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ABC MIÉRCOLES 3 5 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA EL RÉGIMEN ANDALUZ NO de los dos grandes fracasos de la autonomía andaluza- -el otro es la sustitución del viejo régimen de dependencia por un nuevo sistema clientelar al servicio del Partido Socialista- -ha sido su incapacidad para erradicar los localismos y construir un sentimiento de identidad con un mínimo arraigo de pertenencia comunitaria. En un territorio del tamaño de Portugal, con ocho provincias mal articuladas entre sí y con dos grandes ciudades por encima del medio millón de habitantes, la Junta ha naufragado clamorosamente a la hora de lograr una cierta unidad regional, sumergida bajo una epidemia de agravioscomparativos y fobias internas. Yo he visto abuchear a unos costaleros de Cádiz por llevar unaproIGNACIO cesión al estilo sevillano CAMACHO y en Málaga colgaban pancartas de Madrid 2012 cuando Sevilla aspiraba a organizaresa Olimpíada. El crecimiento malagueño ha provocado la animadversión de Granada y la suspicacia de otras provincias costeras, mientras la capitalidad sevillana motiva un verdadero recelo general. El Gobierno autonómico no sólo no ha promovido la unidad, sino que se ha enredado en los taifas a través de complejos sistemas de cuotas de poder provincial. En estas condiciones, Andalucía es objetivamente cualquier cosa menos esa chistosa realidad nacional con que pretende consagrarla su Estatuto. Después de 25 años de autogobierno, apenas si es una amalgama de realidades locales, en la que el verdadero nacionalismo apenas ha superado jamás un cinco por ciento de votos. Sin embargo, la trampa va a funcionar porque se trata sólo de un subterfugio político. Si hay algo que los socialistas andaluces tienen claro a estas alturas es su absoluto dominio del escenario de la autonomía, basado en una concienzuda permeabilización del tejido social con métodos neocaciquiles y un intenso control de la propaganda. Con la ya famosa treta estatutaria, Chaves emite a su electorado el tranquilizador- -y falaz- -mensaje de que Andalucía no va a ser menos que Cataluña, y desactiva la razonable inquietud surgida en muchos ciudadanos ante la evidencia de un nuevo ventajismo catalán. Pero, sobre todo, ha encontrado la fórmula de dejar al PP fuera de cualquier posible consenso, arrinconándolo de nuevo cuando más claros son los síntomas de anquilosamiento de su régimen y más notoria resulta la necesidad de una alternancia. En este sentido, se trata de una maniobra perversa, porque el precio es una vuelta de tuerca a la desarticulación del Estado, y además emite fuera de Andalucía la imagen atrabiliaria de un nacionalismo de pandereta. Poco le ha importado nunca esto a quienes han convertido la autonomía en un cortijo para su uso y disfrute y han perpetuado los peores clichés culturales y folklóricos para garantizar su hegemonía política. La única realidad andaluza de ahora mismo no es la nacional, sino la de un poder omnímodo encastrado en lospliegues de una sociedad dependiente, acomodada y sumisa. En el preámbulo del nuevo Estatuto debería figurar sin tapujos la verdadera e incontestable definición de la evidencia: Andalucía es un régimen. U ¿QUÉ MÁS DA? E N un Primero de Mayo daltónico, las banderas rojas se volvieron tricolores. ¿Qué más da? A las viejas, nobles banderas rojas del Proceso 1001, de las Comisiones Obreras que dieron la cara frente a la dictadura, cuando contemplaron este sindicalismo de recebo, estabulado en los presupuestos del Estado, se le subieron los colores a la cara, de vergüenza, y se pusieron tricolores. La Cibeles, linda tapada con la tricolor. No Nada. Hubiera pasado si unos nostálgicos de los primeros de mayo con demostración sindical en el Bernabéu y corrida televisada del Cordobés le hubieran puesto a Neptuno. ¿Qué digo yo? cualquier otra bandera anticonstitucional, la del escudo con el águila de San Juan mismo. ¿Qué más da? Ay, pero el ¿qué más da? es de dirección única obligatoria, de un solo sentido, de un solo carril, y hay que ser un conductor suicida para meterse en contramano. Hay tres frases ANTONIO que marcan nuestra hora de degradaBURGOS ción moral colectiva, de gravísimo debilitamiento de la sociedad civil: 1. Como sea. 2. No Nada. 3. ¿Qué más da? En la infinita capacidad de crear sin ninguna necesidad problemas donde no existían, dando la vuelta al calcetín del consenso y de la concordia de la transición, me preocupan la cantidad de dos Españas que están creando. Y más que ningunas otras, las dos España de los que están hondamente preocupados por todo lo que está pasando, que cada vez están más preocupados, frente a los que están encantados de la vida, que cada vez están más encantados de la vida, bajo su supremo principio acomodaticio del qué más da Evo Morales, nuestro amigo del alma, el colega de ese dictador cursi llamado Chávez, al que abandonando a Estados Unidos dimos un abrazo de hermano con sabor venezolano, va y nacionaliza todo lo nacionalizable y se mete para el chaleco las inversiones de Repsol. ¿Qué más da, si aquí hemos hecho toda la demagogia posible con el cierre de la central nuclear de Zorita? ¿Que el petróleo está ya a 75 dólares el barril? ¿Qué más da? Como yo le echo siempre treinta euritos a mi BMW... Andalucía aprueba su Estatuto, y se declara Realidad Nacional. Imperio, como dice Albert Boadella, no se proclama porque a Chaves no se le ha ocurrido, que, si no, vamos que si se proclama Imperio... Región, comunidad autónoma, nación, realidad nacional, imperio, ¿qué más da? ¿No vives mejor que has vivido nunca, no lo has pasado bien en la Feria, no lo vas a pasar mejor aún en el Rocío? ¡Pues entonces! ¿A ti qué más te da lo que sea Andalucía y que aquí se repartan estatutos de nación como chocolatinas? ¿Qué más da? Como si tuviéramos pocos inmigrantes de toda ralea y calaña, le abrimos la frontera, ea, barra libre, a todos los trabajadores de los países de la Europa del Este que la Unión aún tiene en cuarentena. No sé de qué se quejan si, total, los polacos que se nos van a entrar a cientos de miles por las puertas son todos católicos, y paisanos del Papa Juan Pablo II además. ¿Qué más da? Donde comen dos, comen tres. ¿Y lo progresistas que somos? Como lo importante es el proceso de paz, ¿qué más da que el fiscal general del Estado diga que no es prudente meter a Otegui en la cárcel tras su condena por enaltecimiento del terrorismo? ¿Que aún no han entregado las armas? ¿Que el Estado va a hacer suyo el lema de presoak kalera ¿Qué más da? ¿No han anunciado ya la tregua y han dejado de matar? Pues, ¿qué más da? Monarquía Parlamentaria, III República, Nación de Naciones, Imperio de Imperios, Suiza sin reloj de cuco, ¿qué más da? Oye, por cierto: ¿dónde vamos a ir el puente de San Isidro, que eso sí que me preocupa, no vayamos a quedarnos sin hotel?