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30 Internacional JUEVES 4 5 2006 ABC Las municipales de hoy en Inglaterra pueden poner calendario a la marcha del primer ministro británico si, como indican las encuestas, el Partido Laborista sufre un fuerte retroceso en las urnas Tiempo final para Blair EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. ¿Qué ocurre para que un primer ministro, avalado en las urnas de las generales hace apenas un año, se vea apremiado ya por su propio partido a marcharse? Probablemente se trate de una especificidad del sistema político británico, en el que las circunscripciones electorales unipersonales hacen que los diputados que más ven peligrar su puesto ante un posible descenso de su partido se movilicen para el recambio de líder. Margaret Thatcher ganó sus terceras elecciones en 1987, pero no pudo cubrir su último mandato: tuvo que abandonar el poder en noviembre de 1990 acosada por los dirigentes de su propio partido, que protagonizaron una revuelta interna temerosos de un hundimiento tory en las siguientes generales. El golpe situó como primer ministro a John Major, quien a pesar de un continuo declive aguantó hasta las elecciones de 1997, posiblemente porque los propios conservadores daban por inevitable la victoria laborista. Con Tony Blair parece repetirse la historia de Thatcher, con la que el premier británico gusta compararse. La Dama de Hierro estuvo once años y medio en el poder. Blair cumplió el martes nueve años ya en Downing Street, pero no podrá superar la marca de la líder conservadora. Lo haría si agotara su tercer mandato, pero nadie duda de que se marchará antes. La cuestión, ahora, es ponerle fecha a su retiro. soslayar la cuestión de la sucesión. La pérdida de algunas votaciones cruciales en el Parlamento ha puesto continuamente sobre la mesa la conveniencia de una pactada transición para que Gordon Brown, ministro de Hacienda y eterno candidato a relevarle, tome su puesto antes de las próximas generales, estimadas para 2009. Se complica el panorama La situación de Blair ha empeorado tanto, especialmente a raíz de los últimos escándalos, que ya no es dueño del calendario. Un serio revolcón en las municipales de hoy condenaría al premier británico a fijar una fecha para dar paso a Brown. En realidad, se trata de unos comicios parciales, que sólo tienen lugar en Inglaterra y además únicamente en 176 de sus 388 entes locales, que sólo renuevan alrededor de un tercio de sus puestos. Pero la debacle vendría a alertar sobre el fin del Si el laborismo pierde más de 300 representantes locales, el premier deberá ceder el paso a Brown Blair intentará salir del atolladero renovando su Gobierno, pero su margen de maniobra es reducido blairismo y el Partido Laborista comenzaría su revuelta para un pronto recambio de líder con el fin de evitar el colapso en las generales. Esto sucederá, según los medios locales, si el laborismo pierde más de 300 representantes locales, de los 1767 puestos que en estos comicios le toca defender. Se trataría de la peor derrota desde 1968, por debajo del 26 por ciento de los votos logrados en las municipales de 2004, cuando los conservadores lograron un 38 por ciento y los liberaldemócratas un 30 por ciento. La principal batalla está en Londres, donde se votan los consejos de sus 32 distritos (no se elige la Asamblea de Londres ni su alcalde) Los laboristas podrían perder nueve distritos londinenses, aunque tal vez ganen dos. Por su parte, los conservadores ponen en juego 1.508 cargos municipales, y 908 los liberal- demócratas. Un total de 234 corresponden a independientes y formaciones minoritarias. En cuanto a gobiernos locales sujetos hoy a votación, los conservadores controlan 57; los laboristas, 47; los liberal- demócratas, 12, e independientes, 59. En cualquier caso, Blair podría intentar salir del atolladero con una remodelación del Gobierno, pero su margen de maniobra es reducido, dado que pesos pesados del Ejecutivo están seriamente cuestionados. Y, en el supuesto de que el primer ministro opte por un equipo de nuevos valores, corre el riesgo de que éstos trasmitan una imagen de inexperiencia, sin la solidez necesaria para fortalecer su posición en el partido y frente a la oposición. Preparando las maletas Hasta ahora, el primer ministro ha venido controlando los tiempos de su carrera política. Él mismo anunció antes de las generales de 2005 que serían las últimas elecciones en las que participaría. No es que contara con una rápida salida de escena, sino que se trataba sobre todo de un recurso electoral para conseguir un tercer triunfo consecutivo en las urnas, a las que acudía lastrado por la guerra de Irak. Con una mayoría reducida a la mínima, Blair no ha podido en un año Londres anuncia una severa política de deportación de extranjeros condenados E. J. BLASCO LONDRES. En su último cartucho para intentar parar una hemorragia de votos, Tony Blair se presentó ayer en el Parlamento con un plan para endurecer la política de deportaciones. De acuerdo con las nuevas medidas, detalladas por el ministro del Interior, Charles Clarke, se establecerá la presunción de que todo extranjero condenado a prisión será deportado, reduciéndose las excepciones a circunstancias muy especiales. La nacionalidad de los detenidos se establecerá al principio del proceso judicial y su deportación será analizada antes de cumplir la condena. De acuerdo con el plan, se procurará que la sentencia sea ejecutada en los distintos países de origen. El Reino Unido está en negociaciones con el fin de aumentar la lista de 90 Estados con los que ya existe un acuerdo para la transferencia de condenados. Londres apoya además una directiva de la UE para la repatriación de presos comunitarios sin que se requiera su consentimiento. Los conservadores advirtieron de que el plan no salva la cara del Gobierno, ya que con la actual legislación, que da plena autoridad a Interior a proceder a cualquier deportación, podía haberse evitado el actual descontrol. Blair indicó que el sistema falla desde hace décadas, respuesta que fue calificada de patética por el líder conservador, David Cameron. El escándalo ha sucedido bajo su vigilancia y usted es responsable manifestó Cameron.