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ABC VIERNES 5 5 2006 Espectáculos 63 je. Eso, y haber tenido un equipo sensacional, ayudó a que acabáramos dos días antes de lo previsto y bajo presupuesto. Y sí, Tom se alegró de esto último. Por lo demás, Industrial Light Magic ha hecho un trabajo estupendo. Hay tres veces más efectos especiales en esta película que, por ejemplo, en La guerra de los mundos pero la mayoría son invisibles. -Ya que le menciona, ¿cuánta libertad es capaz de dejar la mayor estrella de todos los tiempos cuando participa en un proyecto poniendo el dinero y dando la cara? -Tom siempre me dijo que ésta era mi película, pero yo no lo tenía muy claro. Sin embargo, todo el proceso estuvo basado en su confianza y apoyo hacia mi trabajo y mis decisiones, de modo que nunca pensé en posibles conflictos sino en la oportunidad que representaba para mí. Él aportaba ideas buenas; y, cuando no era así, lo aceptaba. Realmente estábamos en la misma línea, pensábamos en las mismas secuencias, incluso en las que íbamos a rodar semanas después. Era alucinante. No podía haber tenido alguien mejor, como actor y como productor. -Acostumbrado a crear personajes y ambientes propios, ¿sintió que la continuación de una saga limitaba su margen de maniobra? ¿Se debatió entre hacer algo muy personal o agradar a los incondicionales? -El principal motivo por el que estuve encantado con el proyecto desde que Tom me llamó era que, hasta entonces, no había visto en pantalla la versión de mis sueños de Misión Imposible Yo tenía muy claro cómo quería contar esta nueva historia, tanto que no volví a ver las dos primeras películas hasta que no acabé el guión y sólo he pensado en ellas como la referencia que ha forjado el carácter de Ethan. Son la memoria pasada del personaje. ¿Me equivoco si supongo que esas Cruise ciertas dosis de intiaportaba mismo son un oasis ideas buenas en medio de un roy cuando no, daje donde prima la lo aceptaba. espectacularidad y el ritmo? Realmente- -Pues sí, porque paestábamos ra mí las escenas en la misma más difíciles de rodar siempre son las línea aparentemente más simples, esas que atañen sólo a dos personajes en una habitación en la que tienes que crear complicidades y relaciones de amor, de amistad, de odio... Las escenas de acción siempre son un reto, pero son muy divertidas. Hubo algunos momentos intensos, porque Tom rueda todas sus secuencias personalmente, pero sabía que iban a funcionar. Viendo el trabajo previo de Brian de Palma y John Woo, pensaba: ¡Oh, Dios! No voy a ser capaz así que lo que intenté fue dar una emoción a cada secuencia a través de distintos recursos. Igual que cuando escribes utilizas ciertas palabras para ciertas emociones, cuando ruedas lo haces con movimientos de cámara: más contención, más improvisación... ¿Intuía también las maravillas que iban a decir de usted sus actores? Porque sus opiniones han sido unánimes: inteligente, divertido... -Umm, ¿de verdad? Bueno, lo que pasa es que me encanta el proceso de selección de actores y el trabajo con ellos. Lo que tiendo a pensar es: Si cuentas con buenos actores, déjalos hacer su trabajo Sólo es necesario darles un poco de información y sentarse a ver cómo la digieren y la convier Viendo el ten en interpretatrabajo ción. Eso es lo verdaprevio de deramente interesante de todo esto. PienBrian de Palma y John so en la secuencia del avión entre Tom Woo Cruise y Phillip Seypensaba que mour Hoffman y me no iba a ser recuerdo tapándome la boca para no gricapaz tar de contento, a pesar de lo dramático de la escena, viendo la electricidad que había entre ellos. -Después de componer un villano tan solvente y al que la película debe tanto, ¿no se le quejó Hoffman por darle una muerte tan veloz -Pues no sé si se quejó, pero es que estoy harto de que los malos siempre tengan muertes tan lentas. A Phillip le conozco desde 1989, ya trabajó con Tom en Magnolia y, ¿sabe? si él hace de villano en una película, yo siempre quiero verla. Estuvo muy bien tener a alguien tan fuerte para contrastar el increíble carisma de Tom, que se come a cualquiera. ¿Se comerá el previsible éxito de Misión Imposibe III al creador de culto de Perdidos o piensa volver a rescatar a sus náufragos? -Pues no tengo proyectos inmediatos, así que probablemente vuelva. De todas formas, mi socio ha llevado tan bien la segunda temporada que creo que está en buenas manos. Sólo espero que el que la segunda sea mejor que la primera sea coincidencia y no tenga que ver con mi ausencia. Misión Imposible III Philip Seymour Hoffman le echa un capote a Tom Cruise EE. UU 2006 Director: J. J. Abrams Intérpretes: Tom Cruise, Philip Seymour Hoffman, Michelle Monaghan E. RODRÍGUEZ MARCHANTE I: III es un título indescriptible, inescribible, indecible e incomestible: digamos, pues y sencillamente, Misión imposible. Una película de acción modélica, incluso con sus debilidades predecibles y sus chuminadillas incorregibles. Y una aparente contradicción: película tan fungible como perdurable. La trama es apasionante, aplastante, acongojante y bastante. Comienza con una gran escena entre ellos dos: Seymour Hoffman cara a cara contra Tom Cruise. El mejor villano posible (en su boca, las amenazas adquieren la textura de lo ya hecho, lo que provoca simple y llanamente certeza y miedo) contra ese chico con la misma cara de bueno de siempre y que en ese breve tiempo (la escena es corta y punzante) le ordena a su rostro al menos una docena de sensaciones y sentimientos que tú, recién llegado a la película, puedes ver y trastear con la misma facilidad que en el interior de tu armarito de baño. Terrible la tozudez con la que Hoffman cuenta diez. Sorprendente la manera que el rostro de Tom Cruise te comenta su desesperación, su miedo, sus cartas y artimañas, su amor, su fuerza, su debilidad, Hay en la su sumisión, su rebepelícula lión y su total entrega... acción Hay momentos desdesmenuzada lumbrantes, como el y de relojería tic- tac cronometrado antes y en lo que se podría denominar el golpe vadespués del ticano hay acción puente desmenuzada y de relojería antes y después del puente, hay sorpresas constantemente y una urgencia de principio a fin que le impulsa al espectador a ver la película con la lengua fuera. Curiosamente toda esa velocidad, ese apresuramiento de la trama (que viene magníficamente ilustrada en la promoción con una mecha encendida) se ve compensado con esa lentitud fría y grimosa del hielo con la que moja cada escena el malvado personaje que interpreta Hoffman. ¡Qué tío, no hay saco lo suficientemente bien cerrado en el que meterlo! El final es, cómo no, un final de película, con su pirueta y su media verónica al bien toreado espectador. Se sale de allí agotado, con la sensación de haberlo dado todo y de haber asistido a un perfecto entramado cinematográfico de principio a fin, lleno actores que se han ganado el sueldo y de profesionales que te han construido un universo paralelo. Y a cambio, apenas se te exige nada: aparte de algo de dinero y pasión, ni siquiera se te pide que seas tan listo como para creerte que tú necesitas otro tipo de alimento. M MENCIÓN ESPECIAL Bajo lo pegajoso de la etiqueta chica Cruise -y de un comentado parecido físico con su señora, Katie Holmes- -emerge una treintañera apenas entrevista en títulos como Infiel Sr. y Sra. Smith o la marginal y sorpresiva Kiss Kiss, Bang Bang Michelle Monaghan acompañó a J. J. Abrams durante la promoción española de la película de la que dice haber aprendido, sobre todo, a comprometerse con su carrera, y se ayudó de una explosiva vis cómica para salir airosa de su propia misión imposible: desviar la atención durante unos minutos de su papel de consorte de Tom para centrarla en su breve trayectoria (cinco años entre dejar Iowa como estudiante decepcionada de periodismo y subirse al carro de las superproducciones con estrella al frente) sus referentes en esto de la interpretación (Frances McDormand, El Padrino y Magnolias de acero y su plan de supervivencia, que pasa por protagonizar el debut tras la cámara de Ben Affleck en Gone Baby Gone y suplicar a los Farrely y los Coen por un papel en lo próximo que perpetren. Con tan pocas asas a las que agarrarse todavía es una incógnita que los méritos de Monaghan vayan más allá de los de su personaje en Misión Imposible III -llevar a un espía al altar (vale la capilla de un hospital) y lograr manejar una pistola como si fuera la linterna que guardamos en la cocina pero ella deja claro que está dispuesta a todo con tal de que no vuelvan a cortar sus escenas, como le ocurrió en Constantine y Syriana No sabremos qué no pasó entre ella y Keanu Reeves y George Clooney en aquellas dos, pero el secreto para contentar a Cruise sí lo confesó: lavarse mucho los dientes y comer mucho chicle. Michelle Monaghan, chica Cruise