Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 SÁBADO 6 5 2006 Nacional El PSC asume que el no de ERC al nuevo Estatuto obliga a un adelanto electoral Mientras Maragall y Carod se empeñan en salvar el mandato, PSC y CiU inician un acercamiento testigo de la ruptura definitiva entre Puigcercós y Carod, quien admitió ante la prensa su incomodidad con el no al Estatuto ÁNGEL MARÍN M. ANTONIA PRIETO BARCELONA. Con el único objetivo de complacer a su militancia y frenar la rebelión de las bases, la ejecutiva de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) anunció ayer que pedirá el no en el referéndum del Estatuto que se celebrará el 18 de junio. El precio, según admiten los propios dirigentes republicanos, será el Gobierno de la Generalitat. El Partido Socialista de Cataluña (PSC) estaba dispuesto a pasar por alto el voto nulo que la dirección republicana decidió hace ocho días puesto que, a efectos prácticos, se trata de una opción que no modifica el resultado del referéndum. Pero entre el voto nulo y el no media un abismo que el tripartito, desnortado y dividido, es incapaz de sortear. Miquel Iceta y Manuela de Madre, pesos pesados del socialismo catalán, reconocieron ayer que el no de ERC al Estatuto es un hecho de enorme gravedad y expresaron su apoyo al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, para que adopte las medidas que considere oportunas en un momento tan trascendente Tanto el PSC como el socio minoritario del tripartito, ICV, temen que una elevada abstención, sumada al no de ERC y del PP, desvirtúen no sólo el referéndum, sino el propio Estatuto, que vería la luz herido de muerte. A estas alturas, sólo Maragall y el líder de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, se sienten capaces de agotar la legislatura, pero ambos carecen de peso dentro de sus respectivos partidos, que les consienten las salidas de tono por su condición de líderes electorales. En su feroz enfrentamiento con Carod, que ayer se trasladó a la reunión de la ejecutiva, el número dos de ERC, Joan Puigcercós- -artífice, junto al socialista José Montilla, del Pacto del Tinell- -empieza a asumir la voluntad de la militancia de ERC, que reclama elecciones anticipadas, traicionada como se siente por Maragall y por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. b La ejecutiva de ERC fue ayer ABC En un último y desesperado intento por salvar la legislatura, Montilla habría pactado con Carod la continuidad del tripartito al margen del resultado que arroje el referéndum del Estatuto, pero, incluso desde el propio entorno del ministro de Industria se admite que la situación es insostenible y que Cataluña avanza hacia un adelanto de las elecciones, previstas, inicialmente, para el otoño de 2007. El aparato del PSC, que no se siente atado por las preferencias republicanas de Maragall, negocia discretamente con CiU la formación de un eventual gobierno de gran coalición, una posibilidad bien vista por los principales dirigentes de la federación nacionalista, Artur Mas y Josep Duran Lleida. Es la fórmula deseada, además, por la dirección del PSOE. Aunque un adelanto electoral en Cataluña supondría también un revés para el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que se empeñó a fondo en el proceso estatutario, los socialistas lo considerarían un mal menor si se consigue el objetivo final: deshacerse de ERC. Dirigentes socialistas consultados por ABC explican que Maragall no echará a ERC del gobierno catalán hasta una vez celebrado el referéndum. En cualquier caso, sea cual sea el resul- Carod y Puigcercós llevaron ayer su enfrentamiento a la ejecutiva tado, dan la legislatura por finiquitada. Si sale sí los consejeros de ERC tendrían que aplicar un Estatuto que rechazan y si sale no el tripartito, el mandato y hasta Maragall saltan por los aires exponía gráficamente un miembro del aparato socialista. El PSC ha convocado para el lunes una reunión extraordinaria de su ejecutiva. conoce la diversidad de formas críticas legítimas al texto del Estatuto y opta por el no como expresión de apoyo al texto aprobado por el Parlamento catalán el pasado 30 de septiembre, respetando otras posiciones que crean, a conciencia, que eligen lo mejor para Cataluña afirma la resolución aprobada ayer por la ejecutiva de ERC. El líder republicano admitió su apuesta personal por el voto nulo y confirmó también que el debate en la ejecutiva fue intenso El presidente de Esquerra sostuvo que como militante disciplinado acató el no, pero perso- Cambiar el sistema asambleario Carod reconoció que la decisión de pedir el no en el referéndum pretende preservar la unidad del partido y contentar a las bases. Esquerra re- DESCONFIEMOS DE MARAGALL MIQUEL PORTA PERALES E n el proceso de discusión y aprobación del nuevo Estatuto de Cataluña, Maragall- -sin liderazgo alguno- ha sido un objeto político no identificado. ¿Quizá ha jugado voluntariamente un papel institucional más allá del bien y del mal? No es eso. Durante el alumbramiento del Estatuto, Maragall ha sido un presidente oblicuo, ausente, cautivo de sus genialidades. Nadie- -ni su propio partido- -se ha fiado de quien incumple constantemente el principio de no contradicción. Pero, hete aquí que Maragall luce el palmito en el Senado afirmando que nuestro Estatuto no está pensado para dar la espalda a nadie que las relaciones han de basarse en la confianza constitucional y que, con el Estatuto, España gana en estabilidad y asegura su continuidad ¿Podemos confiar en Maragall y el nuevo Estatuto? Recomiendo la desconfianza activa. Desconfianza ante un político que lo mismo dice- -hemeroteca- -que España es un proyecto apasionante que sostiene que Cataluña es verdad, España es, más bien, un envoltorio Desconfianza ante un político que, al son del himno de Riego, señala que los valores de la II República inspiran el Estatuto. Desconfianza ante un político que pide a gritos la jubilación, que ha sido incapaz de cohesionar un tripartito- -penúltimo episodio del esperpento: el no de ERC al nuevo Estatuto- -a la deriva. Y desconfianza an- te un Estatuto que implica un cambio de modelo de Estado que conduce a una España desglosada. ¿Puede Zapatero confiar en Maragall y el nuevo Estatuto catalán? El presidente del Gobierno no debería confiar en un político amortizado que va de problema en problema hasta el desastre final; no debería confiar en un Estatuto que conduce a una España habsburguesa de incierto final. Cuando a Zapatero le caiga encima el carajal de la nueva España que- -por oportunismo o progresismo -está impulsando, cuando eso ocurra, quizá cambie la sonrisa beatífica por la mueca de asombro. O quizá no. Quizá era eso lo que buscaba. En cuyo caso, se demostraría que el problema en sí es ÉL. Rodríguez Zapatero. El heredero de aquel Fabio Cunctator que, para ganar batallas, evitaba el encuentro con el adversario.