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ABC LUNES 1 5 2006 Cultura 55 En Trafalgar, el protanosta asegura: ...antes del combate, la idea de nacionalidad se abrió en mi espíritu El poder de un gran narrador nos permite disfrutar de la gloria de batallas decisivas, en un español majestuoso lectura de novelas históricas. El poder de un gran narrador como el magistral Benito Pérez Galdós de los Episodios Nacionales nos permite disfrutar de los momentos de gloria de las batallas decisivas, o su contraste, los instantes de derrota y humillación, todo escrito en un español majestuoso- ¡y sin molestas referencias a pie de página! También nos lleva a una profunda reflexión, a filosofar y dejar volar nuestra imaginación, para que lleguemos a nuestras propias conclusiones. En Trafalgar, por ejemplo, anota: En el momento que precedió al combate la idea de nacionalidad se abrió paso en mi espíritu. Me representé a mi país como una inmensa tierra poblada de gentes, todos fraternalmente unidos, me hice cargo de un pacto establecido entre tantos seres para ayudarse y sostenerse contra un ataque de fuera, y comprendí que por todos habían sido hechos aquellos barcos para de- fender la patria Con la misma intención- -leer, aprender y disfrutar- -podemos acercarnos a las páginas de Ángeles de Irisarri sobre la vida de Isabel la Católica, que nos invitan a considerar la intervención de la fortuna en la historia. O al miedo de los exploradores del Pacífico reflejado por Robert Graves, o a la densa y triste atmósfera de la posguerra narrada por Manuel de Lope. Las novelas históricas tienen elementos de la biografía novelesca y a veces esta La batalla de es la única (y más Trafalgar, de divertida) manePérez Galdós, se ra de interesarrecoge en el decimocuarto tomo nos por una época lejana, cuya herencia vive también de muchas formas ocultas o evidentes en nuestro presente. ¿Cómo podríamos imaginar el mundo de Aracos de Numancia, un joven que se enfrentó a los romanos, sin la magistral evocación de José Luis Corral? En comparación con los siglos posteriores, los datos de esa época remota son escasos, a veces dificiles de asimilar, y requieren un entrenamiento previo en alguna disciplina compleja. La falta de todo ello la suple nuestra imaginación, la herramienta más poderosa de la inteligencia humana, que gracias a la erudición del escritor, pero también a su oficio literario, ilumina una época de tal modo que a nosotros, afortunados lectores, nos parece tan viva como la nuestra.