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36 Madrid DÍA DE LA COMUNIDAD LOS ACTOS INSTITUCIONALES MIÉRCOLES 3 5 2006 ABC (Viene de la página anterior) de los árboles centenarios continuara. ¡Hay que salvar los plátanos como sea! espetó Aguirre a Juan Miguel Hernández León, uno de los arquitectos encargados del proyecto, en el besamanos de la recepción oficial. Gallardón alegó después que la Comunidad no conoce aún el proyecto, y cuando se lo trasladen a Aguirre, aseguró, lo apoyará sin duda porque es fantástico En el equipo de la presidenta, algún consejero se mostraba indignado por los planes del alcalde: Ningún proyecto puede suponer acabar con esos árboles que plantó Carlos III. ¡A quién se le ocurre! Entre los allegados del alcalde ocurría otro tanto: El proyecto era conocido y nadie dijo nada hasta ahora. A algunos les gusta llevar la contraria siempre, qué lo vamos a hacer El otro foco de interés estaba en los socialistas Rafael Simancas y Trinidad Jiménez, a quienes las encuestas se empeñan en dejar de nuevo en la oposición el año que viene. Simancas está tranquilo ante el proceso de primarias en su partido y cree que no habrá una candidatura sorpresa de última hora que le dé un disgusto antes de ser proclamado cabeza de cartel del PSOE en Madrid a finales de mes. Trinidad Jiménez se pone de mal humor cuando se le pregunta por su candidatura a la Alcaldía. No le gusta hablar de este asunto, está claro. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, la única representante del Gobierno de Zapatero que acudió a la recepción en Sol por la fiesta de la Comunidad, dio una respuesta que podría explicar esa actitud. En su opinión, Simancas será candidato del PSOE por descontado, pero para la Alcaldía de Madrid no tiene tan claro quién será el número uno: Se decidirá después del verano y es posible que en estos meses emerjan nombres para encabezar la candidatura al Ayuntamiento manifestó a ABC. ASI SE ANIMA EL CANAPÉ JUAN M. GASTACA S Di Stéfano, Medalla de Oro de la Comunidad, junto a Gómez Montejano huecos que las obras y las grúas de Fomento dejan libres en la Puerta del Sol para ver el desfile, en el que también participaron una batería- regimiento de artillería, agentes del Cuerpo Nacional de Policía en una sección motorizada y un escuadrón a caballo, y una unidad de la Guardia Civil. ERNESTO AGUDO ólo desde una acomodada posición de holgada mayoría absoluta- que no hace al caso ahora que la política transita por tiempos revueltos- podría entenderse la proverbial facilidad de Aguirre y Gallardón para enzarzarse en polémicas que parecen destilar esas inquinas contenidas disfrazadas de besos. El enésimo capítulo. Parece el cuento de nunca acabar. Quizá hasta empiece a resultar tedioso, aburrido. O tal vez peligroso, según quién y cómo lo mire. Ayer, ante la perplejidad del respetable, como ya ocurriera el Dos de Mayo del pasado año, en el PP madrileño volvieron a citarse las dos incorregibles maneras de ver la misma realidad bajo distinto prisma. Como si en el fondo, desde el Ayuntamiento y la Comunidad parecieran buscar un pretexto para animar el canapé y la copa en el patio de Sol. Ayer le tocó el turno a los árboles de Prado- Recoletos con la baronesa Thyssen de por medio. Se antoja una predicción: si nadie lo remedia, esta discusión de acera será portada rosa e imagen de tomate y entonces alguno (a) se llevará las manos a la cabeza porque el ya conflicto, que no la tala, se les habrá ido de las manos. Y, claro, 2007 estará más cerca. El flamenco, en Sol Simancas, por cierto, ya piensa en cambiar esta fiesta de la Comunidad. Quiero que sea más popular, en la calle, en los pueblos, que llegue a todas partes explica. Este año, los actos en la Casa de Correos han tenido una novedad, pues el flamenco ha sustituido a la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, que ponía el colofón siempre a la entrega de Medallas y a los discursos oficiales. Un día, Aguirre conoció a la cantaora gaditana Rocío Ruiz en el Conservatorio de Getafe, y se quedó prendada por su cante. Tanto que la fichó de inmediato para el día grande de la Comunidad. A Aguirre se le iban ayer los pies, y las palmas, mientras escuchaba cantar a Rocío, a quien luego llenó de piropos: ¡Eres una fenómena, qué maravilla! Quien también disfrutó de lo lindo, pero por otro motivo, fue el consejero de Justicia e Interior, Alfredo Prada, al ver participar en el desfile por la Puerta del Sol a 181 alumnos de la Academia de las Brigadas Especiales de Seguridad (Bescam) ese plan de seguridad que ha puesto en marcha, pese a las críticas del delegado del Gobierno, Constantino Méndez. Cientos de madrileños llenaron los En el acto se interpretaron el Himno nacional y el autonómico, y se hizo una ofrenda floral a los héroes del 2 de Mayo y a las víctimas del 11 de Marzo. Además de la Medalla de Oro a Di Stéfano, la presidenta Aguirre entregó la Medalla de Plata de la Comunidad a los doctores Juan Francisco del Cañi- zo y Juan José Rufilanchas; los empresarios Jesús Salazar del Río y María Dolores Fernández Barrios; el grupo VIPS; el Círculo Catalán de Madrid; el director educativo Justo León; la vendedora ambulante Encarnación Ortega; el biólogo Javier Castroviejo y la religiosa Pura Costa. Encarnación, excelentísima verdulera Cuando Esperanza Aguirre visitó Mercamadrid a eso de las cinco y media de la mañana hace unos meses, Encarnación Ortega, verdulera y frutera de profesión, le salió al paso y le dijo: ¡Ya era hora que los políticos se ganen el sueldo y vengan a ver a la gente trabajadora! Y añadió algo más: A ver si además de premiar a la gente famosa os acordáis de la gente humilde y nos dais un premio alguna vez La presidenta se interesó por ella y descubrió una historia de novela; una mujer que comenzó a trabajar con ocho años, recogiendo aceituna en su tierra, en Jaén, que llegó a Madrid con 12 a con unas tijeras. Otro de sus hijos lleva 26 años entre rejas, según explica, por motivos inconfesables manchados de sangre, que ella exculpa por completo. Es la madre coraje, tenéis que llamarla así dice uno de sus ocho hermanos. Toda su familia vive en Vallecas, ¡dónde vamos a vivir si no! Ayer, Encarnación era una mujer feliz, con la Medalla de Plata de la Comunidad que le acababa de entregar Aguirre. ¿Ves como también premiamos a las verduleras? le dice la presidenta. Verdulera, pero en el buen sentido contesta muy digna ella, que ya tiene tratamiento de excelentísima Encarnación, a la izquierda, con más premiados ERNESTO AGUDO servir y que hace más de 30 años que acude a Mercamadrid para comprar fruta y verdura y venderla por los barrios de la capital. Dios se olvidó de poner una pared entre el día y la noche, y así estamos ahora, sin dejar de trabajar ni un momento porque el día se confunde con la noche comenta. Encarnación tiene nueve hijos, cuatro de ellos metidos en drogas. Otro murió en la peluquería de una prisión, a manos de otro preso que se vengó de él