Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 Madrid MIÉRCOLES 3 5 2006 ABC SE DICE SE COMENTA EL DELEGADO AGUANTA EL TIPO El delegado del Gobierno, Constantino Méndez, tuvo que aguantar ayer el tipo durante el acto del Dos de Mayo. Tras declarar en el juicio del caso Bono visto para sentencia, se mostró más bien frío y distante con la presidenta regional. Durante la parada militar tuvo que soportar el desfile de efectivos de las Bescam, brigadas de seguridad que tanto ha criticado y criticó ayer. Preguntado por un consejero sobre los ministros que acudirían al acto, contestó: Soy el único delegado del Gobierno al que el Gobierno no informa de sus previsiones Otro consejero comentó que se espera su dimisión en breve. MADRID AL DÍA TAMAYO Y SÁEZ, EN NOVELA Unos concejales tránsfugas apellidados Tamayo y Sáez traicionan a su partido político e impiden que pueda gobernar al no poder contar con sus votos. ¿Qué hay detrás de esa traición? ¿Recuerdan esa historia? El ex presidente de la Comunidad y escritor Joaquín Leguina presentará el próximo lunes su última novela policíaca, Las pruebas de la infamia basada en una trama política y mucho más que tiene una base real, aunque luego esté novelada. Ficción y realidad se mezclan en una historia que, escrita por Leguina y basada en unos acontecimientos que conmovieron Madrid, tiene el éxito asegurado. SIN NOVEDAD SEÑORA BARONESA MANUEL MARÍA MESEGUER altaba el acrisolado coraje de la presidenta de la Comunidad de Madrid, marquesa consorte por lo demás, para que la señora baronesa comenzara a respirar tranquila. Eso de que mientras yo esté aquí no se va a tocar un árbol del Prado ni de Recoletos tiene que llevar a los socialistas a reflexionar seriamente si de verdad quieren competir con la única oposición berroqueña que busca los calcañares del alcalde Ruiz- Gallardón. Coraje sobre coraje. Porque historia de coraje y empeño es la vida de la baronesa Thyssen- Bornemisza, de soltera Carmen (Tita) Cervera, viuda luego de Johnny Weismuller, el mejor Tarzán de todos los tiempos; pareja después del seductor Espartaco Santoni; viuda de uno de los mayores coleccionistas de arte y ella misma dueña de una colección de pintura extraordinaria pese a los aguijonazos de críticos exquisitos. Así que cuando la señora baronesa dijo que se ataría a un árbol para evitar la tala de 700 (o 30 o 19) ejemplares centenarios, a nadie le cupo duda de que llegado el caso, lo haría. Más que la retirada de su colección, la noticia La baronesa Thyssen se ata a un árbol puede ser uno de los titulares periodísticos más demoledores contra el urbanismo a palos del actual consistorio. Es comprensible que los responsables del gobierno de la ciudad se duelan porque se les llame arboricidas. Pero por mucho que se esté de acuerdo con las obras de refundación de Madrid, pareciera que todo deba ir a parar a nuestros bisnietos: las deudas y la sombra de los árboles. No eran centenarios los castaños que flanqueaban el final de la avenida de la Ilustración, ciertamente, pero algún decenio engordaba sus troncos. En su lugar, conforme avanzan las obras, aparecen larguiruchos y escuálidos plantones como lágrimas de madrileño cocido por el sol. ¿Recuerdan aquella canción, Sin novedad, señora baronesa Tras las incontables desgracias comunicadas a la señora, el estribillo la calmaba con ese no hay novedad que más parecía una burla que un bálsamo. La canción fue compuesta por el francés Paul Misraki, si bien con el título Tout va très bien, Madame la marquise Convendrán en que, como el alcalde no enmiende, ambas versiones les van al pelo a las corajudas damas de nuestra historia. F