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50 Sociedad DOMINGO 30 4 2006 ABC Dos de las investigadoras españolas más prometedoras opinan sobre la decisión del Ministerio de Educación y Ciencia de premiar los proyectos liderados por mujeres. Una puntuación extra con independencia de su calidad científica ANNA VEIGA Experta en Medicina Regenerativa y Biología de la Reproducción MARÍA BLASCO Directora del Programa de Oncología Molecular del CNIO Se debe premiar la buena investigación TEXTO: N. R. C. FOTOS: SIGEFREDO Una medida dictada por el sentido común TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO ¿Se debe premiar a las mujeres investigadoras simplemente por el hecho de ser mujer? -Considero que se debe premiar la buena investigación, venga de donde venga. Tanto si procede de grupos con más mujeres o con más hombres; o si el investigador principal es un hombre o una mujer. Lo que sí es evidente es que las mujeres tenemos una serie de particularidades a nivel laboral y familiar que hacen que las cosas a veces se nos pongan muy difíciles. Por lo tanto, en estos momentos, en los que la igualdad no es aún la norma en nuestra sociedad, alguna ayuda no viene mal. -En concreto, ¿le parece justa la medida del Ministerio de Educación? -Si se mide en un contexto general, evidentemente, podría estar justificada a pesar de que lo deseable es que no tenga que haber este tipo de ayudas. Cuando se equipare realmente el hombre y la mujer no será necesario ningún tipo de discriminación positiva. ¿Qué otros caminos se pueden elegir para no desvirtuar el criterio de excelencia científica en la evaluación de trabajos de investigación? -Hay que resolver el problema desde la base. Sólo entonces conseguiremos que hombres y mujeres tengan las mismas opciones para llegar a puestos de responsabilidad. Debería haber las mismas posibilidades, con independencia de sus responsabilidades a nivel familiar. -Usted ha sido nombrada recientemente directora del Banco de Líneas Celulares de Barcelona y es responsable de la dirección científica del Servicio de Medicina Reproductiva del Instituto Universitario Dexeus. ¿Siente que ha tenido las mismas oportunidades que otros científicos varones para alcanzar sus metas? -He debido saltar determinados obstáculos no relacionados con mi trabajo que, evidentemente, lo han dificultado. Sin duda, me he visto obligada a renunciar a cosas. Tengo un hijo y cuando estaba en el trabajo me culpaba por no dedicarle más tiempo y cuando estaba con mi familia por no atender mi trabajo. Sin ayuda externa no hubiera podido dedicarme con la intensidad que me he dedicado a mi trabajo. Si hubiera sido un hombre, las circunstancias hubieran sido distintas y los resultados, también. ¿Cuántas mujeres trabajan en el Centro de Medicina Regenerativa Anna Veiga Hay que resolver el problema desde la base. Sólo entonces tendremos las mismas opciones Si hubiera sido un hombre, las circunstancias y los resultados hubieran sido distintos de Barcelona? -Está arrancando ahora y aún no ha finalizado el periodo de contratación de personal. De momento, hay hombres y mujeres al 50 En el laboratorio del Banco de Líneas Celulares hay dos mujeres y un hombre. ¿La diferencia es más visible en los puestos de responsabilidad? -Las mujeres durante la carrera son más brillantes. Sus expedientes son mejores y consiguen sus primeros trabajos con cierta facilidad. Pero en el momento de progresar en su carrera profesional se quedan por el camino. Precisamente por intentar compaginar la vida laboral con la personal, empiezan a renunciar y a dejar de lado la competitividad, los viajes... y estas renuncian pasan factura. ¿Injusta o acertada decisión? -Se mire como se mire, se mida de la manera que se mida, en España, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, da igual, es un hecho tozudo e insoslayable que el sistema científico favorece la carrera de los hombres sobre las mujeres. Por más que nos empeñemos en no verlo, el hecho esta ahí y no cambia. Hubiera sido maravilloso que al alcanzarse la igualdad sobre el papel se hubiese alcanzado también la igualdad real. Pero esto no ha sido así, ni en España ni en ningún país occidental. La medida del Ministerio de Educación no es una medida ni revolucionaria, ni reaccionaria, es una medida dictada por el sentido común ante la tozudez de los hechos y siguiendo lo que se hace desde hace mucho tiempo en otros países desarrollados. La propia Unión Europea, al valorar los proyectos de investigación también contabiliza la proporción de mujeres y lo valora. Yo no veo nada de malo en que el Ministerio de Educación siga las directrices europeas. -Los científicos coinciden en que la excelencia científica debería ser el único criterio a tener en cuenta. ¿La discriminación positiva no va en contra de este criterio? -La acción positiva (prefiero este término a discriminación positiva no está en contradicción con el criterio de excelencia científica. Los proyectos buenos se financian y siempre se deben financiar al máximo nivel, estén liderados por hombres o mujeres. Igualmente, los proyectos mediocres no se financian y no se deben financiar, haya detrás un hombre o una mujer. Esta nueva medida se aplica a los proyectos que han sido favorablemente evaluados en base a sus méritos científicos, favoreciendo muy modestamente a los proyectos cuyos equipos tengan más participación de mujeres, y haciendo especial énfasis en que el director del proyecto sea una mujer. Esto es algo que hace la Unión Europea desde hace ya algunos años. El objetivo es favorecer que aumente el número de mujeres que se deciden por una carrera científica independiente y competitiva y cuya ambición es ser directoras de su propia investigación. ¿No le chirría la calificación de mujer de cuota, más aún en ciencia? -La nueva medida no tiene nada que ver con las cuotas, es decir, las mujeres no van a tener reservado un porcentaje de los proyectos de investigación. La nueva disposición sólo supo- María Blasco La UE también valora la proporción de mujeres al evaluar los proyectos de investigación A nadie le perjudica que le den un empujón y le animen a seguir una carrera altamente competitiva ne un pequeño incentivo para que haya mujeres en los equipos de investigación. -A largo plazo, ¿no puede ser perjudicial para la carrera de las mujeres investigadoras? -A nadie le perjudica que le den un empujón y le animen a seguir una carrera altamente competitiva y dura. Cuando España entró en la UE, a nadie le preocupó que fuese discriminada positivamente y que recibiera más ayudas que Alemania o Francia. A largo plazo, estas ayudas han permitido a España equipararse a sus países vecinos. En el Ministerio de Educación ya existía la discriminación positiva con determinadas áreas del conocimiento. Sin embargo, nadie se sorprende... todos lo entendemos.