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106 Deportes ATLETISMO TRES JUGUETES ROTOS POR EL DOPAJE MIÉRCOLES 3 5 2006 ABC Marion Jones no entregó bien el testigo y Estados Unidos fue eliminado en el relevo corto en Atenas 2004, su último gran fiasco AFP En septiembre de 2000, en los Juegos de Sidney, llegó a su cenit. Apenas han pasado seis años y no puede haber caído más bajo por las sospechas de dopaje: no sólo casi nadie se acuerda de ella, sino que incluso se la ignora y vive entre la penuria económica y las depresiones Marion Jones, la caída de una diosa TEXTO: MANUEL FRÍAS Está vendiendo sus pertenencias, ningún promotor quiere contratarla para las principales reuniones, se ha separado de Tim Montgomery y mantiene múltiples conflictos jurídicos mica mencionada se ha hablado también de sobrepeso y depresiones. Mal momento para intentar volver a ser quien fue en un año, 2006, difícil para los atletas estadounidenses, ya que al no haber competiciones mundiales su forma de destacar se reduce a las grandes reuniones del circuito europeo. Pero desde que los organizadores decidieran no contratar a los sospechosos de dopaje, el nombre de Marion Jones está vetado. Y sin estas reuniones no habrá marcas que avalen a la última diva del atletismo. MADRID. Marion Jones no ha aparecido en una pista desde los pasados Juegos Olímpicos de Atenas, en agosto de 2004, y allí su actuación fue para olvidar: quinta en la final de longitud y descalificada en el relevo estadounidense 4 x 100 tras dar mal el testigo. Se la esperaba en el Campeonato Nacional de Estados Unidos, en junio de 2005, pero no participó, por lo que tampoco se ganó un puesto para el Mundial de Helsinki. Su vuelta estaba prevista para el pasado día 15, en Walnut, donde siempre ha sido una de las fijas. Nueva espantada. Todavía no está lista, en unas tres semanas estará preparada para volver manifestó sin más detalles su manager, Charles Wells. Las próximas citas están en Carson (21) y Eugene (28) en Estados Unidos. Pero ella no reaparece. En sus mejores tiempos era el buque insignia de la marca deportiva Nike y hoy todos los patrocinadores se van alejando de su estela. Entonces, su fortuna económica personal era incalculable y hoy se dice que está arruinada y que está vendiendo sus pertenencias para poder sobrevivir. En su apogeo se unió sentimentalmente a Tim Montgomery en 2002, otro proscrito, con el que tuvo un hijo, pero hoy esta unión también está rota. En sus años de esplendor cualquier entre- nador hubiese pagado por trabajar con ella y ahora mendiga poder entrenarse con alguno de los técnicos de prestigio que hay en Estados Unidos. Lo intentó con Bob Kersee, quien dirigió los destinos de Florence Griffith y que hoy lleva a la perla americana de la velocidad, Allyson Felix. Pero nada. Desde su espectacular renuncia a participar en el Campeonato Nacional en Estados Unidos, en junio de 2005, la prensa especializada comenzó a hacerse eco de múltiples chismes en torno a su persona y, además de la ruina econó- Tim Montgomery, arrestado por posible fraude bancario; Kelly White se retira al perder la ambición de competir Tim Montgomery, plusmarquista mundial de 100 metros en su época de esplendor y ex compañero sentimental de Marion Jones, y Kelly White también han quedado marcados para siempre por la mancha del dopaje. El primero, retirado del mapa deportivo desde 2003 y castigado con dos años de sanción por dopaje pese a no haber dado nunca positivo, ha sido arrestado por estar involucrado en un fraude bancario multimillonario y lavado de dinero. Él y sus cómplices están acusados de participar en una conspiración para defraudar a bancos depositando cinco millones de dólares en cheques robados, falsos y alterados. En el caso de Montgomery, se le acusa de depositar tres cheques falsos por un valor total de 775.000 dólares y de cobrar un pago de 20.000 por una transacción. El caso de Kelly White, campeona del mundo de 100 y 200 metros en París 2003 en ausencia de Jones, es diferente al de Marion. Mientras ésta pretende volver a la competición y nadie la quiere en sus pistas, Kelly ha decidido abandonar. El 17 de mayo se cumple la sanción con la que fue castigada. Tras el positivo que dio por modafinil (un psicoestimulante) en París 2003, perdió los dos títulos ganados allí y todas sus marcas desde el 15 de diciembre de 2000. Pese a todo, pudo seguir compitiendo, pero sin brillo. Su última aparición fue el 14 de mayo de 2004, en la reunión de Doha, y sólo pudo ser sexta en una carrera de 200 metros, con 23.42. En ese momento estalló el caso Balco y ella fue una de las atletas a las que le salpicó. Decidió colaborar con la investigación y en mayo de 2005 afirmaba que he sido como una cobaya y admitía haber consumido EPO y THG. Hoy, la situación personal de Kelly White ha cambiado. Con 29 años en sus anchas espaldas y después de estar los cuatro últimos señalada con el dedo acusador de todos, su futuro es incierto. Ya no tiene la ambición de volver a competir manifestó su abogado, Jerrold Colton. Separada y arruinada Y es que la vida- -la personal y la deportiva- -no ha sonreído a Marion Jones en todo este tiempo y las desgracias le han venido una tras otra. La comparación entre la atleta triunfadora de hace unos años con la que es hoy resulta sonrojante: en 2000 era la mejor atleta del planeta y hoy casi nadie se acuerda de ella porque desde 2002 no corre con asiduidad y sus marcas prácticamente ni se contemplan. Entonces era la atleta mejor pagada del mundo, a razón de 72.000 euros por carrera, y hoy ningún organizador la quiere contratar por las sospechas de dopaje que pesan sobre ella, a pesar de que nunca haya dado positivo en un control. Los organizadores europeos, los más potentes, no quieren arrojarse al vacío y esperan verla correr primero