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30 Internacional VIERNES 5 5 2006 ABC EL RETO IRANÍ: ¿Y AHORA QUÉ? os dirigentes iraníes son sofisticados, pero tienden a equivocarse. Creen que en el tema de su programa nuclear tienen todas las cartas en sus manos. Creen que Irán podría ser como Corea del Norte, un país al que se le permitió, por dejación, convertirse en potencia nuclear. Al mismo tiempo, que puede ser también como el Irak de Sadam, que jugó a la mentira y al desafío durante años con la ONU sin sufrir consecuencia alguna. Por último, creen que Irán es un pez demasiado grande para ser tragado con una intervención militar. Si el Irak post- Sadam es una pesadilla, atacar a Irán sería mucho peor. Pero debeRAFAEL L. rían pensárselo dos veBARDAJÍ ces porque podrían estar equivocándose. Al Baradei, acaba de presentar al Consejo de Seguridad de la ONU su informe en el que se concluye que Irán no está cumpliendo con sus obligaciones y que muy bien podría estar preparándose para desarrollar un programa de carácter militar. El Consejo ahora debe tomar nota de este informe, discutirlo y acordar las medidas oportunas. Es verdad que las posturas de los miembros permanentes no son idénticas a pesar de que ni a los occidentales, ni a rusos ni a chinos les interese un Irán atómico. Por eso Irán piensa que el Consejo de Seguridad se enzarzará en largas discusiones y que sus miembros sólo serán capaces de ponerse de acuerdo en unas resoluciones retóricamente condenatorias del régimen de los ayatolás, pero poco más. Sin embargo, el ejemplo de la ONU con Sadam, 17 resoluciones para nada, puede que no se repita. Por un lado los americanos no están dispuestos a que ese sea de nuevo el juego; por otro, el frente Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania se mantiene firme y convencido de que hay que presionar a Teherán, incluyendo sanciones que castiguen principalmente a los miembros del régimen. Las bravuconadas de Ahmadinejad, amenazando con el petróleo, puede que estén ya descontadas en los cálculos occidentales. Por un lado, Irán vende crudo pero importa refino porque carece de las instalaciones suficientes para garantizar sus necesidades de consumo. Cualquier manipulación del mercado sería un auténtico bumerán que acabaría por golpearles también. Por otro, los 12- 15 dólares de alza del precio que conllevaría el corte del suministro de crudo iraní ya han sido aplicados por las compañías previsoramente. Irán es demasiado importante como para jugar a ser Corea y existe la determinación internacional para que no siga el mal ejemplo de Irak. Está por ver que una acción capaz de eliminar su programa nuclear sea tan complicada como reconstruir todo un país. Seguramente no. Los iraníes son los más interesados en no equivocarse en esta ocasión. L El primer ministro israelí, Ehud Olmert, junto a la titular de Exteriores, Tzipi Livni, ayer en el Parlamento REUTERS Olmert recibe el apoyo del Parlamento para la anexión de parte de Cisjordania El extremista Lieberman desea la ejecución de los diputados árabes- israelíes ciará las nuevas fronteras con un Gabinete, el palestino, dirigido por terroristas y se preparará para hacer frente a Irán JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Cuatro ojos tendrá permanentemente activos el nuevo primer ministro israelí, Ehud Olmert, desde que el domingo se siente en la silla heredada de su mentor, hoy en coma, Ariel Sharón. Con el primero comprobará el diseño de las nuevas fronteras del Estado, su principal objetivo de aquí al año 2010, para lo que cuenta con la anexión unilateral de buena parte de Cisjordania. Con el segundo seguirá de cerca los avatares sociales que rodearán la actuación de un Gobierno en el que además de su partido, el Kadima, se incluye a los laboristas, los jubilados y los ultraortodoxos sefardíes del Shas. El tercero lo tendrá enfocado en sesión continua hacia Irán, la mayor amenaza en estos momentos por el desarrollo de su programa nuclear y las reiteradas declaraciones de los ayatolás de querer borrar a Israel del mapa, palabras y advertencias que no caen en saco roto ni en Tel Aviv ni en Washington. Y el cuarto lo utilizará, como siempre ha sido así en estas tierras, para vigilar de cerca a los palestinos, mucho más ahora que están b El Ejecutivo hebreo no nego- dirigidos por un Gobierno de terroristas con el que no tiene intención alguna de intercambiar siquiera un saludo manual en la distancia. Gobierno de coalición incierto Estos temas los abordó ayer ante la Knesset (Parlamento) Ehud Olmert, en la sesión de investidura de su Gobierno de coalición, que a última hora de la tarde recibió el apoyo mayoritario de la Cámara para ponerse manos a la obra. Horas antes, Lieberman, líder del partido de extrema derecha, Israel Nuestra Casa, a punto de sumarse al Ejecutivo de Olmert tras una negociación a la postre fallida, había provocado el escándalo del día al asegurar que esperaba que los diputados árabes- israelíes fueran ejecutados en el futuro por entrevistarse y colaborar con el enemigo, es decir con Hamás. La ardua tarea de Olmert pasa, en un primer momento, por garantizar la supervivencia de una coalición de Gobierno (67 diputados entre los 120 del Parlamento) con los pies de barro ya que, entre otras cosas, los diputados del Shas no le han El líder israelí recibió ayer el apoyo mayoritario de la Knesset para su plan de gobierno asegurado siquiera su voto favorable, tras unirse al Ejecutivo, llegado el momento de poner en práctica el Plan de Convergencia de Cisjordania. Así las cosas, Olmert no cesará de coquetear con los ultraortodoxos del Judaísmo Unificado de la Torah y con los pacifistas del Meretz para sumarles a la coalición y contar con un colchón más suave ante la posible caída de alguno de los partidos en principio aliados. Coqueteo que en ningún caso mantendrá con los palestinos, aunque no descarta una reunión con Mahmud Abbas, ex presidente palestino, cuando visite Washington a fin de mes. La anexión parcial de Cisjordania, bajo la coartada de evacuar a 70.000 de los 240.000 colonos asentados en tierras ocupadas, se realizará con el visto bueno, o no, no sólo de los palestinos sino de la comunidad internacional. Y es que Israel tiene un plan desde hace décadas (Ariel Sharón fue su último arquitecto) y no se detendrá hasta cerrar el círculo, sobre todo ahora que está tan cerca de hacerlo con la evacuación de Gaza, la finalización del muro ilegal de Cisjordania, la anexión de los grandes bloques de asentamientos judíos al Estado de Israel y la delimitación de unas fronteras, nuevas y definitivas, que asegurarán la mayoría judía y nada tendrán que ver con las existentes en 1967, que son, a la postre, las que reconoce la ONU y casi todos sus miembros.