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ABC LUNES 1 5 2006 21 Internacional Blair teme un voto de castigo por la impopularidad de su Gobierno a cuatro días de las elecciones locales Los hispanos prueban hoy su fuerza en EE. UU. con una llamada a la huelga general Pretenden paralizar el país y reclamar sus derechos con centenares de manifestaciones b Más de cien organizaciones de inmigrantes apoyan el boicot, con el que se espera frenar la iniciativa para criminalizar a los ilegales y obtener su expulsión MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. ¡Este lunes Primero de Mayo... Es día de acción! repicaba por la radio, como si retransmitiese un partido de fútbol, el hondureño Ramón Almendárez Cuello, líder de la radio hispana de más audiencia de Los Angeles. El presentador, conocido como El Cucuy ha prometido que él y todo su equipo estarán hoy en las calles al frente de las manifestaciones con las que los hispanos de EE. UU. pretenden probar su fuerza. No bastará con sacar a cientos de miles de personas a las calles, eso ya lo hicieron el pasado 10 de abril. Lo que piden más de cien organizaciones de inmigrantes es que los once o doce millones de hispanos que hay en los Estados Unidos no acudan hoy a sus puestos de trabajo, decididos a detener la marcha del país. Si se cumplen sus previsiones, los restaurantes se quedarán sin mano de obra en las cocinas, los constructores tendrán que tomarse el día libre y las mujeres trabajadoras volverán a ser amas de casa por un día, entre otros muchos quehaceres. Será una probadita de lo que serían sus vidas sin nosotros advierte José López, que se acoge con entusiasmo a la convocatoria. Camisetas en apoyo de los derechos de los inmigrantes ilegales, a la venta en una calle de Laredo (Texas) suavizar la ley que senadores como Ted Kennedy han tenido que pedir al presidente George W. Bush que intervenga personalmente como mediador. El mandatario se ha declarado en contra de las deportaciones masivas y a favor de un plan de visados temporales para los jornaleros, pero entre eso y la amnistía que desearían los demócratas se erige todavía el muro que Sesenbrenner quiere construir a lo largo de los 1.100 kilómetros de frontera con México, así como sus intentos para castigar penalmente a los ilegales, en lugar de limitarse a la deportación. La prueba de fuerza que planean hoy las organizaciones hispanas es un arma de doble filo, porque si fracasa en su intento de hacer visible con su ausencia la mano de obra invisible AFP La semilla de la discordia Quienes no lo notarán serán los votantes del congresista republicano James Sensenbrenner, que con su propuesta de criminalizar a los inmigrantes ilegales, y a todo el que no los denuncie, plantó en diciembre pasado la semilla de este airado movimiento que ha tomado cuerpo en el último mes. En su ciudad de Milwaukee (Winsconsin) los hispanos suponen apenas un 1 por ciento de una población que es en su 95 por ciento anglosajona, y en la que quienes tienen que votar por su reelección en noviembre próximo aplauden lo que consideran un acto de valentía y liderazgo. Sensenbrenner cree en lo que López llama la política de explotarnos o expulsarnos que ha tenido una gran acogida entre los sectores de la extrema derecha del Partido Republicano, con mayoría en ambas Cámaras. De hecho, la ley ha pasado la criba de la Cámara de Representantes, que ahora negocia con el Senado. Los demócratas han fracasado tan estrepitosamente en sus intentos de Letra en castellano del himno de los Estados Unidos (Voz de fondo) Latinos, latinas, hermanos y hermanas, somos latinos, papá. (Primera estrofa) Amanece, ¿lo veis? a la luz de la aurora. Lo que tanto aclamamos la noche al caer, sus estrellas, sus barras flotaban ayer en el fiero combate en señal de victoria. Fulgor de lucha, al paso de la libertad. Por la noche decían: ¡Se va defendiendo! (Coro) ¡Oh! Decid: despliega aún voz a su hermosura estrellada, sobre tierra de libres, la bandera sagrada. (Segunda estrofa) Y sus estrellas, sus barras, la libertad, somos iguales, somos hermanos, es nuestro himno en el fiero combate, en señal de victoria. Fulgor de lucha, al paso de la libertad. Mi gente sigue luchando, ya es tiempo de romper las cadenas. Por la noche decían: ¡Se va defendiendo! (Coro) ¡Oh! Decid: despliega aún su hermosura estrellada, sobre tierra de libres, la bandera sagrada. su incipiente movimiento puede quedar muy debilitado. El primer problema al que se enfrentan para triunfar es su división- -otras cien organizaciones se han sumado a la llamada de líderes religiosos y sindicales para no secundar la huelga general- y el segundo es la inseguridad de los ilegales. Las manifestaciones de principios de abril dieron paso a una campaña federal de arrestos que en un solo golpe detuvo a 1.200 trabajadores indocumentados. Muchos de los que participaron en la marcha se encontraron sin trabajo a la vuelta, y hoy, como mínimo, perderán la paga del día. Mañana tendrán que trabajar doble. Pero el verdadero temor de quienes piensan que la manifestación puede volverse en su contra es que dé a los imbéciles de las tertulias la oportunidad de apuntalar su mensaje, y envalentone a los legisladores que buscan medidas enérgicas advertía The New York Times el sábado, en el segundo editorial de la semana sobre este asunto. Barómetro inequívoco de la importancia de un movimiento al que ya se califica como el más importante desde la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos en los años 60.