimisión Los tories asumen el control de distritos gobernados por los laboristas desde los años 70 Reacción laborista Resultados electorales Concejales -Total Conservadores Laboristas Liberal- Demócratas Otros Sin mayoría absoluta 316- 319 2- 2 240 909 1.830 1.439 Consejos locales -Total 11- 18 0 6 0 66 Infografía ABC 68 29 13 En Barking y Dagenham, en el este de la capital británica, zona con una fuerte presencia de inmigrantes y tradicionalmente domininada por los laboristas, el BNP se convirtió en la segunda fuerza política al ganar 11 puestos, sustraidos directamente al partido de Blair. Fue precisamente en este distrito donde durante la campaña una parlamentaria laborista alertó del posible ascenso del BNP, originando un amplio debate nacional. Ahora su partido estima que aquellas apreciaciones no hicieron más que alentar el voto hacia la formación xenófoba y está estudiando una acción disciplinaria contra la dirigente. El hecho de haber conseguido por primera vez la segunda posición en un distrito, llevó ayer al líder del BNP, Nick Griffin, a lanzar mensajes triunfalistas. Indicó que los electores no se han movido por razones racistas, sino que han querido pegarle fuerte al Partido Laborista de la manera políticamente más incorrecta