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ABC LUNES 1 5 2006 Internacional 29 El Rey Gyanendra nunca ha disimulado su afán absolutista. Obligado por la presión exterior, parece dispuesto a dejar de gobernar el país como si fuera su finca particular Nepal es su jardín FERNANDO PASTRANO MADRID. Pudiera parecer que ha sido la presión popular, las innumerables manifestaciones, los 14 muertos en sólo 17 días, lo que ha obligado al Rey de Nepal a devolver el poder al pueblo, pero a Gyanendra el pueblo le importa muy poco. Así lo ha demostrado reiteradamente. Más bien habría que atribuir este cambio del dictador a la presión del gran vecino la India, y del gran hermano Estados Unidos. Pero las reclamaciones del sufrido pueblo nepalés no han acabado aún. Restituido el Parlamento, nombrado un primer ministro ¡por cuarta vez el incombustible Prasad Koirala! ¿van a permitir los nepaleses que el lobo totalitario se disfrace con la piel del cordero demócrata? La guerrilla mal llamada maoísta ha concedido de momento una tregua unilateral de tres meses para que las cosas se aclaren en Katmandú. La abdicación parece la única solución digna. Gyanendra Bir Bikram Shah Dev subió al Trono en junio de 2001 tras el asesinato, aún no aclarado convenientemente, de su hermano, el Rey Birendra, y de otros nueve miembros de la Familia Real nepalesa. Al parecer, el autor de todos los disparos que los mataron fue el entones heredero, Diprenda, cuando se hallaba ofuscado por cuestiones amorosas y, muy posiblemente, alucinógenas. El Príncipe acabó suicidándose. Todo sucedió en una noche (la del 1 de junio de 2001) durante una cena en el Palacio Real de Narayanhity, en Katmandú. Gyanendra, casualmente, no estaba presente, pues se encontraba en aquellos momentos en el palacio de Pokhara, a unas 5 horas en coche de la capital nepalesa. Sí asistía en aquella ocasión a la reunión familiar (habituales los viernes) el hijo de Gyanendra, Paras, hoy Príncipe Heredero, famoso por su mala reputación como vividor y violento. Milagrosamente también se salvó. quía posible era la parlamentaria, Gyanendra se opuso como pudo a que se abandonase la democracia dirigida de Nepal. Desde que se hizo con la corona emplumada, el Rey dios, encarnación de Visnú, se ha reservado el poder absoluto tres veces, recuperando así las prácticas totalitarias de sus antepasados. Gyanendra el Déspota le llaman en la calle. Rey con sólo 3 años de edad Segundo hijo varón del Rey Mahendra y la Princesa Indra, Gyanendra nació en Katmandú el 7 de julio de 1947. Aun siendo dos años menor que Birendra, las enrevesadas luchas por el poder entre el clan familiar de los Shah y sus rivales, los Rana, hicieron que le proclamasen Rey cuando sólo contaba 3 años de edad. La maniobra fracasó. Estudió en una escuela de jesuitas de la India y en Cambridge. Durante su juventud se dedicó activamente al deporte. Casado desde 1970 con la Princesa Komal, del clan Rana, tiene dos hijos. Su biografía oficial asegura que le gusta la poesía y que está muy preocupado con el medio ambiente. También le gustan el whisky y el tabaco. Nepal, donde 27 millones de habitantes veneran a 33.000 dioses hindúes (unas 800 personas por cada divinidad) es uno de los 18 países más pobres de la tierra. Sin embargo, su Familia Real posee una de las fortunas más importantes, la séptima del mundo, según algunas estimaciones. Tras permanecer en un discreto segundo plano durante el reinado de su hermano, Gyanendra se ha hecho cargo personalmente de muchos de los negocios familiares. En Katmandú es fácil oír comentarios sobre la gran fortuna del Rey, basada en la explotación de El Rey Gyanendra, a su llegada ayer a la toma de posesión del primer ministro REUTERS Subió al Trono en 2001 tras el asesinato de su hermano, el Rey Birendra, y 9 miembros de la Familia Real La cremación de los cadáveres según el rito hindú, acabó con la posibilidad de investigar los cuerpos varios hoteles de lujo en la capital, plantaciones de té en el este del país, y de tabaco en la región sur, por sólo citar algunas de sus actividades conocidas. Gyanendra gobierna Nepal como si fuera su finca particular. A finales de los años 80 Manuel Leguineche publicó el libro Filipinas es mi jardín un retrato del dictador filipino Ferdinand Marcos y de su mujer, Imelda. Precisamente ese título se basa en unas de las inefables frases de la primera dama Salvando la referencia geográfica, Gyanendra también podría haberla pronunciado. Noche del horror Hay más dudas que certezas en todo lo ocurrido aquella noche del horror. Dudas de que Diprenda fuera el único ejecutor. Dudas de que el motivo fuera la frustración provocada por la negativa de sus padres a que se casara con la chica que quería. Dudas de que se hubiera suicidado, ya que los orificios de entrada de las balas estaban en su espalda. Dudas... La inmediata cremación de todos los cadáveres, según el rito hindú, acabó con la posibilidad de investigar sobre los cuerpos. ¿Certezas? Quizá la única sea que sin la matanza, Gyanendra, opuesto a las reformas democráticas de su hermano, jamás hubiera subido al Trono. Certeza de que cuando en 1990 Birendra comprendió que la única Monar- El Monarca nepalés reaparece en público en la toma de posesión del primer ministro PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL KATMANDÚ (NEPAL) El Rey Gyanendra de Nepal reapareció finalmente ayer, por primera vez tras las masivas protestas que han devuelto la esperanza democrática a este pequeño país del Himalaya. En un acto oficial que debía haberse celebrado el pasado viernes, el Soberano nepalés presidió en el Parlamento la solemne toma de posesión del nuevo primer ministro, Girija Prasad Koirala, que ha sido designado para guiar el proceso aperturista a sus 84 años de edad a pesar de su delicado estado de salud. Tras jurar el cargo, Girija Prasad Koirala, presidente del mayoritario Partido del Congreso y jefe del Gobierno en tres ocasiones anteriores, participó en la segunda sesión del Parlamento, restaurado por el Monarca por la presión de las multitudinarias manifestaciones. Ante los 205 diputados de la Cámara, disuelta por el Rey Gyanendra hace cuatro años en su intento por imponer un régimen absolutista, Girija Prasad Koirala apeló a la guerrilla a abandonar las armas e integrarse en la vida política. Los maoístas ya han declarado el alto el fuego. Ahora les pido que renuncien a la violencia y se unan al diálogo propuso el primer ministro. En la nueva etapa abierta en Nepal, la Cámara ha propuesto convocar elecciones para designar una Asamblea Constituyente que redactará una nueva Carta Magna. La mayoría de los partidos quieren que dicha Constitución no sólo recorte los poderes del Rey, sino que prevea la celebración de un referéndum para que el pueblo escoja entre monarquía o república. Pero todo este proceso dependerá de la guerrilla maoísta, que lleva luchando desde hace una década por imponer un régimen de corte comunista.