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ABC VIERNES 5 5 2006 11 Vecinos de Antonio Banderas denuncian trato de favor de la gestora de Marbella hacia su chalé El Gobierno asegura que la Guardia Civil seguirá disfrutando del carácter militar y anuncia mejoras salariales Imaz exige al jefe del Ejecutivo que el PNV gestione la mesa de partidos M. M. MADRID. El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, fue ayer el tercer dirigente de esta partido que visita a José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa en el último mes, una muestra evidente del protagonismo que el Gobierno quiere conceder a los nacionalistas en el llamado proceso de paz La reunión de ayer sirvió para reafirmar el reparto de papeles según el cual Zapatero lleva el peso en esta primera fase del proceso para verificar el alto el fuego de ETA, y el PNV llevará buena parte del peso de la segunda fase: la de la conocida como mesa de partidos en el País Vasco. Ayer, Imaz comprometió ante Zapatero el apoyo expreso del PNV en la prioridad de acreditar que ETA pone fin a su actividad terrorista; pero dejó entrever que ni el PNV renunciará a exigir formalmente el fin de la política de dispersión de presos etarras, y por tanto, reclamará su reagrupamiento; ni permitirá que nadie salvo Ibarretxe monopolice la creación, gestión y funcionamiento de la mesa de partidos Además, Imaz dejó claro que al PNV no le importan tanto las reservas que pueda oponer el marco jurídico a la voluntad del pueblo vasco -así alude el PNV a la autodeterminación- como que haya un acuerdo político Ese acuerdo condicionará todo. A partir de ahí, siempre hay perchas legales que permiten que todo quepa en el marco jurídico, arguye el PNV. Imaz, que no quiso opinar sobre las afirmaciones hechas ayer por Arnaldo Otegi, repitió la receta del PNV: no impondrá en el País Vasco ningún proyecto que no cuente como mínimo con el apoyo que obtuvo en su día el Estatuto de Guernica; pero a la vez el Gobierno no podrá impedir en Madrid lo que decida la sociedad vasca. No imponer, pero tampoco impedir exigió. Rajoy sólo espera otro comunicado en el que la banda anuncie que abandona el terrorismo Reitera que Zapatero ya cuenta con su autorización para sondear a la banda terrorista b Los socialistas aceptan ahora no mezclar el próximo debate del Estado de la Nación con otras iniciativas para evitar que se contamine ABC MADRID. Mariano Rajoy defiende que la carga de la prueba está en ETA y no en el Estado de Derecho, por lo que es a la banda asesina a quien le corresponde dar otro paso y anunciar, mediante un nuevo comunicado, su voluntad de dejar las armas definitivamente Ésta es, a juicio del líder del PP, la cuestión prioritaria y no la controversia sobre el tipo de comparecencia parlamentaria del presidente del Gobierno para iniciar un proceso de diálogo con ETA. Lo único que estamos esperando es un comunicado de ETA que diga que ese alto el fuego es para siempre o que se disuelve como organización terrorista añadió en declaraciones a Radio Intereconomía, recogidas por Europa Press. Tras recordar que ésta es la cuarta tregua que decretan los etarras, invitó a distinguir entre que ETA haya declarado una tregua y deje de matar una temporada o se disuelva y deje de ser terrorista, y mientras no digan que van a dejar de matar definitivamente, el Estado de Derecho no debe cambiar nada de su política antiterrorista. Tras confirmar que ha hablado en varias ocasiones con el jefe del Ejecutivo desde el alto el fuego -aunque lamentó que hay asuntos que no han quedado aclarados como las cartas de extorsión a empresarios navarros- minimizó el formato de comparecencia de Zapatero por entender que el PP ya ha autorizado al Gobierno para que constate si ETA ha adoptado la decisión irreversible de dejar de matar. Para eso no necesita autorización porque la tiene recalcó. Tras añadir que desconoce qué otras informaciones puede dar el presidente a la Cámara Baja más allá de confirmar si los etarras abandonan la violencia, estimó que lo relevante será garantizar que no habrá concesiones políticas de ningún tipo y dijo echar de menos claridad y firmeza en los planteamientos de Zapatero sobre Navarra. Contaminar el debate IGNACIO GIL Imaz y Zapatero ayer en La Moncloa, antes de mantener la reunión En todo caso, el jefe del Ejecutivo mantiene su promesa de llevar al Parlamento el alto el fuego de ETA, aunque en las filas socialistas ya se admite la inoportunidad de mezclarlo con el debate sobre el Estado de la Nación puesto que lo contaminaría Así, se inclinan por dos sesiones parlamentarias diferenciadas. Además, objetan que para cuando se celebre el debate de política general (previsiblemente los días 30 y 31 de este mes) puede no haberse llegado al supuesto que recoge la resolución aprobada en el Congreso, esto es, que haya quedado constatada la clara voluntad de poner fin a la violencia. El propio portavoz del Grupo Socialista, Diego López Garrido, admitió ayer que por el momento, no se dan esas condiciones aunque no quiso descartar la posible coincidencia temporal de ambas citas.