Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 Deportes MARTES 2 5 2006 ABC Drogas, violaciones, peleas... La información sobre la NBA a veces supera lo deportivo y se tiñe de noticias de sucesos. Sus dirigentes buscan medidas para borrar la mala imagen de unas figuras que cada vez más provienen de los institutos de barrio frente a la histórica cantera universitaria La ley de la calle se instala en la NBA TEXTO MIGUEL ÁNGEL BARBERO MADRID. Las competiciones deportivas, por muy evolucionadas que estén, no pueden abstraerse de la sociedad en la que viven. Por eso, aunque hablemos de la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo, debemos tener en cuenta que se encuentra inmersa en un entorno en el que la violencia se hace permanentemente presente. Estados Unidos es un país muy grande, con cosas buenas y malas, y una enorme estratificación social. Conviven la idea del triunfador hecho a sí mismo con la del paria o el pandillero, que a la postre quiere cambiar de escenario y dar el salto al nivel superior. Y eso se consigue principalmente gracias al deporte. No son pocos los chicos de los ghettos que destacan jugando al baloncesto en las calles de sus barrios. Pero sólo es una minoría la que consigue llegar a la universidad. Y eso que, gracias a la nueva ley de David Stern, que no permite a los adolescentes saltar a la Liga sin ese bagaje académico, se está consiguiendo frenar un tanto la avalancha de chavales que ingresaban en la competición directamente desde el instituto. Procedentes de familias desestructuradas y pobres, de este modo lograban dinero fácil y rápido, pero su evolución como baloncestistas quedaba en muchos casos limitada. Lo mismo que un hijo de otro mito, Julius Irving. O, recientemente, el hermano del escolta neoyorquino Quentin Richardson. Estas noticias son el pan nuestro de cada día. El pívot de los Nets Jayson Williams se vio implicado en un asesinato cometido en su mansión mientras daba una fiesta. Y a la estrella de los Sixers Allen Iverson le detuvieron cuando merodeaba con un arma en torno a la casa de su novia en un periodo de crisis de pareja. Por su lado, el otrora omnipotente Shawn Kemp, multimillonario y triunfador, está buscando retornar a la NBA después de tres años. Las drogas y el incumplimiento de pagar las pensiones a sus hijos le han traído por la calle de la amargura. Pero lo más llamativo fue el caso de Qyntel Woods, que fue detenido por maltrato de animales y posteriormente por uso de estupefacientes. ¿Es culpa de la Liga, que no controla a sus hombres? No parece el caso. Desde hace años instauró el programa stay in school para que los niños no abandonasen las clases y promueve constantemente visitas de sus jugadores a centros sociales. Además, tiene un severo programa antidroga que busca ejemplarizar a los infractores. La última intentona de influir en los comportamientos de las estrellas fue instaurar un código de vestimenta muy criticado en su momento. Tratan de evitar que la moda hiphop y pandillera se instale en las cancha y que no se propague aún más la plaga. Que en sus ratos libres hagan lo que quieran, pero mientras estén en un recinto público deben comportarse como referentes para los más pequeños. Y fin completo a las trifulcas como la protagonizada por Ron Artest en Detroit. Y ojo con los tatuajes. Ése es el mensaje para los jugadores. De todas formas, la tarea es ardua. En un país en el que casi la mitad de su población tiene un arma de fuego y una de cada cinco mujeres es maltratada, es difícil lograr cambios. Rodman, ejemplo de mal chico REUTERS Dos mundiales y unos Juegos sin medalla de oro DOMINGO PÉREZ MADRID. El reflejo de la ley de la calle se traslada allí donde más les duele a los estadounidense, a su selección. Otrora invencibles e intocables, los herederos del Dream Team llevan tiempo haciendo el ridículo. En las tres últimas grandes citas no han sido capaces de colgarse ni una medalla de oro, y eso que en el Mundial de 2002 fueron los anfitriones. Aquel año, con un equipo formado por jugadores NBA cuajados y reconocidos, con Reggie Miller y Jermaine O Neal como estrellas, sólo fueron sextos. En el Mundial anterior, en Atenas 1998, se conformaron con el bronce. Igual que en los Juegos Olímpicos atenienses de 2004, con otro grupo de grandes figuras (Tim Duncan, LeBron James... donde volvieron a ser terceros en una competición dominada por Argentina. Entre las razones de tantos fiascos seguidos destaca, por supuesto, el progreso del resto de las selecciones mundiales. Pero aún así, los propios técnicos americanos han señalado a la NBA como la gran culpable. Los jugadores llegan cada vez más jóvenes al profesionalismo. Cada vez son más los que se saltan la etapa de formación universitaria y en ésta, además de cultura y educación, se adquieren los fundamentos técnicos, los del juego colectivo y la disciplina táctica imprescindibles. Sin ese paso, lo que domina cada vez más en la NBA es una variante del play- ground del juego de la calle, el de los uno contra uno los mates espectaculares y el individualismo, pero no el de los esquemas, el trabajo defensivo y el sacrificio, que son los que imperan en el resto del planeta. Los reyes de la fiesta El problema, no obstante, no llega sólo por la edad de acceso al profesionalismo. La falta de valores éticos y morales (consecuencia de la sociedad en la que les ha tocado vivir) hace que se encuentren muchas veces en un paraíso ficticio en el que son los reyes de la fiesta rodeados de todo tipo de malas compañías. Y luego pasa lo que pasa: violencia doméstica, armas de fuego, drogas y un largo etcétera de consecuencias imprevisibles. Esto no sólo es achacable a los jugadores, que la mayoría de las veces son simples marionetas de todo el entramado, sino a su entorno vital. Hace unas semanas fue tiroteado el debutante Julius Hodge en una ciudad aparentemente tranquila como Denver. Salía de una discoteca a las dos de la madrugada y recibió tres impactos en las piernas cuando ya enfilaba la autopista. ¿Fue simple casualidad o consecuencia de su exculpación de un presunto delito sexual en octubre? ¿Una vendetta en toda regla? Donde hay dinero y fama, abundan los problemas. Ni siquiera las estrellas se han visto libres de cargas. Michael Jordan sufrió por su adicción al juego y Kobe Bryant tuvo que gastar grandes sumas de dinero para tapar sus líos de faldas; por si fuera poco, el padre del gran Air murió asesinado. REUTERS Kobe Bryant se acerca a las semifinales Los Ángeles Lakers dieron un paso casi decisivo hacia las semifinales de su conferencia al doblegar a Phoenix Suns por un corto (98- 99) y colocarse en la eliminatoria con una importante ventaja de 3- 1. Necesitaron una prórroga y el buen hacer del decisivo Kobe Bryant, que logró 24 puntos, pero sobre todo la canasta del triunfo con un tiro desde unos cinco metros justo cuando sonaba la bocina. Otros resultados: Miami, 87; Chicago, 93 (2- 2) Cleveland, 96; Washington, 106 (2- 2) San Antonio, 84; Sacramento, 102 (2- 2)